EE.UU. justifica en la ONU la captura de Maduro como una «operación policial» contra un «narcoterrorista»

La Voz REDACCIÓN

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El embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz.
El embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz. Brendan McDermid | REUTERS

Rusia y China rechazan la «agresión armada» de Washington y pide diálogo con Caracas

05 ene 2026 . Actualizado a las 18:40 h.

El representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, ha defendido este lunes la intervención militar en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro como una «operación policial» para hacer cumplir la ley por las acusaciones por narcotráfico que pesan sobre él «desde hace décadas». En la sesión de urgencia del Consejo de Seguridad, Waltz ha justificado que el operativo se ha realizado contra «presidente entre comillas», contra un «narcoterrorista ilegítimo», y se ha preguntado qué tipo de organización es la ONU si le trata como un jefe de Estado democráticamente electo.

«Nicolás Maduro es responsable de haber perpetrado ataques contra el pueblo de Estados Unidos, por desestabilizar el hemisferio occidental y responsable de haber reprimido de manera ilegítima al pueblo de Venezuela», ha incidido. «No estamos ocupando un país. Se trata de una operación policial para hacer cumplir la ley y respetar las acusaciones vigentes desde hace décadas», ha argumentado Waltz, quien ha comparado la captura de Maduro con la del dictador panameño, Manuel Noriega, en 1989, tras haber operado como agente de la CIA.

El embajador estadounidense ante la ONU ha asegurado que existen «evidencias abrumadoras» de las acusaciones que le imputa Estados Unidos y que serán presentadas «de manera abierta» durante el proceso judicial que Maduro y esposa, Cilia Flores, tienen ante sí. Asimismo, ha incidido en que Maduro «no era un jefe de Estado», sino un «narcoterrorista» que «durante años» ha manipulado el sistema electoral para mantenerse en el poder, desde donde ha estado liderando el Cártel de los Soles con «el objetivo de utilizar las drogas como arma contra Estados Unidos».

«Maduro y sus secuaces se han asociado con los mayores narcotraficantes y terroristas del mundo desde hace décadas y han facilitado el flujo de drogas que llegan a Estados Unidos», ha aseverado, citando al Tren de Aragua.

Centro de desestabilización

Waltz ha acusado a Maduro de utilizar Venezuela como «base de operaciones para los rivales y competidores de Estados», así como para enriquecer a «organizaciones terroristas» internacionales, como el partido milicia chií libanés Hezbolá, o «funcionarios corruptos» de otros países como Irán.

«No vamos a permitir que el hemisferio occidental se utilice como base de operaciones para los adversarios, rivales y competidores de Estados Unidos (...) No se puede seguir dejando que las mayores reservas energéticas del mundo estén bajo el control de adversarios de Estados Unidos», ha subrayado.

Para finalizar, ha hecho mención a las denuncias de supuestos abusos contra los Derechos Humanos cometidos por el Gobierno de Maduro. «Más de 8 millones de venezolanos han abandonado el país, desestabilizando así a los países vecinos de la región y creando la mayor crisis de refugiados del mundo», ha apuntado. De igual forma, ha reprochado que mientras «millones de venezolanos» en el exterior han recibido la noticia de la operación contra Maduro con «regocijo», el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas «pontifica».

«Ninguna guerra»

Waltz negó también que EE.UU. esté en guerra «contra Venezuela» y descartó que la detención de su presidente, Nicolás Maduro, y la posterior decisión de gobernar el país hasta que haya una transición política suponga una ocupación. «No hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando ningún país»

Waltz defendió la detención de Maduro tras asegurar que las fuerzas de EE.UU. arrestaron a «un narcotraficante» que será juzgado por los tribunales por «los delitos cometidos contra el pueblo estadounidense durante los últimos quince años».

«Maduro no es solo un narcotraficante acusado. Era un presidente ilegítimo. No era un jefe de Estado», aseguró.

El embajador acusó al líder venezolano y «a sus compinches» de haber «manipulado el sistema electoral venezolano para mantener su control ilegítimo del poder».

«Si la ONU y los estados reunidos en este consejo confieren legitimidad a un narcoterrorista ilegítimo y el mismo trato que a un presidente o jefe de Estado elegido democráticamente, ¿qué tipo de organización es esta?», planteó después de que representantes de otros países como Colombia, China o Rusia, promotores de la sesión, cargaran contra la operación estadounidense.

Rusia y China condenan la «agresión armada» estadounidense

Rusia y China han expresado este lunes su condena de la «agresión armada» de EE.UU. contra Venezuela, apuntando que la acción militar para deponer al presidente, Nicolás Maduro, contraviene los principios de la Carta de Naciones Unidas, llamando a su rápida puesta en libertad. En el marco de la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el representante ruso, Vasili Nebenzia, ha insistido en que «no hay ni puede haber justificación alguna para los crímenes cínicamente cometidos por Estados Unidos en Caracas».

«Condenamos enérgicamente el acto de agresión armada de Estados Unidos contra Venezuela, vulnerando todas las normas del derecho internacional», ha asegurado el embajador ruso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, quien ha incidido en que este episodio ordenado por el presidente estadounidense, Donald Trump, es el resultado del cumplimiento parcial y «selectivo» de los principios de la Carta de Naciones Unidas «según el panorama político».

Nebenzia ha ironizado así con que este es el «orden mundial» liberal «en todo su esplendor», asegurando que «horroriza incluso a los más acérrimos atlantistas» y que cualquier conflicto entre Washington y Caracas debe resolverse mediante el diálogo.

El representante ruso ha recalcado que la Casa Blanca tiene que «empezar a reconocer la soberanía de otros estados, en lugar de dedicarse a derrocar regímenes que les resultan incómodos», insistiendo en la pronta liberación de Maduro y su esposa, Cilia Flores.

En la misma línea se ha expresado China, cuyo representante Geng Shuang, ha denunciado que Washington ha «pisoteado la soberanía venezolana, su seguridad y sus derechos e intereses legítimos» e incidido en que la acción ordenada por Trump vulnera «gravemente» los principios de la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos, la solución pacífica de las controversias internacionales.

«Ningún país puede ser la policía del mundo ni ningún estado puede erigirse en juez internacional», ha subrayado para insistir en su apoyo al Ejecutivo de Maduro y al pueblo venezolano. De esta forma, China ha reclamado a Estados Unidos que «deje de acosar y deje atrás estas prácticas de coacción y forje relaciones a partir del respeto mutuo», apostando por la no injerencia en los asuntos internos.