La izquierda andaluza se mueve para sobrevivir, pero los sondeos no cambian
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La coalición Por Andalucía tendrá difícil contar con grupo propio según las encuestas, que mantienen a Moreno Bonilla por encima del 42 % de los votos
03 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Las encuestas, como el algodón, no engañan. O, al menos, pocas veces se distancian del resultado final. Los movimientos tectónicos de la izquierda andaluza, con Podemos tratando de zafarse del aislacionismo que el propio partido de autorrecetó, poco o nada contribuirán a variar el resultado final. Lejos queda la tensión alimentada por el espacio a la izquierda del PSOE en las últimas elecciones andaluzas, cuando los morados lo dejaron todo para última hora y terminaron excluidos de la coalición Por Andalucía, al presentarse fuera de plazo, aunque introduciendo a sus candidatos como independientes en las listas. Las negociaciones vuelven a apurarse con el plazo para registrar alianzas electorales a punto de expirar esta noche, y con la Semana Santa como telón de fondo, con todo lo que eso supone en Andalucía.
La formación morada tomó nota de sus últimos resultados electorales concurriendo en solitario: Aragón, 0,9 % de los votos; Castilla y León, 0,7 %. La dirección estatal lanzó un mensaje a sus bases en Andalucía, animándoles ahora a integrarse en Pon Andalucía, cuyo candidato, Antonio Maillo, líder de Izquierda Unida, apenas ha dedicado tiempo a referirse a ellos: «Por Andalucía es un tren en marcha y no va a parar por Podemos; si quieren subirse, que se suban».
Izquierda Unida pone la estructura en estas elecciones dentro de una coalición integrada por Sumar, sin apenas implantación territorial y cuyas diferencias con Podemos les hacían irreconciliables hasta hace apenas unos días, y otras fuerzas marginales como el Partido Verde (antiguo Equo) e Iniciativa del Pueblo Andaluz. Las bases de Podemos votaron mayoritariamente a favor de entrar en la coalición. Participaron en la votación 5.710 personas. Quedarse fuera implicaría, entre otras cosas, quedarse fuera de los debates electorales que celebren las televisiones públicas. Ahora queda por ver qué encaje tendrá el exdiputado Juan Antonio Delgado, cabeza de cartel de los de Ione Belarra, en un hipotético puesto de salida dentro de la coalición andaluza. No será fácil.
Malas perspectivas
La coalición Por Andalucía solo cuenta con cinco diputados en el parlamento andaluz, por dos de quienes fueron sus socios en las elecciones del 2018, Adelante Andalucía. No volverán a serlo por, además de las tiranteces personales entre ambas organizaciones, la relación que plantean con el PSOE. Estos últimos, liderados por José Ignacio García, rechazarían apoyar un gobierno presidido por María Jesús Montero, algo que ninguna encuesta sugiere. Ni de lejos.
El primer punto de partida, por tanto, es desfavorable para los morados: hay muy pocos sillones a repartir. Por Andalucía había perfilado ya el reparto de fuerzas, considerando la implantación territorial (alcaldes, concejales y cuadros) de Izquierda Unida, por lo que, como fuerza mayoritaria, los de Maíllo liderarían las listas en seis provincias: Sevilla, Málaga, Córdoba, Granada, Jaén y Almería. Cádiz, donde Por Andalucía cuenta con más apoyos, quedaría para el candidato de Sumar, mientras que la lista en Huelva, sin representantes de Por Andalucía, estaría encabezada por Iniciativa.
La capacidad política, recursos económicos y visibilidad mediática que da el grupo propio en el parlamento andaluz cuesta cinco escaños. Según las últimas encuestas, Adelante Andalucía lo tiene imposible, y Por Andalucía sufrirá para ello. En el mejor de los casos, según una encuesta de NC Report publicada en La Razón, obtendrán seis diputados. El resto de sondeos le otorgan entre cuatro y cinco escaños. Por poner en la balanza, la unidad de la izquierda alternativa en Andalucía hace ocho años se tradujo en 17 diputados. El mejor resultado histórico ocurrió en 1995, cuando Izquierda Unida cosechó 20 escaños y el 19,1 % de los votos.
Mayoría de derechas
No hay muchas más incógnitas por despejar en estas elecciones. Todos los estudios, tanto antes como después de la convocatoria electoral, apuntan a una victoria clara del actual presidente, Juanma Moreno Bonilla. Los últimos sondeos le sitúan ya por encima de la mayoría absoluta, que revalidaría por segundo mandato consecutivo. El Partido Popular supera el 43 % de los sufragios en todos los sondeos, y la suma con Vox roza el 60 % de media. Las izquierdas se quedan por debajo del 38 % en todas las encuestas.
La socialista María Jesús Montero empeoraría, en todas las encuestas publicadas hasta la fecha, los ya malos resultados de Juan Espadas en las últimas elecciones autonómicas. Atrás quedó el que fue principal feudo socialista inexpugnable durante un cuarto de siglo. Solo la encuesta de GAD3 para ABC mantiene al PSOE con 30 escaños, su suelo electoral, pero siempre con peor porcentaje de voto.
En cuanto a la izquierda alternativa, apenas hay diferencias con los resultados del 2022. Y eso es algo que la entrada de Podemos en la coalición Por Andalucía no va a cambiar.