Una mujer acepta 20 años de prisión por matar a su pareja asestándole 118 navajazos tras atarla de manos

Redacción LA VOZ

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La Audiencia de Barcelona.
La Audiencia de Barcelona. DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Está acusada de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, tras simular un juego sexual

07 ene 2026 . Actualizado a las 18:52 h.

Una mujer ha aceptado 20 años de prisión y un día por matar a puñaladas a su pareja, tras atarle las manos por detrás simulando un juego sexual, en su casa de Sant Adrià del Besòs (Barcelona) en noviembre del 2023.

El tribunal del jurado de la Audiencia de Barcelona debía juzgar desde este miércoles a la mujer, acusada de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, pero finalmente se ha alcanzado un acuerdo entre las partes, por el cual la acusada ha aceptado la pena de 20 años y un día de prisión frente a los 25 que pedía inicialmente la Fiscalía en su escrito de acusación.

De acuerdo con esta conformidad, se impone además a la mujer, en prisión provisional desde su detención, la medida de libertad vigilada durante 5 años tras el cumplimiento de la pena de cárcel por el delito de asesinato, en el que se ha aplicado el agravante de parentesco y la atenuante analógica de confesión.

Según el escrito de acusación de la fiscal, sobre las 13.30 horas del 16 de noviembre del 2023, cuando la mujer y su pareja se encontraban en el salón de su casa, la acusada «le ató las manos por detrás del cuerpo, dejándole así completamente inmovilizado», haciéndole «creer que formaba parte de un juego sexual».

Acto seguido, y con «el ánimo de acabar con su vida», la mujer «le propinó un total de 118 navajazos» por todo el cuerpo cuando aún estaba con vida, «lo que incrementó su padecimiento de forma totalmente gratuita e innecesaria para causar la muerte», detalla el ministerio público en su escrito.

Según la fiscal, la mujer actuó contra su pareja de «forma completamente inesperada», cuando se encontraba «confiada en su hogar», iniciando «lo que creía era un juego sexual con su pareja, con las manos atadas a la espalda y sin poder ejercer ningún tipo de defensa eficaz ante el ataque perpetrado contra él».