Vox impide la investidura de Guardiola como presidenta de Extremadura en la segunda votación

La Voz REDACCIÓN

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La presidenta de Extremadura en funciones, María Guardiola, en el Parlamento en la segunda votación de su investidura
La presidenta de Extremadura en funciones, María Guardiola, en el Parlamento en la segunda votación de su investidura Jero Morales | EFE

La candidata del PP, que solo contó con el apoyo de su partido en el Parlamento, tiende la mano al partido de Abascal para llegar a un acuerdo y evitar elecciones

16 mar 2026 . Actualizado a las 16:35 h.

La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, ha recibido este viernes otro no de Vox para ser investida como jefa del Ejecutivo regional, por lo que se abre un plazo máximo de dos meses para que Extremadura cuente con un nuevo Gobierno antes de la repetición electoral. El rechazo de Vox en la segunda votación para la investidura de la candidata del PP ha confirmado lo que horas antes ya habían anunciado fuentes populares sobre cuál iba a ser el voto de la formación de Santiago Abascal en el pleno de este viernes.

Tanto PSOE como Unidas también han votado en contra, por lo que Guardiola, que en esta segunda votación solo necesitaba mayoría simple, solo ha contado con el apoyo del grupo Parlamentario Popular

Tras este pleno Extremadura sigue sin Gobierno. María Guardiola ha insistido en tender la mano al diálogo, y que basta con que Vox permita gobernar al partido ganador, sin necesidad de compartir cada medida. Sin embargo, los de Abascal han culpado a la cúpula nacional del Partido Popular de la dirección que están llevando las negociaciones entre ambas formaciones. «Quiero creer que usted quiere un cambio de verdad para Extremadura. El cambio que no se ha producido en los últimos tres años. El principal problema para creerla son sus jefes de Génova», ha asegurado el portavoz del partido del partido de Abascal.

Aunque Guardiola, tras la primera sesión de investidura, aseguró que el acuerdo entre su formación y la de Abascal estaba «cerca», la reunión que se produjo el jueves entre ambos partidos y las intervenciones de hoy han dejado claro que sus posturas siguen separadas. Las tensiones van al alza, a medida que se acercan las elecciones en Castilla y León. «Parte de la derecha va a votar con Pedro Sánchez, con la mafia. Son ustedes los que están secuestrando a nuestra región», ha reprochado el portavoz del PP a Vox, después de que estos confirmasen que iban a votar «no» a investir presidenta de Extremadura a María Guardiola. «Si hay acuerdo, apoyaremos su investidura. Si no hay acuerdo, y ahora no lo hay, no lo haremos», ha dicho Óscar Fernández, portavoz de Vox en la Asamblea.

 Guardiola ha vuelto a tender la mano a Vox, insistiendo en que su prioridad es «garantizar la continuidad de un modelo» que, según ella, ya «está dando resultados». Por ello, ha insistido en que el «deber» de Vox es permitir que gobierno al partido ganador de las elecciones del pasado 21 de diciembre y ha defendido que la mejor oposición es la que «propone, fiscaliza y debate, no la que bloquea». Además, ha subrayado, en varias ocasiones, que la sesión de hoy no requería la mayoría absoluta. «Con abstenerse, sirve», ha dicho.

Frente a esto, Vox ha condicionado su apoyo, que se trasladará, en caso de lograrlo, al 4 de mayo, a un acuerdo detallado «medida a medida», rechazando la investidura mientras no se cumplan sus exigencias -en materias fiscales, migratorias y en políticas verdes, principalmente. Los de Abascal han sostenido que cualquier pacto «ser concreto» y «medida a medida», al tiempo que ha reiterado la idea que ya deslizó el miércoles de que no están dispuestos a situarse en «los grises».

Extremadura seguirá sin gobierno al menos hasta los próximos dos meses, mientras PP y Vox seguirán negociando un acuerdo, en paralelo a las conversaciones que ambas formaciones mantienen en relación a la constitución del Ejecutivo de Aragón. Si no alcanzan un consenso antes del 4 de mayo, cuando está previsto que se produzca el segundo intento de investidura, la región estaría abocada a una repetición electoral, que se celebraría el 28 de junio, una situación que podría estar también condicionada por los comicios que se celebrarán cerca de esa fecha en Andalucía.