Trump niega un genocidio en Gaza y el jefe del Congreso defiende colonizar Cisjordania
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Unos 600 ex altos cargos israelíes piden el fin de la guerra mientras la Franja notifica 94 muertos en las últimas 24 horas
04 ago 2025 . Actualizado a las 21:24 h.Con casi 61.000 muertos en la Franja de Gaza y «la peor situación de hambre posible» asolando la Franja según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró ayer que no cree que haya un genocidio en Gaza y destacó que su país es «el único» que quiere brindar alimentos al enclave palestino. Mientras, cientos de camiones fletados por la comunidad internacional esperan su acceso al territorio árabe a la vez que se siguen lanzando palés de ayuda humanitaria desde el aire, con la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) pidiendo a la ONU coordinar un reparto insuficiente de alimentos.
La situación en Gaza continúa siendo de extrema gravedad. Las autoridades sanitarias de la Franja informaron de que en las últimas 24 horas murieron 94 personas, 29 de ellas mientras esperaban recoger alimentos, cinco de inanición —ya son 175 en total— y una de ellas a causa de la caída de un palé de ayuda humanitaria por el aire. UNICEF denunció que mueren niños «a un ritmo sin precedentes» y las autoridades palestinas pidieron al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas detener «el genocidio» que sufre su población.
Pero el inquilino de la Casa Blanca negó las «evidencias de genocidio» por las que fue preguntado en rueda de prensa y reiteró que las operaciones de Israel contra Hamás en Gaza son propias de «una guerra». Además, alegó que «solo queremos que la gente tenga comida, y somos el único país que realmente lo está haciendo. Estamos aportando dinero para alimentar a la gente».
Sin embargo, cientos de países han participado en envíos de ayuda humanitaria por tierra, que aún sigue bloqueada, y por aire, insuficiente y además peligrosa.
Múltiples divisiones
Por su parte, el director de la GHF, John Acree, pidió a la ONU una «alianza» para mejorar el reparto de alimentos, ya que su oenegé cuenta solo con cuatro puntos de ayuda frente a los 400 de los que disponía Naciones Unidas. El organismo internacional ha rechazado en múltiples ocasiones colaborar con la GHF porque considera que se ha «militarizado la ayuda».
Mientras el hambre arrecia en Gaza, se intensifican los esfuerzos por colonizar la Franja una vez la invasión termine. El Gobierno de Benjamin Netanyahu aprobó un plan para el desarrollo de las colonias cercanas a Gaza mientras que en la vecina Cisjordania, el presidente del Congreso estadounidense, Mike Johnson, visitó el asentamiento ilegal Ariel y aseguró que «Judea y Samaria fueron prometidas al pueblo judío y les pertenecen».
Por otro lado, unos 600 exespías, diplomáticos y militares israelíes pidieron poner fin a la guerra. «Una vez alcanzados todos sus objetivos militares y lograda una brillante victoria militar contra todos nuestros enemigos, dejó de ser una guerra justa», explicó el exdirector de Inteligencia interna Ami Ayalon, que además acusó a Netanyahu de hacer perder a Israel su «identidad y seguridad».
Cientos de personas protestan contra Netanyahu por haber cesado a la fiscal general israelí
Redacción / agencias
Cientos de personas salieron a manifestarse este lunes en Israel frente a la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, contra la destitución de la fiscal general del país, Gali Baharav Miara, poco antes de que el Gobierno votase su cese tras una audiencia en la que podrá defender su gestión, según informó Efe. Los manifestantes, que afirman que la coalición de Gobierno buscaba acabar con la gestión de la fiscal a toda costa, aseguran que Netanyahu busca su salida dado que Miara ha puesto «contra las cuerdas» al primer ministro y sus aliados políticos en varias ocasiones.
El opositor y líder de Los Demócratas, Yair Golan, arremetió contra Netanyahu y lamentó que el gabinete se reuniera para cesar a la fiscal «cuando los rehenes están muriendo en los túneles, mientras la sociedad israelí se resquebraja». «El Gobierno no está gestionando la liberación de los rehenes, ni está preocupado por ponerle fin a la guerra o por la seguridad de Israel», aseveró.