PP y Vox aceleran las negociaciones en Extremadura tres meses y medio después de los comicios

M. C. C. REDACCIÓN / LA VOZ

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La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola
La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola ASAMBLEA DE EXTREMADURA | EUROPAPRESS

El 4 de mayo es la fecha límite para alcanzar un acuerdo y que no llegar a una repetición electoral

06 abr 2026 . Actualizado a las 16:45 h.

El reloj sigue corriendo en Extremadura, tres meses y medio después de las elecciones y sin que se haya logrado todavía un acuerdo entre PP y Vox. Las negociaciones se están prolongando y están siendo «minuciosas», según reconocen las dos partes. La fecha tope para celebrar una nueva sesión de investidura es el 4 de mayo. Después de eso, nuevas elecciones.

Sigue habiendo voluntades, pero no un acuerdo cerrado. Así lo reconocía este lunes el diputado regional, Juan José Garcia, que ha insistido en que María Guardiola está obligada a negociar «punto por punto, medida por medida y presupuesto por presupuesto para llegar a un acuerdo de gobierno por el bien de los extremeños». A pesar de las tensiones que están generando las negociaciones entre las direcciones nacionales de los dos partidos, desde Vox en Extremadura se habla de un trabajo «codo a codo con el PP», con flujo de información y «voluntad de acuerdo», según García. Ambos partidos han acercado posturas sobre los principios de un programa común que supera los 70 puntos. Vox asegura que el PP debe comprometerse a «la seguridad en las calles, vivienda accesible, fin del despilfarro de dinero público», entre otras medidas. García ha señalado que «Vox sigue trabajando codo con codo con el PP; hay reuniones, hay flujo de información y voluntad de acuerdo». Pero las buenas palabras se acaban cuando María Guardiola, la candidata popular, sale a la palestra. Desde Vox la siguen acusando de «tener un Gobierno en funciones desde hace seis meses, de no ser capaz de aprobar unos presupuestos y de llevar a Extremadura a un adelanto electoral», según recordó García.

Los dos partidos dan pocas pistas sobre la «minuciosa negociación». El portavoz de los populares, José Ángel Sánchez Julia siguió la misma estrategia que el de Vox y se limitó a decir que esperan un acuerdo «cuanto antes».

Críticas desde Madrid

La lectura de lo que está ocurriendo en Extremadura es diferente si se hace desde Madrid. Las direcciones de los dos partidos llevan semanas lanzándose reproches mutuos y duras acusaciones, como la realizada antes de la Semana Santa por Ignacio Garriga, secretario general de Vox, quien envió una carta a la militancia en la que denuncia un «ataque brutal, calumnioso y miserable» y señaló con nombres y apellidos a Alberto Núñez Feijoo y su núcleo duro, al que denomina el «clan gallego».

Este lunes, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, insistió en la crítica y acusó a la dirección nacional de poner «zancadillas» negociaciones para cerrar acuerdos en las comunidades autónomas, a la vez que dijo que existe una «mejor predisposición» con los presidentes autonómicos populares al «diálogo» para cerrar pactos.

En rueda de prensa posterior a la reunión del Comité de Acción Política de Vox, Fúster también acusó a la dirección de Génova de «filtrar conversaciones» en medios de comunicación para «obstaculizar» la negociación asegurando que piden cosas que no habían reclamado. Esto, según el portavoz de Vox, daña el «clima» entre los dos partidos. «La confianza es importantísima cuando el PP nos ha engañado tantas veces», concluyó.