El ultraderechista José Antonio Kast será el próximo presidente de Chile
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Se ha impuesto en una campaña que en la que la discusión política se ha basado en dos temas dominantes, la seguridad y la migración
15 dic 2025 . Actualizado a las 21:15 h.No hubo sorpresa en Chile y José Antonio Kast se convertirá el próximo 11 de marzo en el nuevo presidente del país sudamericano. El líder ultraderechista se impuso con claridad, como estaba previsto, en la segunda vuelta electoral de este domingo. Obtuvo el 59 % de los sufragios frente al 41 % registrado por su rival, la comunista Jeannette Jara, candidata del oficialismo progresista y arrastrada por el desgaste que el Gobierno de Gabriel Boric ha sufrido tanto a su derecha como a su izquierda, por no cumplir con las promesas electorales con las que llegó al poder.
Kast es el primer candidato que llega al poder en Chile tras la restauración de la democracia habiendo apoyado abiertamente en el pasado a la dictadura de Augusto Pinochet (1973 - 1990). Su hermano fue ministro del militar y él hizo campaña en televisión apoyando la opción de su permanencia en el poder durante la campaña de cara al referendo de 1988. Abogado, de 59 años, es hijo de un exiliado alemán que combatió en el ejército nazi —argumentan sus familiares que en aquella época no había mayor opción— y después hizo carrera en Chile creando una reputada marca de embutidos.
Kast se ha impuesto en una campaña que en la que la discusión política se ha basado en dos temas dominantes: la seguridad y la migración. La tasa de asesinatos se duplicó en la última década y, aunque lleva cayendo tres semestres consecutivos y sigue siendo una de las más bajas de América Latina, Chile es el país junto a Perú que más percepción de la criminalidad tiene.
Parte importante de los chilenos culpa a los migrantes de ese aumento de la criminalidad. El número de extranjeros residentes en Chile se ha duplicado en los últimos siete años y ya suponen el 8,8 % de la población. La mayoría de los recién llegados son venezolanos que huyen de la crisis en su país. Hay más de 300.000 indocumentados en Chile, que han sido el foco de la discordia y del debate político.
Kast hizo campaña prometiendo que deportaría a todos los migrantes irregulares, asegurando además que ellos pagarán por su deportación. Dijo también que militarizaría la frontera norte con Perú. Durante la campaña de segunda vuelta creó confusión porque en un acto que se le complicó en un mercado le dijo a unos migrantes venezolanos que su idea era que los sin papeles saliesen y volviesen después a entrar por la vía legal, sembrando dudas acerca de la consistencia de sus propuestas, aunque finalmente esa controversia no se ha visto reflejada en las urnas.
Quiere también crear cárceles de máxima seguridad, al estilo de la construida por Nayib Bukele en El Salvador y endurecer las penas contra los criminales. Su rival, Jara, proponía levantar el secreto bancario para luchar contra la inseguridad, pero Kast se negó repetidamente a decir si adoptaría esa decisión.
La pasada semana durante su mitin de cierre de campaña sugirió que habría un shock económico en Chile cuando él asumiese el mandato. Dijo que recortará 6.000 millones del gasto público pero no cómo, y tanto sus rivales como la derecha tradicional le pidieron sin éxito que concretase sus propuestas.
No lo tendrá fácil en el Congreso con algunas de sus políticas más disruptivas. El Partido de la Gente, del populista Franco Parisi, que fue tercero en la primera vuelta con su lema «Ni facho ni comunacho» (Ni facha ni comunista), tiene la llave de la mayoría y este domingo ya advirtió que iba a ser la «pesadilla» de quien ganase la segunda vuelta si esa persona «plantea reducir los beneficios sociales, terminar las 40 horas y colocar más restricciones a las libertades».
Kast dice que será «el presidente de todos» y que en Chile «va a haber un cambio real»
El presidente electo de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, dijo este domingo en su primer discurso tras su apabullante victoria que será «el presidente de todos, sin excepción», y que «va a haber un cambio real» en el país.
Kast señaló que «cada uno decidirá libremente si quiere sumarse a la recuperación y al renacer de Chile», porque el país «ha dado un mandato claro, que no admite excusas: no quiere continuidad, quiere un cambio real», sostuvo.
En su discurso, que dio frente a miles de sus seguidores frente a su comando en Santiago, pidió a Dios «templanza y fortaleza para estar a la altura», al tiempo que prometió «restablecer el respeto a la ley» en el país.
«Sin seguridad no hay paz, sin paz no hay democracia y sin democracia no hay libertad. Chile volverá a ser libre del crimen, de la angustia y del temor», añadió quien será el primer presidente pinochetista y que hizo campaña a favor del entonces dictador Augusto Pinochet (1973-1990) en el plebiscito de 1988.
Kast, que se impuso en las 16 regiones del país y logró la segunda victoria más amplia en una segunda vuelta en democracia —la mayor desde la obtenida por la expresidenta Michelle Bachelet en 2013—, recalcó que «Chile necesita que el país vuelva a tener empleo digno y orden en nuestras calles, en el Estado, en las prioridades que se han perdido».
«El orden no es un capricho, es justicia», añadió ante una multitud que ondeaba banderas nacionales.
El ultracatólico dijo que su victoria «no es la meta, sino el punto de partida» y aseguró que los cambios que propone «comenzaran de inmediato», pero frente a las expectativas que ha levantado su Gobierno en la ciudadanía, avisó que «los resultados no se verán al día siguiente».
En un momento de su extenso discurso, Kast pidió silencio y que no se gritara contra su rival, la izquierdista Jeannette Jara, que obtuvo el 41,8 % de los votos: «Si prima la violencia y los gritos destemplados es muy difícil seguir adelante, es una persona igual que nosotros aunque piense distinto que nosotros», expresó a sus simpatizantes.
Kast, que cerró su discurso pidiendo la bendición de Dios, asumirá el próximo 11 de marzo la banda presidencial de parte del presidente progresista Gabriel Boric, que este domingo lo felicitó en una llamada de teléfono televisada y lo invitó este lunes a un desayuno en el palacio de La Moneda.
Rubio, Milei y Lula encabezan las felicitaciones a Kast por su triunfo en Chile
Gobiernos y líderes de América felicitaron este domingo a José Antonio Kast por su triunfo, en mensajes que coincidieron en subrayar la cooperación bilateral, la seguridad y el control migratorio como ejes de la futura relación con el nuevo Gobierno chileno.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló que, bajo el liderazgo de Kast, Chile impulsará prioridades compartidas como el fortalecimiento de la seguridad pública, el control de la inmigración ilegal y la revitalización de la relación comercial bilateral, y además expresó su disposición a trabajar estrechamente con la futura Administración chilena.
En América Latina, el presidente argentino, Javier Milei, manifestó su «enorme alegría» por la victoria de Kast, a quien calificó como su «amigo», y afirmó que ambos Gobiernos trabajarán para que «América abrace las ideas de la libertad».
El jefe de Estado de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, felicitó a Kast y destacó la transparencia y el orden del proceso electoral, pese a situarse en las antípodas ideológicas del mandatario electo. Le deseó «mucho éxito» en su futuro mandato y reafirmó el compromiso de Brasil de fortalecer las relaciones bilaterales, así como los lazos económicos y comerciales, y de preservar a Sudamérica como una «zona de paz».
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, felicitó al pueblo chileno por una jornada electoral «pacífica y democrática» y al candidato triunfador de la segunda vuelta. «Confío en que ambos gobiernos seguiremos trabajando por el bien de nuestros países y de la región», señaló.
En contraste, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que en América «vienen los vientos de la muerte» tras la victoria de Kast y llamó a los países de la antigua Gran Colombia a «resistir con la espada de Bolívar en alto», al tiempo que sostuvo que «el fascismo avanza» y afirmó que «jamás le daré la mano a un nazi y a un hijo de nazi», en una dura crítica en la que comparó el triunfo electoral en Chile con la figura del exdictador Augusto Pinochet.
El mandatario de Bolivia, Rodrigo Paz, señaló que el resultado envía «un mensaje firme de la ciudadanía en defensa de la familia, de la seguridad ciudadana y de la economía libre», además de representar «una oportunidad histórica» para construir una relación de respeto, amistad y cooperación entre ambos países.
Desde Uruguay, el presidente Yamandú Orsi felicitó a Kast y, según informó Presidencia, ambos mantendrán este lunes una conversación telefónica, en el marco del inicio de los contactos entre ambos Gobiernos.
Sánchez y Feijoo se suman a las felicitaciones
Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha felicitado al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, por su victoria en las elecciones presidenciales y «por una jornada electoral ejemplar». Sánchez ha asegurado que «Chile es un país querido por los españoles», además de «un socio estratégico para Europa» con el que España seguirá trabajando y profundizando su relación, según ha ha expresado el socialista en un mensaje en la red social X.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijoo ha felicitado a Kast por su «abrumadora victoria». «Los chilenos han elegido libertad», ha expresado este lunes el líder de la oposición en un escueto mensaje en la red social X. El presidente de Vox, Santiago Abascal, también ha felicitado al candidato de extrema derecha por «su aplastante victoria». «Enhorabuena a mi querido amigo y aliado, nuevo presidente electo de la República de Chile, por su aplastante victoria, y al pueblo chileno por haber optado, con una decisión clara y arrolladora, por la verdad, la libertad y la prosperidad», ha expresado a través de un mensaje en la red social X, recogido por Europa Press.