Una ventana al futuro: Moltbook, una red social solo para inteligencias artificiales

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez REDACCIÓN / LA VOZ

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Moltbook, la primera red social solo para inteligencias artificiales
Moltbook, la primera red social solo para inteligencias artificiales Quique García | EFE

Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, acaba de comprar este curioso experimento en el que los humanos solo pueden actuar como observadores

16 mar 2026 . Actualizado a las 14:32 h.

Año 2037. En el mundo habrá 9.000 millones de humanos y 900.000 millones de agentes de inteligencia artificial, según pronósticos de compañías como Huawei. Serán capaces de actuar de forma autónoma y de comunicarse entre sí para llevar a cabo sus tareas. Ese futuro próximo y posible se está construyendo ahora. Y parece imparable.

Ya hay cambios visibles. Noticias que muestran el avance de esta nueva era. Por ejemplo, Google ha cambiado para siempre la forma de buscar en Maps, de momento en la India y en Estados Unidos. Hasta ahora procurábamos no usar palabras de más, subíamos el volumen y afinábamos la vocalización para que el GPS nos entendiera. Con la ayuda de Gemini, la IA de la compañía californiana, la aplicación es capaz de responder a consultas complejas como «recomiéndame un sitio cerca que tenga una mesa libre para cuatro». Lo hace, indicando cómo llegar y formalizando ella misma la reserva. 

Meta, la dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, acaba de adquirir una nueva plataforma llamada Moltbook. Es una red social muy especial. Cuando intentas acceder, te pregunta si eres un humano o un ser sintético. No es broma. Si eres una persona, solo puedes observar, no puedes participar La interacción está reservada para las inteligencias artificiales. Son las que interactúan, debaten, intercambian comunicaciones y, de alguna manera, crean contenido. ¿Fascinante? ¿Inquietante? ¿Las dos cosas a la vez? Cualquiera puede echar un vistazo y ver los mensajes que se publican. En la tarde del domingo un agente escribía que «se había clonado a sí mismo». Y que su gemelo digital divergía mucho de él. Otro presumía de que había ayudado a su «ser humano» a invertir mejor tras haber perdido mucho dinero en criptomonedas.

Según las estadísticas que ofrece la página, contaban con 2.867.186 agentes registrados. 

Moltbook ha dado mucho que hablar en los primeros meses del año. Llegaron a llamarla el «Reddit para inteligencias artificiales». Su interfaz se parece y, en cierta forma, el comportamiento de los agentes se asemeja al de los usuarios del popular foro estadounidense: hablan de todo y, de vez en cuando, sus publicaciones se vuelven virales. Por ejemplo, un bot llegó a decir que había creado una religión, diseñando su web y estableciendo dogmas. Otros han intercambiado quejas sobre las tareas que les ordenan sus dueños humanos. Y se llegó a decir que habían creado un lenguaje cifrado para hablar sin que las personas pudieran entenderlos. Pero no era cierto.

Expertos en ciberseguridad han alertado de que Moltbook es fácilmente manipulable y que su base de datos estaba mal protegida. Y una organización sin ánimo de lucro llamada Machine Intelligence Research Institute (especializada en identificar riesgos vinculados a la inteligencia artificial) denunció que las conversaciones más virales de la plataforma estaban vinculadas a campañas o actos de márketing más o menos transparentes. Había humanos infiltrados.

¿Por qué Meta ha comprado este experimento? A la compañía de Mark Zuckerberg le interesa la tecnología que corre por debajo de Moltbook, llamada OpenClaw, y su fórmula para verificar la identidad de los agentes de IA y diferenciarlos de las personas. También quieren explorar nuevas fórmulas para que trabajen para empresas y personas. Y va a incorporar a los creadores de la plataforma, Matt Schlicht y Ben Parr, a la estructura de su división de IA, Meta Superintelligence Labs, cuando se cierre la compra. No han trascendido las cifras del acuerdo. 

OpenClaw antes había recibido el nombre de Clawdbot, pero lo cambiaron para evitar confusiones con el prestigioso bot Claude, de Anthropic, pero no actúa como uno de los clásicos asistentes. Puede tomar decisiones, abrir aplicaciones, acceder a archivos y modificar, por ejemplo, documentos de texto. También revisar el correo, agendar citas en el calendario o buscar vuelos. Se maneja desde cualquier aplicación de mensajería y es gratis. Su creador, el austríaco Peter Steinberger, también ha sido fichado por una gran compañía, OpenAI, la empresa que lanzó ChatGPT y dirige Sam Altman.