Macron anuncia más ojivas nucleares y un submarino de misiles balísticos
ACTUALIDAD
El presidente de Francia afirma que «para ser libre hay que ser temido»
02 mar 2026 . Actualizado a las 21:32 h.Emmanuel Macron eligió la base militar de la isla Longue, en el Finisterre, para pronunciar su discurso sobre la disuasión nuclear, como hace cada presidente de Francia durante su mandato. Pero en esta ocasión, su intervención tuvo lugar en un contexto internacional convulso, tras el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, lo que permitió al presidente galo reivindicar para Francia un lugar central en los temas de seguridad. «En este mundo peligroso e inestable, para ser libre hay que ser temido», declaró en su discurso. En tanto que presidente de la República, «nunca dudaré en tomar decisiones que sean indispensables para la protección de nuestros intereses vitales», aseguró.
Macron puso el foco en cómo la disuasión nuclear francesa puede contribuir a reforzar la seguridad en Europa frente al «embrutecimiento» creciente del mundo y frente a un aliado americano cada vez más incierto. Para reforzar la disuasión, anunció que Francia va a aumentar el número de cabezas nucleares, pero no revelará el número. Francia posee actualmente un stock de 290 ojivas nucleares, el cuarto arsenal del mundo.
En este contexto de aumento de riesgos en el plano geopolítico, Macron optó por «la implementación gradual de la disuasión avanzada». En particular, desea fortalecer las capacidades de apoyo de Francia para incrementar sus «capacidades convencionales de detección de amenazas», con una defensa aérea ampliada, que permita realizar «ataques intensos para contrarrestar y actuar de manera ofensiva».
Los franceses no conciben su seguridad circunscrita a los límites de su territorio, ni en el plano convencional ni en el nuclear. Los intereses vitales de Francia tienen una dimensión europea, y en esa línea, Macron anunció «una nueva etapa de disuasión francesa», que calificó de «disuasión avanzada».
Ocho países interesados
Además, propuso a los países que se sumen al proyecto para poder albergar «fuerzas estratégicas» de la Fuerza Aérea Francesa, que podrá así «diseminarse profundamente por el continente europeo» para «complicar los cálculos de nuestros adversarios». También podría implicar «la participación convencional de fuerzas aliadas en nuestras actividades nucleares» o incluso en ejercicios relacionados con la disuasión, añadió el presidente galo.
Ya hay ocho países que manifestaron su interés en la propuesta: el Reino Unido, Alemania, Polonia, los Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.
En una declaración conjunta con el canciller alemán Friedrich Merz, publicada poco después del discurso, Francia y Alemania expresaron su deseo de «fortalecer su cooperación en materia de disuasión en respuesta a las amenazas cambiantes». Eso sí, Macron dejó claro que «no se compartirá la decisión final. Ni su planificación ni su ejecución», ni «tampoco se compartirá la definición de intereses vitales, que seguirá siendo una cuestión de criterio soberano para nuestro país». Es decir, «la cadena de mando está perfectamente clara, y la decisión final» de lanzar un ataque nuclear «recae exclusivamente en el presidente de la República», insistió Macron como respuesta a las preocupaciones que regularmente surgen en el seno de la clase política francesa sobre la eventualidad de compartir las decisiones sobre la disuasión nuclear a nivel europeo.