Un tribunal ruso procesa al líder separatista de Donetsk por criticar al Ejército
20 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La conclusión de las negociaciones entre Rusia y Ucrania en Ginebra trae nuevos choques. Si bien ambas partes consensuaron avances en el ámbito militar durante esta semana, en lo político, especialmente en lo relativo a la cesión de territorios, se volvieron a evidenciar unas divisiones que se magnificaron durante el día de ayer, con el presidente del país invadido por Moscú, Volodímir Zelenski, tildando los argumentos ideológicos de «mierda histórica» para ralentizar las conversaciones de paz.
El dirigente ucraniano argumentó que el relato que presenta Moscú en la mesa moderada por Washington es un truco propagandístico, conocedor de que su contraparte rusa, Vladimir Putin, siempre utiliza la historia como herramienta para vehicular su propaganda. «No necesito esa mierda histórica para poner fin a esta guerra y pasar a la diplomacia. No es más que una táctica dilatoria. No he leído menos libros que él. Aprendí mucho. Sé más sobre su país de lo que él sabe sobre Ucrania», arguyó.
Por parte del Kremlin, se centraron más en los esfuerzos de Washington que en los comentarios de Kiev. «Valoraremos la eficacia de la mediación estadounidense, como se suele decir, por sus resultados», dijo María Zajárova, portavoz de Exteriores, ante lo que considera una «contradicción» de Washington: negociar la paz a la vez que se entregan armas. «Si alguien tiene la sincera intención de mediar para llegar a un acuerdo, debería dejar de realizar suministros militares a uno de los bandos en conflicto», agregó. La portavoz de Trump, Karoline Leavitt, se limitó a reconocer que «el presidente y su equipo han dedicado una enorme cantidad de tiempo y energía a poner fin a esta guerra, que está muy lejos de Estados Unidos».
Secesiones
Hubo también novedades en el frente. Un tribunal de Moscú abrió una causa contra el exlíder de la república separatista prorrusa de Donetsk, Pável Gúbarev, por desacreditar al Ejército ruso. «No sé si es algo intencional de alguien concreto. Solo puedo suponer que a alguien no le gustaron mis textos. Considero esto una completa estupidez. No espero que esto tenga consecuencias para mí», declaró Gúbarev al diario oficialista RBC en relación con el proceso registrado el miércoles.
Gúbarev, gobernador autoproclamado de la región de Donetsk en el 2014 y exiliado en Rusia desde hace años, marchó al frente en el 2022 para combatir a Ucrania.
En el 2023, volvió a Rusia para posteriormente unirse al Club de Patriotas Indignados, encabezado por Ígor Guirkin [alias Strelkov], condenado a cuatro años de cárcel en el 2023 tras criticar al presidente ruso.
El movimiento liderado por Guirkin, uno de los cabecillas rusos del levantamiento separatista del 2014 en el Dombás y buscado por la Justicia internacional por el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines ese mismo año, está a favor de la guerra contra Ucrania, aunque ha criticado duramente la mala gestión del Gobierno de Putin. Gúbarev, que se enfrenta a una multa de hasta 50.000 rublos (650 dólares), ha seguido desde entonces dando su opinión acerca de la guerra contra Ucrania a través de su canal de Telegram, que cuenta con 25.000 suscriptores, aunque ha opinado con más cuidado tras la ola de represalias contra el ala ultrapatriótica rusa.