Putin se muestra dispuesto a dialogar con Zelenski para abordar la tregua
05 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La Casa Blanca y el Kremlin vuelven a apostar por la diplomacia para solventar la guerra de Ucrania. Tras semanas de cruces de amenazas y maniobras militares que elevaron la tensión entre ambos países, el enviado especial de EE.UU. Steve Witkoff viaja a Moscú para presionar por el alto el fuego a cuatro días del plazo que ofreció el presidente Donald Trump para poner fin a la invasión del país europeo por parte de Rusia con Vladimir Putin dispuesto a barajar una posible reunión con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski.
El clima entre Washington y Moscú de los últimos días dejó entrever que las relaciones entre potencias no era la mejor. Podía explotar o calmarse si se optaba por el diálogo. Por ello, Witkoff encara un encuentro de alto nivel en el que buscará que Moscú se siente a negociar un alto el fuego con Kiev para poner fin a una guerra que se arrastra demasiado y que los republicanos estadounidenses consideran un agujero negro para las cuentas estatales. El despliegue diplomático incluirá además una visita a la capital ucraniana de Keith Kellogg, enviado especial para Ucrania, que tratará de persuadir a Zelenski para que se siente con Putin.
Mientras, Trump anunció como primeras represalias nuevas sanciones a la India por no haber dejado de importar «cantidades masivas» de petróleo ruso. «No solo lo compra, sino que además vende gran parte en el mercado abierto con grandes ganancias. No les importa cuántas personas en Ucrania estén siendo asesinadas por la maquinaria de guerra rusa», aseguró.
Al otro lado del telón, el portavoz del Kremlin, Dmitri Péskov aseguró que el presidente Vladimir Putin está «dispuesto» a retomar las negociaciones con Kiev. Algo que esperan tratar con Witkoff. «Siempre nos agrada ver a Witkoff en Moscú y siempre estamos deseando mantener contactos con él. Consideramos que esto es importante, significativo y muy útil», aseveró el portavoz ruso.
Se abre así otra puerta para que Rusia y Ucrania acerquen posiciones. El plantón de Putin a Zelenski en Estambul, la negativa a negociar del Kremlin tras dicho fiasco y las amenazas del expresidente Dmitri Medvedev con respecto a una posible guerra nuclear entre ambos países llevó a Trump a ponerse firme con Moscú bajo la amenaza de unos duros aranceles que podrían materializarse si los contactos de esta semana no prosperan.
Una propuesta «inaceptable»
Desde Kiev, las cosas se ven de otra forma. El jefe de la oficina de Zelenski, Andriy Yermak, alabó «los esfuerzos» de Trump por detener la guerra, pero incidió en que «el comentario del portavoz del Kremlin sobre una ‘posible’ reunión parece un nuevo intento de ganar tiempo», ya que «no presenta detalles concretos». «Si el problema son solo los preparativos, no es por nosotros: estamos preparados ahora mismo. Pero hablar sin fin de ‘no descartar’ una reunión sin poner fecha es inaceptable», destacó.
Con el tiempo, Zelenski se ha abierto más a verse las caras con Putin tras años de negativas a tratar personalmente con él, pero la presión de EE.UU. y la bronca de Trump en la Casa Blanca hace meses hicieron que flexibilizara su postura. Aún así, no ceja en su empeño de que una paz negociada debe pasar por las reparaciones en Ucrania, la responsabilidad criminal de los ideólogos de la invasión de su país y su consecuente juicio, además de la investigación de crímenes de guerra.