EE.UU. se reunirá con Dinamarca para discutir la idea de comprar Groenlandia

Pablo mEDINA MADRID / LA VOZ

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El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. JIM LO SCALZO | EFE

Francia coordina una respuesta de los Veintisiete a la «intimidación» de Washington, que reitera que tomar el territorio por la fuerza es una opción

08 ene 2026 . Actualizado a las 08:06 h.

Las tensiones alrededor de Groenlandia se vuelven a disparar. El Gobierno de Dinamarca, cansado de las amenazas de la Casa Blanca, buscó ayuda en sus aliados europeos. El presidente de EE.UU., Donald Trump, encomendó a su secretario de Estado, Marco Rubio, elevar el tono. Y este dejó claro que la Administración republicana quiere el control del territorio ártico, bien sea comprándolo o bien por la fuerza militar. La vía diplomática será la primera y las partes se reunirán la semana que viene.

Tras materializar la captura de Maduro, Rubio comunicó a los principales congresistas que integran los comités de las Fuerzas Armadas y de Política Exterior que la opción de compra de Groenlandia es, de momento, la favorita de Trump, aunque de momento no existe un plan exacto, pero estarían trabajando en él. Un gesto que pretende pacificar los ánimos europeos, alineados con Dinamarca de forma unánime, aunque sin éxito. Porque el resto del equipo del presidente fue más extremista. Su jefa de prensa, Karoline Leavitt, certificó que en el Despacho Oval «están analizando diversas opciones para alcanzar este importante objetivo en política exterior y, por supuesto, el uso de las fuerzas armadas estadounidenses siempre es una opción».

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, alertó de que un ataque sobre Groenlandia abriría la puerta a que, por primera vez en la historia, un país de la OTAN atacara a otro. «Todo se acabará, incluida nuestra Alianza y, en consecuencia, la seguridad que ha proporcionado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial», evaluó. Incluso en la propia institución dejaron claro que «la seguridad de un aliado es inseparable de la seguridad de todos. Esto se aplica a toda Europa, al Ártico y al Atlántico norte», indicaron fuentes de la OTAN a la agencia Efe.

Aunque Trump difirió de las consecuencias que pueda tener una anexión por la fuerza de Groenlandia, ya que «la única nación que China y Rusia temen y respetan son los Estados Unidos reconstruidos» por él mismo, y aseguró que de salir su país de la Alianza Atlántica, el problema de seguridad no estaría en sus fronteras. Es más, añadió que de no ser por la intervención de EE.UU. «Moscú tendría Ucrania».

Entre los Veintisiete, las declaraciones de Trump sentaron de forma dispar. La posición germana fue tibia. «Solo puedo advertir en contra de caer en escenarios apocalípticos», declaró en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo alemán, Strefan Kornelius. Sin embargo, para Francia el asunto tiene más calado. El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró que la maniobra de Washington es una «intimidación» que no pasará por alto.

Así pues, también confirmó que está preparando, junto a los socios europeos, una respuesta coordinada en defensa de Copenhague en una maniobra orientada a «tomar represalias, para responder» a Trump. Y si bien no detalló nada de dicho plan, se prevé que puedan ser sanciones económicas.

Diversos países europeos como Italia, Polonia, España y el Reino Unido, firmaron una declaración conjunta esta semana para mostrar su rechazo a las pretensiones estadounidenses sobre Groenlandia, que consideran que debe de elegir su propio futuro al margen de presiones externas.