La clave del año es si Sánchez resistirá a las autonómicas y al calendario judicial

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El líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, en la sede de Génova el pasado 29 de diciembre.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, en la sede de Génova el pasado 29 de diciembre. Eduardo Parra

La dependencia del PP respecto a Vox será un factor decisivo en el escenario

02 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las tres elecciones autonómicas (Aragón, Castilla y León, y Andalucía) medirán el alcance de la caída del PSOE y la dependencia del PP respecto a Vox. Por su parte, se juzgarán casos muy graves de corrupción que afectan tanto a los socialistas como a los populares. ¿Cómo influirá todo esto en el escenario político? ¿Se verá obligado Pedro Sánchez a adelantar las elecciones o resistirá hasta el 2027? Los politólogos consultados por La Voz lo analizan.

elecciones autonómicas

Medirán la dependencia del PP de Vox y la caída del PSOE. «Se trata de tres territorios donde las expectativas socialistas siguen bajo mínimos, al menos en términos demoscópicos», asegura Carlos Barrera, analista y profesor de la Universidad de Navarra. «Son comunidades donde la gestión de gobierno del PP no ha sufrido, salvo casos aislados, un desgaste fuerte, por lo que su victoria se da por descontada», prevé. «El caso que más emoción pueda suscitar es el andaluz, porque solo allí se dirime si los populares conservarán o no la mayoría absoluta ante el auge de Vox; si la perdiera, la placidez de gestión de gobierno que ha tenido Juanma Moreno se perdería, y podría desestabilizarlo», sostiene. «Las tres comunidades serán termómetros donde se medirán el alcance de la caída del PSOE, de la subida de Vox, de la dependencia del PP con respecto a este último, y de la capacidad de recuperación de Unidas Podemos en su relación con Sumar», concluye.

Para Carmen Lumbierres, politóloga y profesora de la UNED, «si el PP gana en las tres comunidades sin necesidad de Vox para gobernar, a Sánchez se le va a poner difícil no convocar elecciones; si el resultado hace ver a un PP más dependiente de Vox y entran en marcha algunas de sus medidas, podrá contener a sus socios hasta el 2027, y esperar que un impulso social, la vuelta de Carles Puigdemont y los casos judiciales del PP igualen la partida», señala.

«Cada autonómica funcionará de manera independiente pero habrá inevitablemente una lectura nacional», estima Verónica Crespo, doctora en Comunicación Política. Esto «tiene dos efectos de comunicación claros; por un lado, la oposición intentará convertir cada resultado en un plebiscito sobre la Moncloa; y por otro, el Gobierno intentará territorializar esas derrotas y separarlas del sentimiento nacional». Previsiblemente, «en Aragón, Castilla y León, y Andalucía el PP va a conseguir unos resultados muy holgados pero, tal y como ha ocurrido en Extremadura, la mayoría absoluta será complicada de alcanzar». En su opinión, «la clave reputacional del PP es explicar su relación con Vox y normalizarla». «Para el PSOE, el objetivo no es ganar sino evitar el colapso, sosteniendo un suelo y protegiendo la marca nacional, aunque esto último no satisfaga a los barones territoriales, obviamente», afirma.

¿elecciones generales?

Sánchez pretende resistir. «Sánchez ha repetido que su voluntad es agotar la legislatura hasta el 2027 y en su entorno más cercano transmiten la ‘tranquilidad del presidente’», apunta Crespo. Sin embargo, «la realidad es que estamos ante un bloqueo parlamentario que le impide gobernar, creo que Sánchez va a intentar resistir en la Moncloa y ‘llegar vivo’ al final del ciclo, a no ser que detecte una ventana de oportunidad, un momento de debilidad del PP o un impulso concreto en la agenda». En verano del 2023, recuerda, «fue capaz de leer esa ventana de oportunidad ante una situación muy delicada tras las autonómicas y municipales».

Barrera recuerda que «la convocatoria de elecciones generales anticipadas es competencia exclusiva del presidente del Gobierno y no se aprecia voluntad alguna de hacerlo. «Solo sería posible si circunstancias externas, o una ahora aún improbable presión interna, lo aconsejaran como mal menor», explica. Pero «Sánchez nos ha acostumbrado a decisiones sorprendentes, así que hay que dejar siempre un espacio a la posibilidad de que se celebren antes de fin del año».

calendario judicial del psoE

El más perjudicado. «El llamado ‘calendario judicial’, con las sorpresas que aún pueden deparar las causas ya conocidas, afectará mucho más, como suele ocurrir, al partido en el gobierno que al que está en la oposición», según Barrera. «Es previsible, dados los antecedentes, que los socialistas sigan mirando a otro lado y culpen a la que llaman derecha mediática y judicial de su calvario», añade. «Salvo subida mayúscula del alcance de las acusaciones y de las causas abiertas, Sánchez se las seguirá tomando a título de inventario», sentencia.

«El juicio del hermano de Sánchez se ha pospuesto al 28 de mayo, un momento muy crítico debido a que es en la antesala de las elecciones de Andalucía, lo que va a contaminar el clima nacional», anota Crespo. Sin embargo, «más allá de hechos puntuales, el problema del PSOE es el efecto agregado, es decir, la acumulación de casos que trasladan un patrón aunque jurídicamente sean asuntos distintos». «La defensa típica, son ataques, el lawfare o hacer alusión a casos aislados, se agota porque no es creíble ni sostenida», concluye.

los casos del PP

Vox se podría aprovechar. Lumbierres cree que «el desgaste de la corrupción ya se da por descontado entre los votantes socialistas, a no ser que salgan casos nuevos, y lo mismo en el electorado del PP, que fue castigado políticamente mucho antes del procedimiento judicial extraordinariamente lento en el caso Kitchen [están acusados el que fuera ministro de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, y la cúpula de Interior] y esperando el de Cristóbal Montoro». «Los descontentos de unos y otros pueden recalar en Vox, aunque sea un partido que actúa con gran opacidad organizativa y condenado por financiación ilegal», pronostica.

«Los casos de corrupción que acechan al PP también tienen un alto impacto simbólico, pero no se percibe ese efecto agregado tan fuerte como ocurre con el PSOE en este momento», apunta Crespo. «Los socialistas intentarán activar la idea de ‘todos son iguales’ para erosionar esa superioridad moral que el PP intenta hoy instalar en el debate», asegura.

El miedo a Vox pierde efecto, pero sigue siendo la gran baza del presidente

¿Es irreversible la caída del PSOE? ¿Tiene Pedro Sánchez alguna posibilidad de repetir como presidente del Gobierno? ¿Le seguirá funcionando alentar el miedo a la ultraderecha? Crespo responde que «no utilizaría la palabra irreversible para hablar de Sánchez, el presidente ha demostrado capacidad de supervivencia en un tablero muy polarizado, el miedo a Vox sigue funcionando como movilizador del electorado progresista y va a ser posiblemente más fuerte tras los resultados de las elecciones autonómicas». «Mientras el PP no consiga una mayoría suficiente sin Vox, va a aprovechar esa situación», señala. Por lo tanto, no considera que «sea irreversible la caída del PSOE, aunque sí que el margen de error es mínimo». Y da «mucha importancia al día después de las urnas, la gestión del relato, de las alianzas y de la agenda».

Pocas posibilidades

Para Barrera, «lo que parece cada vez más inviable es que la llamada al voto ciudadano para que no llegue al poder central la ultraderecha de PP y Vox, a quienes meten en el mismo saco desde el punto de vista propagandístico, tenga el mismo efecto que en las generales del 2023». «Si ya entonces se consiguió ese objetivo por un estrechísimo margen, que ha marcado la inestabilidad y precariedad de la legislatura, la eficacia del mismo mensaje no puede tener la misma fuerza años después», estima. «El descrédito, además, en el que ha caído el PSOE desde entonces no ayuda a ser optimistas a la hora de que se repita el efecto deseado», explica. «Las posibilidades de Sánchez de repetir como presidente tras las próximas generales, se celebren cuando se celebran, son muy reducidas», concluye.

«Aunque se vuelva a esperar un golpe de efecto de Sánchez, creo que aquí el problema es más complicado que alguna estrategia personalista», sostiene Lumbierres. «Hay un desgaste, además de por los casos de corrupción, por los siete años de gobierno, los últimos en minoría, con problemas a su izquierda con Podemos y a su derecha con Junts», añade. En su opinión, «se la juega todo a una sentencia del Tribunal Constitucional que permita volver a Carles Puigdemont y completar esta legislatura, la siguiente ya se verá».

*Carlos Barrera es analista político y profesor U. Navarra; Carmen Lumbierres, politóloga y profesora de la UNED; y Verónica Crespo, doctora en comunicación política.