El despliegue de la Guardia Nacional eleva el perfil autoritario de Trump

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca el pasado 26 de agosto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca el pasado 26 de agosto. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

Impulsó redadas a migrantes y buscó el control ideológico de universidades

15 sep 2025 . Actualizado a las 10:30 h.

Hace poco más de siete meses que Donald Trump regresó al despacho oval. Desde entonces, el presidente ha estirado al máximo los límites del poder ejecutivo estadounidense, con medidas de corte autoritario e insólitas incluso en su primer mandato. «No soy un dictador. Soy un hombre con gran sentido común», aseguró el mandatario. Su presencia mediática es inconmensurable, en parte gracias a una infinidad de exabruptos. Algunos muy extremos, como su propósito de anexionarse Canadá o Groenlandia, no han tomado ni mucho menos forma. Pero otros podrían hacerlo. The Washington Post publica que la Casa Blanca prevé la reubicación voluntaria de la población de Gaza para construir una «Riviera del Medio Oriente». Estas son algunas de las medidas que elevan el perfil autoritario del presidente de Estados Unidos.

Guardia Nacional

Los Ángeles y Washington D.C. Trump se basó en unos índices de delincuencia «fuera de control» para desplegar a cientos agentes de la Guardia Nacional en la capital del país y asumir la gestión de la policía local. Según datos del FBI, los delitos de homicidios pasaron de 40 a 27 por cada 100.000 habitantes el año pasado, si bien es cierto que las cifras del 2023 eran las más altas de la década. Trump también desplegó a la Guardia Nacional en Los Ángeles, tras las protestas contra las redadas a inmigrantes que ha impulsado su Gobierno. Ahora ha amenazado con replicar la medida de Washington en otras ciudades como Baltimore y Chicago. En esta última, su alcalde ordenó a sus funcionarios que no atiendan órdenes del Gobierno Federal.

Deportaciones

Masivas y con cárceles. Trump busca acuerdos con terceros países para impulsar su política contra la migración. Además de la llamada cárcel de los caimanes, en Florida, ha deportado simpapeles a una prisión de máxima seguridad en El Salvador y, recientemente, comenzaron las deportaciones a Ruanda. Al país africano llegaron siete indocumentados, según confirmó el Gobierno ruandés. Trump prometió en campaña expulsar a 11 millones de personas. Su plan de deportaciones masivas está suspendido por la jueza Jia Cobb, de Washington D. C, al considerar que «priorizan la rapidez», con lo que pueden darse deportaciones «erróneas». Por primera vez desde 1960, EE.UU. perdió 1,4 millones de migrantes en el primer semestre, según el Pew Research Center, un estudio demográfico contrastado en el país.

Universidades

Cruzada ideológica. La Administración Trump ha puesto en jaque las cuentas de universidades prestigiosas como Harvard o Columbia. Esta última pagó una multa de 200 millones para desbloquear un embargo de fondos federales aún mayor ejecutado por presuntos actos antisemitas en el centro neoyorquino. En Harvard se plantean seguir el mismo camino, según publica The New York Times. Harrison W. Fields, portavoz de la Casa Blanca, insistió en que las sanciones se deben tanto al antisemitismo reinante en la universidad como a sus programas DEI —«diversidad, equidad e inclusión»— que promueve Harvard. Trump también la tomó con los estudiantes extranjeros. En mayo, el presidente decretó una prohibición a los alumnos foráneos para que estudiaran en el país, al alegar que no existía ningún rédito para Estados Unidos . La medida que fue suspendida por la justicia. Pese a ello, varios medios publican que el aumento de las trabas burocráticas alejará de las clases a miles de estudiantes.

Presión a sus opositores

Medidas contra los críticos. El FBI registró la semana pasada el domicilio de John Bolton. Exconsejero de Seguridad de Trump en su primer mandato, es hoy una voz muy crítica con el presidente. Está investigado por difundir material clasificado. El presidente le retiró la protección del Servicio Secreto al iniciar esta etapa, una medida que replicó recientemente con Kamala Harris. Además, Trump cesó de su cargo a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal. Le acusa de cometer un fraude hipotecario. Cook presentó una demanda para defenderse, al alegar que, no solo no está demostrado, sino que no sería una «causa justificada». Además, esgrime que Trump no tiene legitimidad para ejecutar su salida de la Reserva Federal.