El popular Jorge Azcón gana los comicios en Aragón, pero necesitará a Vox para gobernar
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El PSOE se hunde, los de Abascal y la Chunta doblan escaños, y Podemos y el PAR desaparecen
09 feb 2026 . Actualizado a las 07:27 h.Aragón nunca ha sido tierra de hegemonías ni de mayorías absolutas, sino de candidatos condenados a entenderse. El popular Jorge Azcón —que había optado por el adelanto electoral tras no lograr un acuerdo presupuestario con Vox por segundo año consecutivo— ganó este domingo los comicios autonómicos, con el 34 % del voto y 26 escaños, dos menos que en mayo del 2023, aunque necesitará para gobernar el apoyo de la formación de ultraderecha. «Hoy, Aragón dice tic-tac, el sanchismo se acaba», celebró el reelegido, jaleado por los suyos. El partido liderado por Alejandro Nolasco consiguió el 17 % de los sufragios y 14 diputados, el doble que hace dos años y medio, y se situó, además, como segunda fuerza en la ciudad de Teruel, por delante del PSOE.
Como auguraban los sondeos, la exministra Pilar Alegría obtuvo el 24 % de apoyos y 18 asientos, cinco menos que en la última convocatoria, igualando el peor resultado histórico de los socialistas aragoneses, firmado por Javier Lambán en el 2015, el año en que Podemos «asaltó los cielos».
La coalición Aragón-Teruel Existe, voz de la España vaciada, que aspiraba a ser la llave para abrir el palacio Pignatelli, y que así Azcón no precisara de Nolasco, perdió uno de los tres representantes con los que contaba.
A la izquierda del PSOE, quien más creció fue la Chunta Aragonesista, que pasó de tres a seis escaños, mientras IU-Movimiento Sumar conservó el único que tenía, y Podemos-Alianza Verde y el Partido Aragonés perdieron sus respectivos diputados, desapareciendo del hemiciclo regional. Se Acabó la Fiesta, del ultra Alvise Pérez, no logró ningún asiento, pese a reunir casi 18.000 papeletas.

Sube la participación
Aunque el paso de la borrasca Marta hacía temer una baja participación, esta fue del 67,57 %, un punto porcentual más que en los comicios del 28M, cuando coincidieron las municipales y autonómicas. Sin embargo, el paso del temporal no desmovilizó al electorado —casi un millón de ciudadanos, de los que unos 755.000 residen en la provincia de Zaragoza—, llamado por vez primera a unas elecciones adelantadas en esta comunidad. El voto por correo descendió, en cambio, el 36,5 % respecto a la última convocatoria, según los datos de Correos.
Estos resultados, que vuelven a otorgar la mayoría absoluta, fijada en 34 diputados, a la suma de las derechas, evidencian un trasvase de votos, tanto populares como socialistas, hacia Vox, que se convierte en el partido más beneficiado por un adelanto electoral, provocado paradójicamente por su negativa a pactar las cuentas públicas.
El auge de la formación de Santiago Abascal —que ya el pasado 21 de diciembre creció de 6 a 11 escaños en el parlamento extremeño— responde a una tendencia general, fruto de la polarización política, que apunta a un cambio de ciclo electoral con consecuencias a nivel nacional. De hecho, se dice que Aragón es el Ohio español —el estado que predice los resultados de las presidenciales estadounidenses—, dado que en las trece elecciones generales celebradas desde 1979 la fuerza más votada en esta comunidad también lo fue en el Congreso. Sin embargo, a falta de mayorías absolutas y con la dispar capacidad de negociación de los partidos para lograr apoyos a sus candidatos a la investidura, no cabe extrapolar los resultados de estas autonómicas a unas legislativas.
Desde la sede de Vox en Madrid, Abascal ya advirtió anoche a Azcón de que le exigirá lo mismo que a María Guardiola en Extremadura: rechazar las políticas ecologistas del Pacto Verde, de género y de regularización de inmigrantes.