La plataforma, con 200.000 visitas al mes, ofrece un espacio donde expresar emociones sin filtros
01 feb 2026 . Actualizado a las 08:55 h.«Cada recuerdo merece un lugar», esta es la premisa principal de AMOU, un diario de sentimientos global en el que los usuarios dejan su huella con emotivos mensajes. Este memorando online surgió en junio del 2025, durante una época de desamor personal de su creador, que buscaba un espacio para depositar las vivencias compartidas con alguien a quien quiso. Su intención pasaba porque «no fuera un diario privado, pero tampoco tan escenificado como las redes sociales», así que optó por ubicar sus recuerdos en un mapa. Aún se encuentra en fases tempranas, pero recibe una media de 200.000 visitas al mes y más de 25.000 personas crearon una cuenta, publicándose más de 70.000 recuerdos en todo el mundo. Se pueden encontrar pequeñas notas vinculadas a lugares reales (incluidas ciudades gallegas), convirtiéndose en una especie de guía del mundo que sirve de recopilatorio sentimental donde se preservan las emociones humanas en las ubicaciones donde ocurrieron, creando «la capa emocional oculta del mundo». Así lo detalla el alma del proyecto y único fundador, Gabe Szeto, un joven de 22 años que trabaja en ingeniería y diseño de productos. Rememora que cuando hizo público ese mapa, «ocurrió algo inesperado»: «Personas de todo el mundo comenzaron a añadir sus propios recuerdos, sobre el amor, la pérdida, la alegría, el arrepentimiento y los momentos que eran importantes para ellas», afirma. Szeto argumenta que «la mayoría de las plataformas sociales animan a las personas a presentar una versión idealizada y seleccionada de sí mismas», aunque en AMOU aclara que «la meta es crear un espacio donde las personas puedan ser sinceras y donde las emociones no tengan que ser filtradas o convertidas en contenido».
Según el creador, su plataforma «resuena porque vivimos en una época muy conectada, pero emocionalmente solitaria donde las personas tienen más aplicaciones que nunca, pero menos lugares donde ser verdaderamente sinceras». La mayoría de los mensajes son dirigidos a seres queridos, además de otros en los que se dejan notas de amor, confesiones, disculpas nunca enviadas, recuerdos de personas fallecidas, momentos de gratitud y pequeñas experiencias que lo significaron todo para alguien. Ante los recuerdos, los usuarios pueden «abrazarlos» o darles a «me gusta», además de agruparlos en colecciones privadas o compartirlos con amigos en internet.
El creador de AMOU consideró necesario digitalizar recuerdos y experiencias porque «hay mapas de carreteras, edificios y negocios, pero nada en lo que plasmar lo que se siente al estar vivo». «La mayor parte de la vida humana desaparece. Las fotos y los acontecimientos importantes perduran», sentencia, mientras deja claro que en AMOU «a diferencia de las publicaciones que desaparecen en los feeds, los recuerdos quedan anclados permanentemente a los lugares donde ocurrieron».