El Gobierno dice que la solución en Venezuela no puede imponerse por la fuerza y el PP insiste en que debe ser Edmundo González quien lidere la transición
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Albares anuncia que el Gobierno hablará con Delcy Rodríguez y asegura que España lidera la posición para que la UE «no se resigne a la ley del más fuerte»
05 ene 2026 . Actualizado a las 13:11 h.El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha indicado este lunes que el Gobierno hablará con Delcy Rodríguez, quien a priori será quien suceda a Nicolás Maduro al frente de Venezuela tras su detención por Estados Unidos, como lo venía haciendo hasta ahora con su predecesor así como con la oposición, al tiempo que ha insistido a que la solución no puede imponerse por la fuerza.
«Nosotros nos disponemos desde luego a hablar con el Gobierno de Delcy Rodríguez igual que seguiremos hablando con la oposición venezolana para conseguir ese diálogo, ese acercamiento que pueda permitir en primer lugar la estabilidad, evitar cualquier confrontación civil entre venezolanos, y seguidamente que pueda Venezuela avanzar hacia un horizonte a través del diálogo y la negociación democrático y pacífico», ha sostenido en una entrevista en la Cadena Ser recogida por Europa Press.
Albares, que ha evitado pronunciarse sobre si Maduro está detenido o ha sido secuestrado por Estados Unidos, ha considerado que la operación militar llevada a cabo por Washington el sábado constituye «una acción que es claramente contraria al Derecho Internacional» puesto que contraviene lo principios de soberanía y de resolución pacífica de cualquier controversia entre estados.
En este sentido, ha insistido en que la posición que ha venido manteniendo el Gobierno y que sigue estando vigente es que «cualquier solución para Venezuela no puede venir impuesta desde el exterior, mucho menos por la fuerza» sino que «tiene que venir a través de un diálogo entre venezolanos, tiene que ser democrática y tiene que ser siempre pacífica».
«Cualquier otra opción lo único que puede traer y hemos visto precedentes en la historia muy reciente», ha señalado, mencionando en un momento dado el caso de Irak, «es caos y desestabilización». «Por la fuerza, violando principios como el de soberanía, no respetando el Derecho Internacional, no puede llegar la paz, no puede llegar la democracia», ha remarcado.
Albares también ha tildado de «ridícula» la postura que mantiene el PP respecto a Venezuela y ha cuestionado por qué no ha criticado a Donald Trump después de que este haya dejado claro que no cuenta con la oposición para el día después tras la detención del presidente, Nicolás Maduro, el sábado.
«La posición del Partido Popular en política exterior me parece absolutamente ridícula y absurda», dijo asegurando que «ningún gobierno ha hecho tanto por Venezuela» como el de Pedro Sánchez y que desde el sábado está «liderando» tanto el posicionamiento en la UE como junto a los principales países de América Latina.
El ministro ha señalado que «vista la posición» expresada por el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, rechazando que fuese Delcy Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta con Maduro, quien siguiese al frente de Venezuela tras la operación militar estadounidense en la que fue detenido el mandatario, está «esperando que haga una crítica» a lo que ha dicho Trump sobre María Corina Machado, a quien descartó por carecer de apoyo suficiente a nivel interno.
A su juicio, con su postura Feijoo «está fuera» de la posición expresada por la UE en un comunicado este domingo -que no suscribió Hungría- y del comunicado conjunto de España, Brasil, Colombia, Chile, México y Uruguay, e incluso de la posición de Naciones Unidas al no haberse referido al Derecho Internacional.
«Le diré que para el partido que llevó a este país a la guerra de Irak en flagrante violación del Derecho Internacional, no me sorprende, pero sí me duele, como ministro de Asuntos Exteriores», ha acotado.
Como ya ha hecho en otras ocasiones anteriores cuando se ha debatido sobre Venezuela en las Cortes, el ministro ha acusado al PP de usar esta cuestión como «una baza de desgaste» contra el Gobierno y de «intentar importar la división de los venezolanos a España en vez de exportar desde España unidad a los venezolanos, que es lo que intenta nuestro Gobierno».
En este sentido, también ha enmarcado en ese esfuerzo los señalamientos y las críticas del PP hacia el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por su cercanía con el régimen de Maduro, recordando que el propio Mariano Rajoy cuando era presidente así como la oposición venezolana le han agradecido «su papel en la liberación de muchos presos políticos, incluido Leopoldo López».
«Nosotros valoramos y apreciamos ese papel de intermediación», ha añadido, incidiendo en que la política exterior, también en lo relativo a Venezuela, la marca el Gobierno.
El PP insiste en que Edmundo González debe ser quien lidere la transición en Venezuela
La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha reiterado este lunes que Venezuela tiene que avanzar hacia la democracia y, para ello, los únicos protagonistas de ese camino de transición deben ser Edmundo González y María Corina Machado.
Para el partido de Alberto Núñez Feijoo, la detención de Maduro representa un «hecho histórico» pues supone derrotar «el mal». «La captura de Maduro es una buena noticia sin ambages porque supone, y tiene que suponer, la caída de un régimen dictatorial, represor y que ha provocado la ruina de un país», ha dejado claro en una entrevista en la Cadena Ser la responsable de Regeneración Institucional del PP.
Ahora bien, en opinión del partido, el camino para que Venezuela avance hacia la democracia no puede pasar por Delcy Rodríguez, pues ella, ha dicho Gamarra, representa junto con Maduro la falta de legitimidad democrática. «No podemos olvidar que no solo ha sido su mano derecha, sino también cómplice y protagonista de una dictadura de corrupción y represión».
Gamarra ha admitido hoy que «evidentemente hay dudas» sobre si la operación de EE.UU. en Venezuela para detener a Nicolás Maduro vulnera el derecho internacional. Y aunque considera que «sobra tiempo» para verlo, cree que estas dudas «deberán de ser y deben de ser despejadas». En cuanto a si teme que esta operación pueda sentar un precedente, dado que esta madrugada Donald Trump apuntaba a la situación de Cuba e incluso de Groenlandia, la dirigente popular ha mostrado su esperanza en que «no supongan precedentes». «Evidentemente que las normas del derecho internacional están ahí y están para ser respetadas», ha remachado.
Gamarra ha querido aprovechar para «exigir la liberación de todos los presos políticos», para reclamar que acabe la represión y que los «exiliados puedan poder volver con seguridad a la Venezuela de la que tuvieron que huir y de la que tuvieron que salir de la mano de la dictadura».
Dicho esto, ha precisado que la posición del PP a este respecto es muy clara, mientras que no lo es, en su opinión, la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. En este sentido, advierte que ambos no pueden apelar al derecho internacional contra la intervención de Estados Unidos en Venezuela por que han estado «respaldando y ayudando» al régimen de Nicolás Maduro.
En este punto ha señalado que «a nadie se le escapa la fuerte relación y la fuerte vinculación y los fuertes lazos que el Gobierno de Pedro Sánchez ha tenido con el régimen de Maduro». Así, ha recordado la presencia de la vicepresidenta venezolana en el suelo español cuando tenía prohibida su presencia en Europa.