Dana Erlich, encargada de negocios de Israel en España: «La postura del Gobierno no es una crítica, es una condena reiterada contra Israel»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Dana Erlich, encargada de negocios de Israel en España.
Dana Erlich, encargada de negocios de Israel en España. BENITO ORDOÑEZ

La diplomática espera que, al término de la campaña contra Irán, los países árabes firmen los Acuerdos de Abraham

29 mar 2026 . Actualizado a las 21:37 h.

Dana Erlich sirve como encargada de negocios de Israel en España. Las relaciones entre ambos países pasan por su momento más frío en casi 80 años, coincidiendo con la guerra que Tel Aviv y Washington han llevado a Irán, que desató el enésimo desencuentro con Madrid después de que Pedro Sánchez negara a Trump el uso de nuestras bases.

—Las relaciones entre España e Israel están enfriadas. ¿Cómo ve la situación?

—Ahora, en el ambiente político-diplomático tenemos diferencias con el Gobierno de España. Pero tenemos otras conexiones y amistades entre pueblos. Sabemos hacer esa distinción y sabemos entender distintas opiniones entre instituciones y ciudadanos. Estamos en una situación difícil con el Ejecutivo. No es una sorpresa ni lo negamos, tenemos diferencias en cómo vemos las cosas, pero también nos preocupa por los comentarios y las iniciativas del Gobierno. Lo vimos desde el principio de la guerra que lanzó Hamás contra Israel y a lo largo de estos años, y ahora contra la operación contra el régimen iraní y los ataques de Hezbolá en el Líbano. La postura del Gobierno español no es una crítica, es un enfoque y una condena repetitiva contra Israel. Muchas veces sin mencionar a Hamás cuando concernía a Gaza y Hezbolá en el Líbano. No hablar de esas organizaciones terroristas es negar la realidad, y eso no ayuda ni a los gazatíes ni los libaneses.

—En lo que respecta a Palestina, el Ejecutivo ha apostado por la solución de los dos Estados, que es la favorita de la ONU. No es algo exclusivamente español. 

No es el momento de poner el foco en eso. Repetir eso… parece un eslogan simplista. Estábamos en una guerra trágica y brutal de Hamás. Hablar de una solución de dos Estados en esa realidad, con israelíes secuestrados, no va a ser con Hamás. Es una frase vacía de contenido, arrogante. Nosotros tratamos de defendernos de forma diaria y los gazatíes tratan de vivir bajo un régimen terrorista. En el pasado, en la historia de Israel, hemos demostrado que cuando hay un socio con el que se puede hablar, podemos llegar a procesos y acuerdos de paz. Lo hemos hecho cuando había interés en la Autoridad Palestina. Yasser Arafat estaba a punto de firmar un acuerdo, pero tenía miedo de que el pueblo palestino no lo aceptara y dijo: ‘lo siento, no puedo hacerlo’. Y salió de la oficina de Bill Clinton. Pero firmamos con Jordania, con Egipto, tenemos los Acuerdos de Abraham. Cuando hay socios que quieren paz y creen en nuestro derecho de existir y vivir al lado de ellos, llegamos a acuerdos. Ahora no es el momento de utilizar ese eslogan cuando ni siquiera Hamás está dispuesto a desarmarse.

—Pero Hamás sigue controlando política y militarmente la Franja, tendría que ser el interlocutor con el que negociar.

—Hemos negociado para llegar al alto el fuego. También la resolución 2803 de la ONU habla de un alto el fuego. Para mí, lo más importante del proceso es el compromiso de los países árabes. Nosotros no tenemos ilusiones respecto a Hamás. Es una organización terrorista brutal que va a seguir matando israelíes y a su propia población. Nosotros necesitamos que todos los países que se fueron a sacar una foto de victoria en Sharm el Sheij estén comprometidos al desarme de Hamás y de que se cumple el proceso. Esto no es entre Israel y Hamás, la amenaza es más grande y afecta a toda la región. La organización terrorista tiene que ver cómo el mundo entero está violando el alto el fuego [Israel también ha violado el acuerdo y matado en bombardeos a más de 600 personas]. Lo que intentamos es seguir con el acuerdo, pero el argumento mínimo es que Hamás se desarme. ¿Dónde están las condenas de gobiernos como el de España?

—Hay ministros del Gobierno de Israel que piden arrasar Gaza y colonizarla. ¿Son a título personal o hay que tomarlas en serio?

—Nosotros, como en cualquier democracia, tenemos políticos con distintas opiniones y puntos de vista, pero lo que importan son las decisiones del gabinete. Nosotros cumplimos nuestra parte, pero los túneles y las armas siguen en manos de Hamás.

—Pero sí que algunos de esos puntos de vista se han materializado en procesos políticos, como reclamar parlamentariamente la soberanía de Cisjordania.

—Estamos generalizando. Hablamos de urbanizaciones y pueblos [se refiere a la construcción de 3.000 nuevas viviendas cerca del asentamiento de Maale Adumim y Jerusalén, que la legislación internacional ve como ilegal]. No es algo tan general como se presentó en la prensa. Y sí, a veces las opiniones del Gobierno se materializan en actos políticos. Pero lo que me decías de Gaza no es decisión del gabinete.

—¿Cuál es el fin último de acabar con el régimen de Irán?

—Queremos acabar con la amenaza inminente y constante que tiene Irán contra nosotros. Lo vemos de forma sistemática por décadas. El régimen ha elegido esta ruta de violencia, pero ya lo vimos en ataques terroristas, en el desarrollo del programa nuclear y el de misiles balísticos. No empezó ahora. Lo que ha cambiado es que decidimos defendernos en una operación militar especial. El régimen dice orgullosamente que su objetivo es la eliminación de Israel. Están promoviendo organizaciones terroristas. Cuando la amenaza no exista, sabremos que podemos vivir.

—Su país ha declarado que ocupará el territorio al sur del río Litani en el Líbano. ¿Será esa zona el Golán del siglo XXI?

—Hezbolá y la ciudadanía del Líbano no son una amenaza, nos iremos. Escuchamos las voces del Gobierno del Líbano, que rechazan y condenan a Hezbolá e Irán. Hay que escucharles. No tenemos interés de estar ahí, sino que tenemos la obligación de defendernos. El 2 de marzo, Hezbolá escuchó el llamado de Irán para atacarnos, les obligó a unirse a los ataques contra población civil en Israel con cohetes y drones. Vemos como la milicia se posiciona en diferentes zonas y queremos eliminar esa amenaza. Hamás, los hutíes, son organizaciones que financia Irán.

—¿Tienen esperanza en que si esto acaba los países del Golfo se adherirán a los Acuerdos de Abraham?

—Es un proceso muy importante. Vemos el conjunto de los países de la región y entienden la amenaza del régimen iraní, y ven que no se puede seguir viviendo así. No es algo que diga exclusivamente Israel. Esperamos que más y más países se unan a esos acuerdos que mejoran la vida de todos. Bajo los Acuerdos de Abraham, ha mejorado la tecnología y la medicina en toda la región. Cuando trabajamos juntos, podemos mejorar la vida de los ciudadanos. Tenemos esa esperanza.

¿Atacarán a las milicias de Irak también?

—Las milicias son otra de las organizaciones que financia el régimen iraní. Tienen control en diferentes lugares para actuar de forma indirecta. Cuando Irán lo decida, pueden participar en los ataques. Es otra amenaza.

—Entonces, ¿basta con acabar con el régimen?

—Para nosotros, el objetivo es eliminar la amenaza. Esto pasa por eliminar la ideología. Y cuando eso cambie, veremos cuál será el futuro. Escuchamos lo que dice la sociedad iraní, que buscan libertades mínimas. Sabemos que para la población es importante liberarse del régimen fanático que les está masacrando. El futuro es del pueblo iraní.

—Netanyahu ha pedido al pueblo iraní que se levante contra el régimen y no ha tenido demasiado éxito. ¿Confían que esto cambie?

—Lo que el presidente Trump y el primer ministro Netanyahu han dicho es que escuchamos al pueblo. Lo vemos en las redes sociales. Pero les ha pedido tomar refugio, que es más importante su seguridad, y que habrá un momento en el que tengan la responsabilidad de tomar su futuro. [Netanyahu ha pedido en al menos tres ocasiones un levantamiento popular multiétnico en Irán para derrocar al régimen]. En estos días, el régimen corta el servicio de internet para que la gente no esté conectada. Matan gente que salió a manifestarse para intimidar a cualquiera que piense en protestar. Ese proceso interno en Irán sigue.

—¿Tienen esperanza en que si esto acaba los países del Golfo se adherirán a los Acuerdos de Abraham?

—Es un proceso muy importante. Vemos el conjunto de los países de la región y entienden la amenaza del régimen iraní, y ven que no se puede seguir viviendo así. No es algo que diga exclusivamente Israel. Esperamos que más y más países se unan a esos acuerdos que mejoran la vida de todos. Bajo los Acuerdos de Abraham, ha mejorado la tecnología y la medicina en toda la región. Cuando trabajamos juntos, podemos mejorar la vida de los ciudadanos. Tenemos esa esperanza.

—Pero hay países que han puesto un precio más alto para aceptarlos. Arabia Saudí quiere ver creado un Estado palestino con las fronteras de 1967. ¿Están dispuestos a aceptar?

—No creo que sea el momento de hablar de esa hipótesis. Lo importante es que Arabia Saudí entiende la amenaza de Irán, que hay que colaborar contra esa amenaza. Algunos países dicen en reuniones privadas y citas públicas que con Irán no se pueden tejer alianzas.

—La cifra de muertos en Gaza el año pasado se elevó a 210. Israel fue el país que más informadores mató en el mundo. ¿Algún comentario al respecto?

—Hay que diferenciar, porque hay que ver quién es considerado periodista. Algunos de esos presuntos informadores son terroristas registrados de Hamás. No son periodistas con los mismos valores, son terroristas. Algunos que no siguen lo que dice Hamás sufren consecuencias. No podemos saber qué les pasó, como tampoco podemos confiar en las cifras de Hamás, porque las controlan. Pido a la gente que critique más la información que viene de Hamás. [La Voz de Galicia ha insistido en repetidas ocasiones los documentos probatorios que vinculan a los periodistas asesinados con Hamás, y no ha obtenido respuesta o autorización].