La princesa ha fallecido a los 83 años en la Zarzuela, donde será velada en privado. Sus restos serán trasladados a Tatoi, en Atenas
15 ene 2026 . Actualizado a las 19:01 h.Irene de Grecia ha muerto a los 83 años en Madrid, rodeada de su familia más cercana. Su hermana mayor, la reina Sofía, había cancelado recientemente su agenda para estar al lado de su hermana menor, que desde hacía tiempo estaba muy delicada de salud. La capilla ardiente será instalada en el Palacio de la Zarzuela en un ámbito familiar y el sábado sus restos serán acogidos por unas horas en la catedral ortodoxa griega de San Andrés y San Demetrio, de Madrid. El funeral se celebrará el próximo lunes en Atenas, donde será enterrada en el cementerio de Tatoi.
Soltera y sin hijos, Irene de Grecia nació el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, siendo la hija menor del rey Pablo I y Federica de Grecia.
En un comunicado, los reyes y la reina Sofía dieron a conocer el fallecimiento: «Sus majestades los reyes y su majestad la reina Sofía lamentan comunicar el fallecimiento de su alteza real la princesa Irene de Grecia a las 11:40 de este jueves en el Palacio de la Zarzuela de Madrid».
Su infancia transcurrió en varios países (Italia, Suiza o Alemania) ya que la familia real griega había abandonado Grecia debido a la invasión nazi en 1941, un año antes de su nacimiento, país al que no regresaron hasta el final de la guerra. Recibió una educación selecta y, entre otros centros, estudió en el colegio alemán de Salem. Más tarde, como su hermana Sofía, estudió Arqueología en la Universidad de Atenas, estudios que completó con los de música, especialmente piano.
Con la muerte de Irene, la reina Sofía ha enterrado ya a sus dos hermanos, ya que Constantino II de Grecia fallecía en Atenas en el mes de enero del 2023, diez años después de regresar a su país de origen tras más de 46 años exiliado.
Irene de Grecia nació ya en el exilio, cuando su familia se encontraba en Sudáfrica tras la invasión de Alemania en Grecia. Vivió parte de su juventud en el país, aunque a finales de los 60 tuvo que volver a exiliarse con el resto de su familia. Primero pasó por Roma, pero más tarde se mudó con su madre a la India, un país en el que residió hasta la muerte de Federica en 1981 y al que estuvo siempre muy vinculada.
Tras la pérdida de su progenitora, Irene de Grecia comenzó a pasar largas temporadas en Madrid, con su hermana mayor Sofía en el palacio de la Zarzuela. Las compaginaba con estancias en Atenas y en India. «Vine a Madrid para pasar cinco días y me quedé cinco años. Y según pasaba el tiempo entendí que mi lugar estaba al lado de Sofía», contó en su día a la periodista Pilar Urbano.
En el año 2002 Irene de Grecia pasó por un cáncer de mama y recibió tratamiento de quimioterapia. En ese momento, la reina Sofía fue uno de sus principales apoyos. «Ella se sentaba en un sillón en la habitación para hacerme compañía y a la vez estudiaba sus papeles y ponía al día la agenda. Cuidó de mí en cada momento durante aquellos meses», narró a Eva Celada en la biografía autorizada Irene de Grecia, la princesa rebelde.
Muy unida tanto al rey Felipe VI como a sus hermanas las infantas Elena y Cristina, debido al tiempo que compartió con ellos en palacio, los tres la bautizaron cariñosamente como Tía Pecu, refiriéndose a su peculiar forma de ser.
Eva Celada firma una biografía autorizada de la hermana menor de la reina Sofía y la recuerda de forma muy cariñosa. «Me impresionó su respeto hacia las personas», afirma.
«También me ha llamado la atención su rebeldía e impaciencia, casi juveniles, cuando se produjo el Tsunami en Asia. Entonces acudió urgentemente a sus colaboradores: «¡Tenemos que ayudar!», recuerda. Irene de Grecia fundó en los 80 una oenegé llamada Mundo en Armonía, que se mantuvo activa hasta el 2023 y que trabajaba para «el bienestar moral, espiritual y material de todos los seres vivos, sin discriminación alguna de nacionalidad, religión o ideología política».
Durante años fue la fiel escudera de la reina Sofía en innumerables actos. Allí hacía gala de su sencillez y de su gusto por la moda de influencia india. Era típico verla con elegantes kurtas y huía de lucir joyas ostentosas. Además decía que solo acudía a la peluquería en ocasiones especiales. Recuerdan una anécdota donde hizo gala de haber comprado una ganga en un mercadillo de Madrid. «¡Estos zapatos los he comprado por 20 euros en el mercadillo de Majadahonda. ¡A que son preciosos!», dijo.
A Irene de Grecia no se le han conocido relaciones sentimentales. «No me pregunte por mis relaciones amorosas, implican a terceras personas y no deseo perjudicar a nadie», recuerda Eva Celada que le rogó. Y le dejó una frase que resumía muy bien su forma de ver la vida: «No olvide que mis éxitos se los debo a mi familia, a mis hermanos, pero mis errores son solo míos».