Kiev saca músculo tecnológico tras hundir un submarino moscovita

R. AVERCHUK LEÓPOLIS / EFE

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Imagen del submarino ruso tras el ataque de un dron.
Imagen del submarino ruso tras el ataque de un dron. SECURITY SERVICE OF UKRAINE | REUTERS

Ucrania y Rusia intentan perturbar mutuamente sus operaciones económicas y militares en la zona

17 dic 2025 . Actualizado a las 18:55 h.

El primer ataque con drones submarinos contra un submarino ruso en Novorosíisk marca un giro en la batalla asimétrica por el mar Negro, mientras que Ucrania y Rusia intentan perturbar mutuamente sus operaciones económicas y militares en la zona.

Solo dos submarinos rusos equipados con misiles Kalibr siguen funcionales en el mar Negro tras un ataque que provocó daños graves a un submarino de clase Kilo realizado por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y por la Marina, según aseguró este martes un portavoz de esta última, Dmitró Pletenchuk. Según el SBU, la embarcación, con un valor de entre 400 y 500 millones de dólares y equipada con cuatro misiles Kalibr, fue golpeada por un nuevo dron ucraniano, el Sub Sea Baby, que provocó «daños críticos».

Aunque el Ejército ruso ha desmentido las alegaciones, un vídeo geolocalizado publicado por el SBU muestra una gran explosión dentro del puerto al lado de varios barcos atracados. La operación requirió extensas preparaciones, subrayó Pletenchuk, que apuntó que el puerto ruso de Novorosívirsk, en la costa oriental del mar Negro, está bien protegido.

Adaptación a los drones

Este muelle sustituyó a Crimea como principal base rusa en el 2024, después de una serie de ataques con drones y misiles que hundieron o dañaron un tercio de la flota rusa del mar Negro.

La operación demuestra que las fuerzas ucranianas siguen optimizando sus drones y pueden alcanzar objetivos militares rusos situados a una distancia que hasta ahora las fuerzas de Moscú consideraban segura, según destacó el estadounidense Instituto para el Estudio de la Guerra. «El desarrollo de un nuevo tipo de drones, los submarinos, requerirá una costosa adaptación por parte de Rusia», comentó a Efe Andrí Klimenko, del Instituto de Investigación del Mar Negro de Ucrania.