El escritor aspira a liderar la lista de Barcelona en Comú en las elecciones municipales del 2027 frente al diputado Gerardo Pisarello
14 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando falta año y medio para las elecciones municipales, los comunes de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau tendrán que elegir a su cabeza de lista entre dos candidatos: el diputado hispanoargentino Gerardo Pisarello y el mediático Enrique Martínez, más conocido como Bob Pop, que presentará su propuesta el próximo sábado. «Bob Pop, alcalde de Barcelona. ¿Por qué no?», señala el candidato Martínez en la convocatoria del evento, que tendrá lugar en el Centro Cívico Barceloneta, realizada a través de sus redes sociales. «Un acto abierto, divertido y para venir con quien quieras», añade el escritor, guionista, animador televisivo, tertuliano habitual en diferentes medios y defensor acérrimo de los derechos del colectivo LGTBI. «La vida tiene que ser divertida y la política también tiene que ser divertida, constructiva y amable. Me da igual lo que vayan a hacer los demás; yo voy a jugar a ese juego, porque es el único al que sé jugar», explicaba en la Ser hace unas semanas, tras dar a conocer sus intenciones políticas.
No obstante, la apuesta de la cúpula de la formación, avalada por la propia Colau, no es otra que la de su rival y secretario primero de la mesa del Congreso, que anunció su candidatura el mes pasado, flanqueado por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la propia exalcaldesa de Barcelona. De hecho, Pisarello formó parte del primer gabinete municipal liderado por la activista social, que fundó Barcelona en Comú hace una década, aprovechando el movimiento 15-M y la ola de desahucios desatada tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el 2008.
Será la primera vez que la militancia tenga que decidir a su alcaldable en un proceso de primarias. Antes, fue Colau la cabeza de cartel, tanto en las elecciones del 2015 y el 2019, en las que se impuso a sus rivales, como en las últimas del 2023, donde quedó relegada a tercera fuerza, por detrás de Xavier Trias, de Junts, y el socialista Jaume Collboni. Fue este quien al final obtuvo la vara de alcalde gracias a los votos de los comunes y del PP, lo que evitó un gobierno independentista en Barcelona.
A la baja
Lo cierto es que los aliados de Sumar en la capital catalana no atraviesan su mejor momento. Aunque siguen presentes en el Gobierno de Pedro Sánchez y sostienen a otro socialista (Salvador Illa) en la Generalitat, la formación cotiza a la baja en los sondeos preelectorales. Colau, que llegó a la alcaldía con la promesa de atajar la espiral inflacionista de la vivienda, se marchó dejando la ciudad entre las más caras de Europa. A su salida se sumó, hace un mes, la de su número dos en el consistorio, Janet Sanz, azote de las élites socioeconómicas de la ciudad, lo que ha supuesto un mayor desconcierto si cabe entre sus seguidores.