Amós García: «Durante el covid sufrí insultos y amenazas de muerte»

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

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A.G.R.

El epidemiólogo, que relata sus experiencias en «Crónicas de la pandemia», asegura:  «Fue como el gran ensayo para la alimentación brutal de los bulos en los que estamos metidos ahora»

22 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Amós García Rojas (Santa Cruz de Tenerife, 1954) confiesa que le daba vértigo la jubilación después de una intensa y agitada carrera profesional. Pero se equivocaba. «Lo que más me gusta es que el despertador no me suena a las seis y cuarto de la mañana», admite con su habitual bonhomía y sosiego, la misma con la que afrontó la pandemia de covid-19, en la que se convirtió en uno de los rostros más visibles de la ciencia y la sensatez. Epidemiólogo, expresidente de la Asociación Española de Vacunología y exrepresentante de España en el comité permanente de la OMS, el médico canario tiene tiempo ahora para estudiar, hacer ejercicio, asistir a clases de guitarra y para escribir. Tiene mucho que contar. Y lo ha hecho en una novela, Crónicas de la pandemia, con mucho más de realidad que de ficción en la que a través del protagonista, Jaime García, un trasunto del propio Amós, desgrana sus experiencias y reflexiones sobre la mayor crisis sanitaria del siglo.

«Es una ficción, pero como digo, con mucho de biografía y con mucho de realidad», explica. Y también es una reivindicación hacia el papel ejercido por los profesionales sanitarios y demás servidores públicos, aunque también «se pone en valor el comportamiento de la ciudadanía que, en líneas generales, fue ejemplar».

Hubo, sin embargo, excepciones. La pandemia no solo sacó lo mejor de los ciudadanos, sino que en algunos casos también lo peor. Fue el caldo de cultivo de los bulos, de un negacionismo de la ciencia que encrespó a la sociedad. «Una mentira en una circunstancia tan dramática es una auténtica mezquindad», expone el epidemiólogo en alusión al movimiento negacionista y a los antivacunas.

Ahora, con tiempo para pensar, reflexiona sobre lo sucedido: «Tengo la teoría —dice— de que la pandemia fue como el gran ensayo para la alimentación brutal de los bulos en los que estamos metidos ahora. Desde luego ahí está el origen de algunos movimientos políticos que se fundamentan básicamente en los bulos y la mentira, y estoy absolutamente convencido». A su juicio, toda esa realidad paralela no fue algo inocuo, sino «que obedecía a intereses concretos, que no eran otros que crear desconcierto y temor entre la ciudadanía, porque una ciudadanía con temor y desconcierto es muy fácil de manipular».

Amós García pagó un peaje como rostro visible que defendía a la «ciencia frente a la videncia, la verdad frente a la mentira». Lo sufrió él y su familia, que estuvieron en la diana de los negacionistas recalcitrantes. «Después de trabajar 10 o 15 horas diarias sufrí lo que no estaba en los escritos por parte de sectores que eran muy minoritarios, pero tremendamente agresivos. Sufrí algunas agresiones verbales y amenazas de muerte». «Tic, tac, se acerca la hora del juicio final», le llegaron a escribir.

«Buscan que tengas miedo»

Pero no se acobardó. Tenía experiencia en el pasado de sucesos semejantes, de cuando era estudiante de Medicina en Sevilla por parte de los miembros de los Guerrilleros de Cristo Rey. «No son situaciones agradables, porque lo que buscan es que tengas miedo y te amedrentes, pero eso no lo voy a permitir nunca», asegura con el aplomo que lo caracteriza, aunque reconoce que a veces le salía su espíritu heavy y le daban ganas de gritar «basta ya», de clamar al mundo «estoy harto». No llegó hacerlo porque luego reflexionaba y surgía su conciencia de sanitario que le decía: «Tranquilidad, vamos a seguir avanzado».

 Este sosiego lo mantuvo en los momentos más duros de la crisis sanitaria, cuando no se atisbaba el final y al confinamiento se sumaba la larga retahíla de muertes. «En aquel momento siempre decía que había que tener calma porque no estábamos ante el fin del mundo, que la ciencia iba a dar una respuesta a esta situación. Y no se equivocó: llegaron las vacunas que cambiaron el rumbo de la pandemia. Todo ello lo cuenta en Crónicas de la pandemia.

La banda sonora de la crisis: de AC/DC a los Rolling y Beatles

  

«Te voy a decir algo que te va a llamar la atención: Yo no soy provacunas», suelta por sorpresa Amós García Rojas. Planteada la intriga viene la explicación. «No lo soy —dice— porque no conozco a nadie que se defina como proantihipertensivo o proantidiabetes. Lo que soy es prociencia y proconocimiento y las vacunas son ciencia». Por eso mismo tampoco cree que existan antivacunas. «Por qué hay gente que se define así?, se pregunta, y él mismo responde: «Fundamentalmente para poner en valor la inconsciencia, elementos que distorsionen a la ciudadanía en función de intereses concretos».

El epidemiólogo entiende que la población haya echado tierra de por medio a la pandemia de covid, cuando aún es muy reciente, porque «obedece a un deseo inmenso de descompresión ante una situación que fue muy dramática», pero lamenta que nos hayamos olvidado las lecciones que nos ha dejado.

Como viejo roquero, el epidemiólogo canario también puso banda sonora a la crisis sanitaria, que recoge en su libro. «Para mí, sin lugar a dudas, la banda sonora fue The Long and Winding Road (Un largo y tortuoso camino) de los Beatles, que en ocasiones se transformó en una Autopista al infierno de AC/DC y que con la llegada de las vacunas vino Here Comes the Sun de los Beatles y la Escalera al cielo de Led Zeppellin». Y siempre sin olvidar No lo pienses dos veces, estás en lo correcto, de Bob Dylan y No siempre puedes conseguir lo que quieres, de The Rolling Stones.