Azcón manda un wasap a Vox para negociar en Aragón, y Extremadura sigue atascada por las exigencias de Abascal

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Jorge Azcón y María Guardiola, en una imagen de archivo.
Jorge Azcón y María Guardiola, en una imagen de archivo. TWITTER MARÍA GUARDIOLA | EUROPAPRESS

Génova indica a los de Santiago Abascal que una repetición electoral sería desaconsejable

12 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El presidente en funciones de Aragón, Jorge Azcón, señaló este miércoles que, tras las elecciones autonómicas del pasado domingo, ya ha empezado a hablar con Vox para llegar a un pacto de gobierno en la región. «Acabamos de mandarnos los primeros wasaps para iniciar las negociaciones», declaró en una entrevista en Antena 3. El barón del PP se mostró convencido de que «en breves días» podrán empezar las reuniones entre ambas formaciones y apuntó que llevarse mal con él es «muy difícil», aunque pueda haber «discusiones políticas», ya que su relación con el partido de ultraderecha es «de trabajo» y ahora «tiene que ser de responsabilidad porque el resultado ha sido el que ha sido».

Azcón indicó que «Vox puede pedir la Consejería de Turismo o gestionar las emergencias o la Dirección General de Deportes», y explicó que la responsabilidad que tiene cada área «no es la misma». «Ese es el camino que empezamos ahora, es lo que Vox tiene que decidir», añadió.

Sobre la dependencia de Génova, el popular defendió que «las decisiones de Aragón» las toman «en Aragón y eso va a seguir ocurriendo», y, tras puntualizar que tiene «una magnífica relación» con el líder de su partido, Alberto Núñez Feijoo, aseguró que va a hablar con él y le va a ir comunicando cómo van las negociaciones porque el PP «tiene un proyecto para todo el país y eso no va a cambiar».

El mandatario recordó que los socialistas han dicho que no están dispuestos «en ningún caso» a abstenerse en su investidura, y admitió que la decisión de invitar al ultra Vito Quiles al acto final de campaña la tomó el PP de Aragón.

Diálogo en «stand by»

En Extremadura, donde la popular María Guardiola ganó los comicios el pasado 21 de diciembre, Génova admitió que la abstención del PSOE a día de hoy es «imposible» y apuntó a un pacto con la formación de ultraderecha: «Preferimos un Gobierno en solitario, pero puesto que eso pasa por abstenciones imposibles, toca explorar otras opciones».

Aunque Guardiola está centrada desde hace casi un mes en la negociación con el equipo de Santiago Abascal, este sigue enrocado en sus posiciones, mantiene el diálogo en stand by y sostiene que llegar a un acuerdo será muy difícil. De hecho, el pasado martes, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, anunció su «no rotundo» a apoyar a la candidata popular porque «no ha entendido el mandato de las urnas». Sin visos de desatascar la negociación, desde Génova piden que Vox rebaje sus exigencias, ya que una repetición electoral sería desaconsejable.