El número dos de Puente se instala en Cataluña por la crisis de los cercanías

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Aspecto de la Estación de Sants este martes tras una nueva incidencia en el Centro de Tráfico Centralizado (CTC) del ADIF en Barcelona.
Aspecto de la Estación de Sants este martes tras una nueva incidencia en el Centro de Tráfico Centralizado (CTC) del ADIF en Barcelona. Alejandro Garcia | EFE

La doble caída del centro de control del ADIF genera otra jornada de caos en los trenes

04 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

No hay respiro para los usuarios de los trenes de cercanías en Cataluña. Una nueva caída del centro de control del ADIF en Barcelona provocó ayer nuevos retrasos y cancelaciones en la precaria red ferroviaria de esta comunidad autónoma. El fallo informático, similar a los sufridos la semana pasada, duró apenas unos minutos, pero fueron suficientes para noquear un sistema que sigue mostrando su enorme fragilidad más de dos semanas después del accidente de Gelida, en el que murió un joven maquinista sevillano en prácticas.

Ante el nuevo desbarajuste, la consejera y portavoz del Ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, pidió al número dos del ministerio, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, que permanezca en Cataluña mientras dure la crisis. Fuentes del ministerio confirmaron que la estancia de Santano se alargará el tiempo que haga falta. «Los días necesarios, el tiempo necesario; no puede permitirse esta situación por más tiempo», precisó Paneque, a quien la oposición señala como responsable del caos de la movilidad en la región, a la par que el ministro Puente.

La consejera volvió a sacudirse las críticas, incluso de sus propios socios de investidura de Esquerra y los comunes, afirmando que trabaja «día y noche» para revertir la compleja situación, y culpó a la «desinversión de décadas» del «estado lamentable» de la infraestructura. «Nos hemos encontrado con un estado de Rodalies peor del que imaginábamos», resumió. La Generalitat anunció la contratación de urgencia de 230 autobuses para reforzar el transporte por carretera, única alternativa al tren. El operativo, que incluye también 700 informadores repartidos por todo el territorio, tiene un coste superior a los cuatro millones de euros.

El «software» más moderno

La doble caída del sistema en la estación de Francia de Barcelona, donde se ubica el centro de control del ADIF, que paralizó de nuevo el servicio en dos ocasiones en la mañana de ayer, es similar a la sufrida la semana pasada. Santano aseguró que el fallo había sido detectado y reparado, y que no volvería a producirse. El software es de «última generación» y «el más moderno que hay en Europa», dijo entonces el número dos del ministerio.