Villarejo y la «policía patriótica» se desmarcan de la guerra sucia a los Pujol

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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El comisario jubilado José Manuel Villarejo, a su llegada este martes a la Audiencia Nacional en Madrid.
El comisario jubilado José Manuel Villarejo, a su llegada este martes a la Audiencia Nacional en Madrid. Borja Sánchez-Trillo | EFE

Ex altos cargos de Interior declaran en el juicio por la fortuna oculta en Andorra

25 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En el juicio a Jordi Pujol, sus siete hijos y una decena de empresarios por la fortuna de la familia escondida en Andorra, declararon como testigos ex altos cargos de la Policía Nacional bajo el Gobierno de Mariano Rajoy. En concreto, desfilaron por la Audiencia Nacional el comisario jubilado José Manuel Villarejo; el ex número dos de la Policía Nacional (DAO) Eugenio Pino, condenado por facilitar a la UDEF información extraída de un dispositivo de los Pujol, y el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas, entre otros.

Interrogado por las defensas, que piden la nulidad de la causa por considerarla contaminada por la llamada operación Cataluña contra el procés, Villarejo negó la existencia de la supuesta guerra sucia contra el independentismo catalán. En sede judicial, afirmó que los datos bancarios que tenía de los Pujol se limitaron a «chascarrillos sin importancia». La publicación de aquella información en El Mundo provocó la confesión posterior del expresidente de la Generalitat, que reconoció la existencia de millones de euros ocultos en el extranjero, que atribuyó a una supuesta herencia de su padre.

Los «chascarrillos» del comisario

En un interrogatorio muy tenso y en ocasiones burdo, plagado de interrupciones, el excomisario se escudó en el proceso abierto contra él en Andorra por la misma causa para evitar responder a algunas de las preguntas. De hecho, se desdijo de la declaración realizada ante la Justicia andorrana en noviembre, cuando culpó al Ejecutivo de Rajoy de las maniobras policiales y las supuestas presiones a la Banca Privada de Andorra (BPA) para que facilitaran información de los Pujol y otros dirigentes independentistas.

Preguntado sobre si conocía a la ex líder del PP catalán Alicia Sánchez Camacho, que en el 2012 informó a la policía sobre posibles irregularidades del primogénito de Pujol, respondió que había conocido «a muchas mujeres», que se había divorciado «varias veces» y que no recordaba haber hablado con ella. Visiblemente contrariado, el presidente de la sala, José Ricardo de Prada, le instó a responder sin necesidad de entrar «en esos chascarrillos».

Además, en la sesión de este martes, compareció por videoconferencia y en catalán el actual consejero de Justicia, Ramon Espadaler, exlíder de Unió, que, cuando era titular de Medio Ambiente con Pujol, autorizó un vertedero impulsado por su hijo mayor en Tarragona. Espadaler afirmó que la operación «no se llevó ninguna aportación pública», y negó presiones para acelerar los trámites.