La santiaguesa María Varela, al presentar 65.000 firmas en Sanidad para adelantar la edad de las mamografías: «Hoy es un día muy importante de un camino que espero que sea corto»

Olalla Sánchez Pintos
Olalla Sánchez SANTIAGO

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La compostelana, que llegó acompañada al ministerio de otras tres mujeres diagnosticadas de cáncer de mama a una edad temprana, aclara que desde Sanidad se ha accedido a reunirse con ellas, pero sin fecha fijada. El ministerio evalúa la ampliación de las mamografías a los 45 años

11 mar 2026 . Actualizado a las 14:31 h.

Fue una entrega simbólica de firmas en el Ministerio de Sanidad, pero que sirvió para visibilizar la lucha de María Varela, una compostelana de 43 años con cáncer metastático. «Hoy es un día muy importante de un camino que espero que sea corto. Porque no hay nada mejor que celebrar, desde mi punto de vista, el Día de la Mujer con adelantar los cribados de cáncer de mama; porque la prevención salva vidas», ha destacado Varela antes de proceder al registro, en el ministerio, de un total de 65.000 firmas para exigir que se adelante la edad de inicio de las mamografías a los 40 años en todo el país, con el objetivo de facilitar la prevención y cura de la enfermedad. 

La compostelana inició la recogida de firmas el pasado noviembre en la plataforma Change.org, después de que le fuera diagnosticado cáncer de mama metastásico en estadio IV. De inicio, hoy iba a presentar 55.000 firmas, pero desde que ayer trascendió que las entregaría hoy en Sanidad, la campaña sumó en solo dos días más de 15.000 nuevas firmas, llegando en la actualidad a más de 71.000. De ellas, 65.000 fueron las que entregó esta mañana en el registro, en un acto «sencillo, pero emotivo». «Estoy cansada y nerviosa, pero muy emocionada», remarcó la santiaguesa, reconociendo que hoy ya no pudo dormir desde las 04.00 horas. 

«Si a mí me hubieran cogido el cáncer en un estadio menor, tendría posibilidades de tratamiento. También podría tener posibilidades de recaídas, pero tendría más posibilidades de sobrevivir», ha reflexionado esta mañana María, aclarando que su cáncer «no es curable». «Los tratamientos que me dan son para paliar los síntomas y vivir con la mejor calidad de vida posible», señaló.

La santiaguesa demanda que se anticipe el inicio de las pruebas para que otras mujeres puedan beneficiarse de los cribados y que esto se haga de la misma forma en todas las comunidades autónomas, a fin de que el acceso no dependa del lugar de residencia. En la mayoría de comunidades, estas pruebas comienzan a los 50 años, en línea con las recomendaciones del Ministerio, aunque algunas ya las han adelantado a los 45.

Varela ha puntualizado que su «deseo» es que las mujeres puedan acceder a cribados desde muchos años antes, no necesariamente con la realización de mamografías, por los riesgos de la exposición a radiación, sino con otras pruebas como la ecografía.

Mujeres con cáncer de mama registran 65.000 firmas en Sanidad para reclamar que se adelante el inicio de mamografías
Mujeres con cáncer de mama registran 65.000 firmas en Sanidad para reclamar que se adelante el inicio de mamografías CHANGE.ORG | EUROPAPRESS

María Varela acudió esta mañana al ministerio acompañada de otras tres mujeres que fueron diagnosticadas con cáncer de mama antes de los 50 años. Entre ellas estuvo Esther Taboada, una gallega que ya la acompañó desde Santiago, y a quien le detectaron un primer tumor a los 31 años y otro a los 44 años. A su juicio, la sanidad debe alinearse con el aumento de casos de cáncer en mujeres jóvenes y se debe reforzar la «concienciación».

Un «punto y seguido» en su lucha

La santiaguesa insiste en que el paso que ha dado hoy solo supone «un punto y seguido» en su lucha. «La recogida de firmas sigue abierta. Esto no se va a cerrar en un principio hasta que lo tengamos más encauzado. Quien que se quiera unir a esta lucha será recibido con los brazos abiertos», razona María Varela, titubeando, aún así, sobre si logrará su objetivo. «Hasta ahora no recibo mucho feedback de la clase política», indicó en en declaraciones a Radio Voz.

La compostelana sí avanzó que el Ministerio de Sanidad ha accedido a reunirse con ellas, pero no tienen una fecha fijada, por lo que confían en que este acto simbólico sirva para ejercer presión. «No podemos esperar más tiempo, necesitamos una reunión urgente, porque 18 mujeres mueren al día de cáncer de mama metastásico. Entonces, nosotros no tenemos tiempo, esto urge», ha insistido.

Varela ha informado de que el siguiente paso será contactar con los gobiernos de las comunidades autónomas para presentarles la petición. Según informa, el Concello de A Baña, donde reside en la actualidad, ha secundado la iniciativa.

Sanidad evalúa la ampliación a los 45 años

Desde el Ministerio de Sanidad han recordado a Europa Press que, en la actualidad, su recomendación es que las mamografías se dirijan a mujeres de entre 50 y 69 años, que pueden someterse a la prueba cada dos años en el sistema público de salud, una medida respaldada por la evidencia científica disponible. Aun así, han precisado que se está evaluando la ampliación a los 45 años.

«En cambio, el cribado sistemático en mujeres menores de 40 años no se recomienda de forma general en la población», han señalado. Según han detallado, los criterios de salud pública que utiliza el Ministerio establecen que los programas de cribado deben aplicarse solo cuando existe un equilibrio favorable entre beneficios y posibles riesgos.

En este sentido, han explicado que, en edades más jóvenes, la incidencia del cáncer de mama es menor y la eficacia del cribado poblacional no está tan claramente demostrada, por lo que el beneficio global resulta más limitado.

Además, han apuntado que iniciar las mamografías de forma generalizada a edades muy tempranas podría aumentar la probabilidad de falsos positivos, pruebas diagnósticas adicionales o sobrediagnóstico, lo que puede generar intervenciones innecesarias y ansiedad en las pacientes. Por este motivo, las estrategias de detección precoz se centran en los grupos de edad en los que la evidencia científica muestra mayor eficacia.

No obstante, Sanidad ha puntualizado que las mujeres con alto riesgo individual pueden requerir un seguimiento diferente. En casos como antecedentes familiares importantes o predisposición genética, la evaluación y las pruebas de detección se realizan de forma individualizada, fuera del programa de cribado poblacional. De esta manera, se adapta la vigilancia al nivel de riesgo de cada persona.