La misión Artemis 2 vuela ya hacia la Luna e inicia una nueva carrera de la humanidad hacia la Luna
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Los astronautas de la cápsula Orion podrán ver la cara oculta del satélite en un viaje de diez días. La NASA tuvo que corregir un error de comunicación tras el despegue y detectó un problema en el inodoro de la nave
02 abr 2026 . Actualizado a las 17:09 h.La misión Artemis 2 ya viaja al espacio. Los cuatro astronautas han despegado con éxito en su viaje rumbo a la Luna, la primera vez que los humanos se acercan a su satélite natural en más de medio siglo. Los cuatro tripulantes de la misión Artemis 2 de la NASA, el piloto Victor Glover, el comandante Reid Wiseman y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, han despegado a las 0.35 (hora peninsular española) a bordo del Sistema de Lanzamiento Espacial, el cohete más potente que haya llevado humanos al espacio en toda la historia de la exploración espacial. La humanidad está de nuevo rumbo a la Luna.
Apenas momentos antes del despegue en Cabo Cañaveral, los técnicos de la NASA arreglaron un sensor que mostraba que una batería del Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS) estaba más caliente de lo normal y también solucionaron un problema con el equipo de comunicaciones. Pero en ningún momento la agencia espacial ha interrumpido la cuenta regresiva para el despegue desde el Centro Espacial Kennedy de la misión de 10 días que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna. El vehículo, que va dentro del cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), cerró casi tres horas antes del esperado despegue tras una revisión de los sistemas de comunicación y una inspección de las puertas para garantizar que estén cerradas de forma hermética, informó la agencia espacial estadounidense.
La importancia de Artemis 2
Esta es la segunda misión del programa —Artemis 1 marcó un hito en el 2022, pero sin tripulación— que explora la Luna como fuente de recursos minerales. Además de los intereses geoestratégicos estadounidenses, se piensa en el satélite para establecer una futura base para la exploración y el lanzamiento de misiones espaciales a otros cuerpos del sistema solar, entre ellos Marte. Para ello, el programa contempla crear una infraestructura permanente. Esta parte del proyecto, que dirige el ingeniero malagueño Carlos García-Galán, maneja un plazo de siete años y un coste de 17.000 millones de euros. Aunque ha experimentado cambios, el objetivo final es tener tres hábitats en la Luna.

Los cuatro tripulantes, que estuvieron diez días en cuarentena para evitar problemas de salud que retrasen el despegue, viajaron en la cápsula Orion, que solo tiene cinco metros de base y tres de altura. Este habitáculo se separó del cohete al poco tiempo del lanzamiento. En esta fase, los astronautas tomarán el control manual de la nave y verificarán que todos los sistemas funcionen. Se trata de una información crucial para futuras misiones. Orion dará entonces dos vueltas a la Tierra. La primera durará 90 minutos. La segunda, casi 24 horas. Tras esos procesos, la cápsula tomará el impulso necesario para realizar el viaje de la Tierra a la Luna, que durará cuatro días.
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Trump presume y celebra el lanzamiento del Artemis 2 hacia la órbita lunar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó este miércoles el lanzamiento del Artemis II hacia la órbita lunar, que despegará desde Florida a las 18.24 hora local (22.24 GMT), para dar vía a su discurso triunfalista. Trump aseguró que es la primera vez en 50 años que «Estados Unidos regresa a la Luna» y calificó al Artemis II como uno de los cohetes más potentes «jamás construidos», dijo en su cuenta de Truth Social. Al mismo tiempo, ha felicitado a la tripulación: «¡Que Dios bendiga a nuestros increíbles astronautas!», agregando que «Estamos ganando en el espacio, en la Tierra y en todo lo que hay entre medias y el mundo entero está mirando».
Ocho horas de sueño, media de deporte y llamadas con la Tierra: así es la vida a bordo de Orion
La tripulación de la Artemis 2 vivirá durante estos diez días —el tiempo que se prevé que dure la misión— en unas circunstancias excepcionales. La nave espacial Orion será el hogar de Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a lo largo de los 1,1 millones de kilómetros que recorrerán durante el viaje. La NASA explica en su página que el espacio se divide en varias partes. Mientras que ellos descansarán y trabajarán en el módulo de la tripulación, hay un módulo de servicio pensado para albergar los productos que necesitan para mantenerse con vida.
La segunda jornada de la misión —marcada por la maniobra de elevación del perigeo, que elevará el punto más bajo de la órbita de Orion alrededor de la Tierra— muestra la que va a ser durante este tiempo su forma de vivir. Este jueves, después de haber dormido durante cuatro horas tras el despegue y haber solucionado algunos incidentes menores, comenzaron con una serie de ejercicios físicos para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad. «Los entrenamientos matutinos servirán para poner a prueba los sistemas de soporte vital de Orión antes de abandonar la órbita terrestre», explica la NASA.
Pero, ¿qué es lo que pueden hacer en su nave? La agencia espacial señala, además del ejercicio, otras actividades de supervivencia. La cabina de Orion tiene un volumen habitable de nueve metros cúbicos, lo que le da a la tripulación casi el mismo espacio habitable que dos minivans. La tripulación guardó tras el despegue y hasta el día del regreso los asientos de Koch y Hansen, dándoles más espacio para moverse durante el vuelo. Los respaldos de los asientos de Wiseman y Glover, como comandante y piloto, respectivamente, permanecerán en su lugar, pero sus posapiés serán almacenados. Orion tiene casi un 60 por ciento más de espacio que los seis metros cúbicos del módulo de comando del Apolo.
Media hora de deporte
El ejercicio físico es importante para evitar la pérdida de masa muscular relacionada con la ausencia de gravedad, por lo que cada astronauta tiene pautados 30 minutos diarios de deporte. La NASA resalta que Orion está equipada con un volante de inercia, que es «un pequeño dispositivo instalado directamente debajo de la escotilla lateral utilizada para entrar y salir de Orion». El día del lanzamiento, por ejemplo, se usó como peldaño. «Es un dispositivo simple compuesto por cables para ejercicios aeróbicos como remo y entrenamiento de resistencia o sentadillas y levantamiento de pesas. Funciona como un yoyó, dando a los astronautas tanta carga como la que le apliquen, hasta un máximo de 181 kilogramos», explica la NASA. El volante de inercia pesa unos 13,6 kilogramos (30 libras) y es un poco más pequeño que una maleta de mano.
Cepillo de pelo, artículos de afeitado y champú sin enjuague
Fue uno de los primeros problemas de la misión. Falló el funcionamiento del inodoro, algo que consiguieron arreglar entre todos y en «estrecha colaboración con el centro de control de la misión en Houston». Sin embargo, esta no es la única pieza que incluye la plataforma de aseo. Además del inodoro, informa la NASA de que cuenta con puertas para la privacidad y con un espacio para que la tripulación lleve sus kits de higiene personal. Los kits suelen contener artículos como un cepillo de pelo, cepillo y pasta de dientes, jabón y artículos de afeitado. Los astronautas no pueden ducharse en el espacio, pero usan jabón líquido, agua y champú sin enjuague para mantenerse limpios.
El sistema del inodoro es especial, ya que recolecta la orina y las heces por separado. La orina se descarga por la borda mientras que las heces se recogen en un recipiente de lata y se almacenarán de forma segura para ser desechadas al regreso. En caso de que falle, como ya pasó en el despegue, la tripulación podrá utilizar urinarios de contingencia plegables, que, según la NASA, «consisten en un sistema que recoge la orina en una bolsa e interactúa con el sistema de descarga para arrojar la orina por la borda».
Alimentos «listos para consumir»
En los diez días que durará la misión a la Luna, Christina Koch, Reid Wiseman y Victor Glover y Jeremy Hansen contarán con alimentos «listos para consumir, rehidratables, termoestabilizados o irradiados. La tripulación utiliza el dispensador de agua potable de Orion para rehidratar alimentos y bebidas, y un calentador de alimentos compacto, tipo maletín, para calentar las comidas según sea necesario», explica la NASA, que detalla que los menús, probados y elegidos por los astronautas.
Salvo los días del lanzamiento y el de reentrada, comerán tres veces, teniendo cada uno de ellos dos bebidas con sabor al día, que pueden incluir café. A diferencia de las misiones Apolo de hace cinco décadas, dispondrán de tortitas, pan blanco, salchichas, cuscús, ensalada de mango, granola, alubias, macarrones con queso, coliflor... que podrán aliñar con hasta cinco tipos diferentes de salsas picantes. Para beber, podrán elegir entre más de diez opciones como café, té verde, smothies de mango y melocotón, batidos de chocolate, limonada o zumo de piña.
¿Qué pasa en caso de emergencia médica?
A principios de año, la NASA tuvo que traer de vuelta a la tierra a un grupo de la Estación Espacial Internacional por la enfermedad de uno de sus tripulantes. Cuando esto pasa, tienen medios para poder paliarlo en el espacio. Orion despegó con un kit médico que, según la NASA, «contiene de todo». En el botiquín hay desde herramientas de primeros auxilios hasta otras de diagnóstico. Entre ellas, un estetoscopio y un electrocardiógrafo, que se pueden usar para proporcionar datos a los médicos en tierra.
Ocho horas de sueño
El descanso es importante para rendir durante el día. Por eso, «con un horario lleno de actividades», cada astronauta tiene incorporadas en su organigrama ocho horas de sueño. «Durante la mayor parte de la misión, los cuatro tripulantes dormirán al mismo tiempo, colocando sacos de dormir en las paredes de Orion cuando llegue el momento», explica la NASA.
Contacto con el exterior
Este jueves, el segundo día de misión, Koch dedicará la mañana a prepararse para la inyección translunar, que se trata de la última gran ignición de los motores de la misión Artemis II. Pondrá a Orion en la trayectoria hacia la Luna en esta misión de aproximadamente diez días alrededor del satélite. Una vez que completen el evento, la tripulación tendrá un día de actividades más «tranquilas», avanza la NASA, con tiempo reservado para aclimatarse al entorno espacial.
Asimismo, tendrán la oportunidad de participar en una comunicación por vídeo entre el espacio y la Tierra, la primera de varias que se realizarán a lo largo de la misión. Con la excepción del séptimo día de vuelo, que es el día libre de la tripulación, y el día del aterrizaje, informa Europa Press de que se prevé que dispongan de una o dos de estas oportunidades cada día de la misión.
Los astronautas también se podrán poner en contacto con la Tierra para hablar con sus familias. Además, tal y como explicaba la NASA antes del despegue, «la tripulación también tendrá tabletas y computadoras portátiles que podrán usar para revisar los procedimientos y cargar entretenimiento antes del lanzamiento».