Trump baraja derrocar a Jamenéi si no acepta dejar sus aspiraciones a un arma nuclear

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Trump, en Mar-a-Lago.
Trump, en Mar-a-Lago. Kevin Lamarque | REUTERS

El líder supremo de Irán designa sucesores mientras las protestas estudiantiles se propagan por todo el país

24 feb 2026 . Actualizado a las 08:31 h.

Estados Unidos continúa sopesando un ataque sobre Irán en una semana clave para las negociaciones sobre el uranio enriquecido de Teherán. Las reuniones en Ginebra se retomarán el jueves con Donald Trump más que dispuesto a plantearse un ataque limitado sobre la república persa en caso de que falle la diplomacia, pero también con el dedo sobre el botón del derrocamiento de Alí Jamenéi si este no acepta las exigencias de Washington.

Trump dejó establecido la semana pasada un plazo de diez días para que Irán presentase un planteamiento para abandonar su programa nuclear o hacer una propuesta de enriquecimiento de uranio ultralimitado —planteado para usarlo como recurso energético o investigaciones médicas—. El país chií se encuentra en una especie de todo o nada con el republicano, y se plantea como prioridad alejar la posibilidad de la guerra. Pero el inquilino de la Casa Blanca, según The New York Times, ya baraja más opciones: «Un ataque inicial en los próximos días destinado a demostrar a los líderes de Irán que deben estar dispuestos a aceptar renunciar a la capacidad de fabricar un arma nuclear» o uno más amplio a finales de año para derrocar a Jamenéi, dejando en la práctica un vacío de poder que llevaría al país al caos y que podría tener efectos colaterales devastadores en la región.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baqaei, no tardó en concretar que «no existe tal cosa como un ataque limitado. Un acto de agresión es un acto de agresión», y que si Washington se decanta por la guerra, guerra habrá. Teherán ha tenido poco éxito con sus reclamaciones para que las sanciones económicas que pesan sobre el país desaparezcan, pero Baqaei dijo que siguen siendo «el componente principal de un acuerdo» con Estados Unidos.

En caso de guerra

La vía diplomática no apunta a buenos resultados, y el régimen de Jamenéi es consciente de que una intervención militar podría llevarse el modelo revolucionario por delante. Y más con una hipotética participación de Israel. Por ello, el líder supremo del país ha preparado una cadena de sucesiones para proteger la integridad estructural del país.

En principio, su hijo Motjaba sería también objetivo de EE.UU., por lo que designó a Alí Lariyani, al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, como su relevo al frente de Irán en caso de ser asesinado, depuesto o capturado. El exoficial de la Guardia Revolucionaria y el resto de cargos esenciales del Gobierno y el Ejército designarán cada uno a cuatro candidatos a su sucesión, de tal forma que siempre haya relevos disponibles para aguantar el embate de Trump. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento, también tiene instrucciones de actuar por cuenta propia si se rompen las comunicaciones con la cúpula.

Mientras, las protestas estudiantiles que arrancaron hace tres días se propagaron a nueve universidades [Amir Kabir, Sharif , Alzahra, Teherán y Jaye Nasir entre otras], en las que se volvieron a quemar banderas nacionales y se profirieron cánticos como «muerte a Jamenéi». Distintos grupos opositores al régimen informaron de contramanifestaciones y enfrentamientos con milicias en algunos centros sin que se reportaran heridos o muertos.