China impondrá cuotas y aranceles adicionales del 55 % al vacuno importado desde el 2026

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ALBERTO LÓPEZ

La decisión llega tras una investigación oficial que concluye que el fuerte aumento de las compras exteriores ha causado un «daño grave» a la industria ganadera nacional. El país asiático es actualmente el mayor importador mundial de este tipo de carne

01 ene 2026 . Actualizado a las 08:32 h.

China activará a partir del 1 de enero del 2026 un nuevo escudo comercial sobre la carne de vacuno importada. Lo hará mediante medidas de salvaguardia que combinan cuotas específicas por país y un arancel adicional del 55 % para las importaciones que superen esos límites. La decisión, anunciada este miércoles por el Ministerio de Comercio, llega tras una investigación oficial que concluye que el fuerte aumento de las compras exteriores ha causado un «daño grave» a la industria ganadera nacional.

Según el comunicado de la cartera comercial, las importaciones de vacuno crecieron de forma significativa en los últimos años y existe una relación causal directa entre ese incremento y las dificultades que atraviesa el sector doméstico. Sobre esa base, Pekín considera justificada la adopción de medidas de protección temporal, tanto conforme a su normativa interna como a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Las salvaguardias estarán en vigor durante tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028. Se aplicarán a través de cuotas anuales por país, que se irán ampliando de forma gradual a lo largo del período. Una vez agotado el volumen asignado, las importaciones adicionales quedarán sujetas a un arancel del 55 %, que se sumará a los derechos ya vigentes. Por el contrario, las compras que entren dentro de los cupos mantendrán los aranceles actuales.

El Ministerio de Comercio precisó además que las cuotas no utilizadas no podrán trasladarse al año siguiente, una cláusula que refuerza el carácter restrictivo del mecanismo. Durante el tiempo que duren las medidas quedarán igualmente suspendidos los dispositivos de salvaguardia específicos previstos en el acuerdo de libre comercio entre China y Australia.

No todos los países se verán afectados por igual. Quedarán excluidos de las medidas los países en desarrollo cuya cuota individual no supere el 3 % del total de importaciones y cuyo peso agregado se mantenga por debajo del 9 %. Esa exención, no obstante, no es automática ni definitiva: podrá revisarse si se superan esos umbrales.

El Gobierno chino insiste en que el objetivo no es cerrar el mercado ni penalizar a socios concretos. «Las salvaguardias buscan ayudar temporalmente a la industria nacional a superar sus dificultades», subraya el Ministerio, que asegura que China seguirá manteniendo su mercado abierto y fomentando la cooperación con sus socios comerciales.

La decisión pone fin a una investigación iniciada el 27 de diciembre de 2024, a petición de asociaciones ganaderas chinas, para evaluar el impacto del auge de las importaciones sobre la producción local. Al abrir el expediente, las autoridades ya habían divulgado datos que apuntaban a un cambio estructural en el mercado: las compras exteriores crecieron casi un 65 % entre el 2019 y el 2023 y más de un 100 % en la primera mitad del 2024 en comparación con el 2019. Como resultado, la carne importada llegó a concentrar más del 30 % del mercado chino.

Durante el proceso, el Ministerio de Comercio recopiló información mediante cuestionarios, audiencias públicas y verificaciones sobre el terreno. Participaron gobiernos y empresas exportadoras de algunos de los principales proveedores de vacuno al mercado chino, entre ellos Brasil, Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. En marzo del 2025, más de 180 representantes de 75 partes interesadas tomaron parte en una audiencia pública convocada por las autoridades.

El anuncio se produce, además, en un contexto de crecientes tensiones comerciales internacionales. Pekín ha activado o ampliado investigaciones similares sobre otros productos agroalimentarios, como el cerdo o determinados lácteos, y también sobre el brandy procedente de la Unión Europea, en paralelo a las fricciones con Bruselas por los aranceles europeos a los vehículos eléctricos chinos. Aun así, el Ministerio insiste en que las medidas sobre el vacuno no están dirigidas contra países concretos, sino concebidas como un instrumento de ajuste interno.

China es actualmente el mayor importador mundial de carne de vacuno. En el 2024 adquirió un volumen récord de 2,87 millones de toneladas, según datos de aduanas. Sin embargo, en la primera mitad del 2025 las importaciones ya cayeron un 9,5 % interanual, en un momento en el que el sector ganadero local denuncia presiones prolongadas sobre la rentabilidad y una reducción de la capacidad reproductiva.