La eólica se reivindica contra los efectos de la guerra y advierte que nuevos impuestos pueden frenar la carrera renovable

Beatriz García Couce
Beatriz Couce REDACCIÓN

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Parque eólico de Forgoselo, en San Sadurniño
Parque eólico de Forgoselo, en San Sadurniño JOSE PARDO

La patronal nacional sostiene que fue la tecnología del mix eléctrico más efectiva para bajar los precios

06 abr 2026 . Actualizado a las 19:54 h.

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) considera que la propuesta de los ministros de Economía de Austria, Alemania, España, Portugal e Italia que reclaman un impuesto extraordinario a las compañías energéticas ante la guerra de Irán podría suponer un freno para las inversiones renovables, en un momento en el que son más necesarias que nunca. La patronal afirma que ese gravamen podría impactar en las decisiones de inversión en tecnologías como la eólica, que está contribuyendo a reducir el precio de la electricidad en el país. «La eólica ha sido la principal tecnología eléctrica del mix desde que comenzó la nueva crisis energética y el mecanismo más efectivo para la contención de precios», sostiene la entidad, que recuerda que «España es uno de los países que menos exposición tiene al gas en la formación del precio de la electricidad». Los consumidores evitaron la explosión de los precios de la electricidad de otros países gracias a una aportación del 65 % de las tecnologías renovables autóctonas, siendo la eólica la que más contribuyó, con el 22 % del total. 

La Asociación Empresarial Eólica afirma que el precio medio del mercado eléctrico español (OMIE) en marzo fue de 41,71 euros por megavatio a la hora, mientras que el del gas fue de 52,62 euros (MIBGAS). «De haber influido el precio del gas en la fijación del precio de la electricidad con la intensidad que está ocurriendo en otros países de nuestro entorno, este hubiera superado los 100 €/MWh», subraya. Además, incide en que los consumidores de la tarifa PVPC -la regulada- «pagaron de media un 5 % menos que en marzo 2019 (año sin crisis energética), y un 64 % menos que en marzo 2022 (crisis por la invasión de Ucrania por parte de Rusia)».

La patronal nacional insiste en que el eólico es uno de los sectores industriales con más presión fiscal dentro de la economía, por lo que, solicitar nuevos posibles impuestos que impactan al sector eléctrico «crea inseguridad jurídica y ahuyenta los inversores, justo en el momento en el que más necesario es apostar por tecnologías como la eólica, como sustitutiva de la energía fósil importada». El impuesto extraordinario solicitado implicaría «un riesgo regulatorio adicional - lo que agravaría la ya complicada situación por el limitado crecimiento de nuevas instalaciones, incluso con bloqueos estructurales en algunas comunidades autónomas, afirma, en alusión a Galicia. «España necesita invertir más en eólica y lo debe hacer más rápido. Esta debería ser una medida prioritaria país», pide.

En la coyuntura geopolítica actual, constituye un pilar para la seguridad nacional y autonomía industrial, entiende la AEE. Además, se trata de una tecnología en la que todos sus componentes pueden ser fabricados en Europa. Es un ecosistema industrial con cadenas de proveedores locales y sectores auxiliares lideres en su categoría. «Hay que seguir trabajando en mecanismos estructurales que nos aíslen de estos conflictos económicos: La electrificación es la principal palanca, y la eólica es la tecnología renovable de las denominadas variables que más energía genera por megavatio instalado».