Claves de la nueva derrota de la coalición: sin negociación y con los okupas como obstáculo

Francisco Espiñeira Fandiño
FRANCISCO ESPIÑEIRA REDACCIÓN / LA VOZ

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La diputada del PP, Cuca Gamarra y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, durante una sesión plenaria extraordinaria en el Congreso.
La diputada del PP, Cuca Gamarra y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, durante una sesión plenaria extraordinaria en el Congreso. Borja Sánchez-Trillo | EFE

El Congreso deroga en un pleno extraordinario el real decreto-ley ómnibus que incuía la revalorización de las pensiones

02 feb 2026 . Actualizado a las 22:02 h.

No hubo triple salto mortal en la red de la votación. Todas las partes mantuvieron el órdago y Pedro Sánchez cosechó el primer revés del año político. El no al decreto ómnibus estaba cantado desde el día anterior. Juan Bravo, del PP, y Miriam Nogueras, de Junts, ya explicaron el lunes que su rechazo no tenía que ver con la subida de las pensiones, que avalan, sino con el procedimiento de juntar en el mismo documento muchas votaciones dispares e intentar que la oposición acepte todo dentro del mismo menú.

Pasó hace doce meses con la cesión del palacete de París que servía como sede del Cervantes al PNV, que también intentó el Gobierno colar dentro del decreto de revalorización de las pensiones. Fue el primer aviso de los de Puigdemont, que inicialmente votaron en contra, aunque al segundo intento, tras arrancar varias prebendas al PSOE, permitió con su abstención sacar adelante el decreto con un mes de retraso.

Esta vez, tanto el PP como Junts no quisieron esperar. Intentaron durante los últimos días, a través de numerosos mensajes en los medios, que el Gobierno diera marcha atrás y presentara todos los puntos por separado. El obstáculo principal no era esta vez el palacete del PNV, sino el blindaje de las okupaciones en numerosos casos, pactada por el PSOE con Podemos, Bildu y el BNG dentro del llamado escudo social.

Esa línea roja del PP aúna también una especial sensibilidad en las filas de Junts. Pero en Ferraz no podían dar marcha atrás para no desairar a sus socios de investidura.

Fuentes del PP confirmaron que, pese a los avisos, «nadie del Gobierno se puso en contacto con nosotros ni una sola vez. Y si creen que insultándonos y chantajeándonos nos van a hacer traicionar a nuestros votantes, lo tienen claro».

Este mismo martes, Alberto Núñez Feijoo se lo volvió a decir a Pedro Sánchez: «Traigan la subida por separado». El líder socialista recurrió al manido eslogan del «toman a los pensionistas como rehenes», secundado por Yolanda Díaz con un «le han quitado cincuenta euros a los pensionistas». En realidad, todos saben que la subida se aprobará, como ocurrió el año pasado. Más de siete millones de personas han recibido en su casa una carta en la que el Gobierno les anuncia la subida. Nadie quiere meterse con una bolsa de votos de ese tamaño.