El actual presidente se muestra cansado de la vida pública y querrá continuar con la enseñanza
07 feb 2026 . Actualizado a las 22:58 h.El actual presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, que termina su mandato el 9 de marzo, ha ocupado una parte fundamental de la vida intelectual de Portugal en los últimos cincuenta años. Además de varios cargos políticos de primer nivel, ha sido comentador televisivo, profesor universitario, periodista y editor, y en todas sus etapas ha transmitido una profunda entrega a su actividad, que le ha granjeado el respeto de acólitos y rivales.
En uno de los momentos más polémicos de su presidencia, una cena mantenida con corresponsales extranjeros en septiembre del 2024, Rebelo de Sousa abordó varias cuestiones personales y, entre otras cosas, anunció que, tras el mandato que ahora toca a su fin —no puede presentarse a un tercero— no volverá a participar en política ni emitir comentarios que puedan condicionar el curso político ni la opinión pública del país. Algo que, dada su vocación y su todavía amplia popularidad, Portugal recibió con escepticismo. No cabe duda de que es una de las voces más demandadas para regresar a los platós televisivos a comentar la actualidad, pero los últimos meses denotan cierto cansancio de la vida pública.
Él mismo ya ha confirmado que, tras diez años en la presidencia, retomará otra vocación —según muchos, la principal—, que es impartir clase. En noviembre, anunció haber aceptado la oferta de una universidad californiana, sin especificar cuál: «Voy a ser profesor invitado en California y, por lo tanto, se une lo útil con lo agradable, que es estar allí enseñando, invitado, en el 2028», y también asistir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
Rebelo de Sousa ha sido profesor catedrático en la Universidad Católica de Lisboa y de Derecho en la Universidad de Lisboa, donde también presidió el Instituto de Ciencias Jurídico-Políticas, y ha impartido clases tanto en Portugal como en el extranjero.
Por vocación
Sin embargo, su ambición es llegar también a personas más jóvenes y, el pasado mes de mayo, habló sobre su intención de estar en las aulas de enseñanza obligatoria: «Cuando acabe esta experiencia [en referencia a la presidencia], daré clase en secundaria y en el final de la enseñanza básica, que es un momento crucial en el que se definen las personas. Cuando llegan a la Universidad, lo esencial ya está definido, y los profesores y profesoras son muy importantes en nuestra vida», comentó. Su plan más inmediato es reunirse, este lunes, con su sucesor al frente de la Presidencia del país.