La exjefa de Jésica dice que fue presionada para que no acosara «a la sobrina de Ábalos»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Virginia Barbancho a su llegada a la Audiencia Nacional.
Virginia Barbancho a su llegada a la Audiencia Nacional. Mariscal | EFE

La orden, asegura, vino de Pardo de Vera, expresidenta de Adif

18 jul 2025 . Actualizado a las 08:33 h.

Más detalles sobre el paso de Jésica Rodríguez, la expareja de José Luis Ábalos, por la empresa Tragsatec. La jefa de esta, Virginia Barbancho, declaró ayer en la Audiencia Nacional que esta solía ausentarse de su puesto laboral, no apareció por las oficinas y cobró su sueldo. Y ante el cuestionamiento de su desempeño, la actualmente imputada expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, insistió en «hacer la vista gorda» con la entonces novia del extitular de Transportes, a la que llamaban «la sobrina del ministro».

En su comparecencia como testigo ante el juez Ismael Moreno, instructor de la pieza del caso Koldo relativa a la contratación de Jésica Rodríguez de forma irregular por Ábalos, Barbancho aseguró que, tras ser consciente del absentismo y la falta de presentaciones de trabajos de esta, decidió notificar la situación al director de Gestión Administrativa en Adif de los trabajos encargados a Tragsatec, Ignacio Zaldívar. Este le respondió que «dejara en paz» a Jésica y que la orden venía de la Presidencia, que entonces ocupaba Pardo de Vera. Además, insistió en que «no la llamaran».

Tras esta primera denuncia, Barbancho aseguró que contactó con el gerente y el subdirector de Tragsatec, sus superiores directos, y que estos se tomaron una semana para analizar la situación. La evaluación fue demoledora para la jefa de Jésica: le advirtieron que dejara de «acosar» a la contratada por Ábalos.

La escort ya admitió el pasado febrero cuando declaró en el Tribunal Supremo que estuvo contratada, con sueldo y sin trabajar, bajo el amparo de Adif hasta en dos compañías adjuntas a la transportista. La primera, en Ingeniería y Economía del Transporte (Ineco), adscrita al ministerio de su examante, entre el 1 de marzo del 2019 y el 28 de febrero del 2021; la segunda, en Tragsatec, dependiente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) desde el 2 de marzo del 2021 hasta el 1 de septiembre del mismo año.

Relaciones entre acusados

A preguntas del fiscal anticorrupción Luis Pastor, Barbancho aseguró que no conocía al exasesor de Ábalos, Koldo García, ni tampoco a Pardo de Vera. Además, negó que Joseba García, hermano de Koldo, trabajara entonces en Tragsatec. Un detalle importante, ya que era él quien supervisaba a Jésica y fichaba por ella. Y pese a que su exjefa declaró ante el tribunal que no le constaba la contratación de García, en el informe de la UCO que recoge el caso se indica que él «se encargó de cumplimentar los partes de trabajo mensuales» de Rodríguez.

Ya el pasado 23 de mayo, Barbancho declaró ante la comisión de investigación del Senado que Jésica «tenía elementos» que no le «gustaban nada» y que todo su proceder se basó en cumplir con la «obligación» de denunciar dichas irregularidades.

«Sí que era mi obligación, cumplí con mi obligación. Y cuando veo que en otros sitios no lo hicieron, pues yo al menos tengo cierto orgullo de decir que yo sí lo hice. Yo apreté, apreté hasta el punto que lo que pasó fue que me riñeron, hasta ese punto», alegó, para asegurar por añadido, como ayer: «Empiezo a tener un problema con una trabajadora, empiezo a ver que no ficha, que se me escaquea y que no tengo control sobre ella y se lo digo a mi gerente y no hace nada. Para colmo, el cliente lo que hace es decirme que la deje en paz y que haga la vista gorda».