Trump, ante el fin del ultimátum: «Irán puede ser arrasado en una sola noche»
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Cuenta atrás, tras rechazar ambas partes tanto un alto el fuego como sus distintos planes de paz
07 abr 2026 . Actualizado a las 12:50 h.Todo indica que Oriente Medio se encamina a una nueva y peligrosa escalada bélica. En la víspera del fin del ultimátum lanzado por Donald Trump a Teherán para que reabra el estrecho de Ormuz o el Ejército estadounidenses bombardeará centrales eléctricas e infraestructuras persas, ninguna de las propuestas de paz o tregua de último minuto ha sido aceptadas ni por Estados Unidos ni por Irán. Ninguno de las partes da señales de ceder, todo lo contrario. «El país entero [Irán] puede ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo», dijo Trump, en referencia al ultimátum que vence este martes a las 20.00 horas de Washington (dos de la madrugada del miércoles en España), ante una repleta sala de prensa de la Casa Blanca. Poco antes, en la tradicional fiesta infantil de Pascua, junto a la primera dama, había ratificado que es «improrrogable» el ultimátum, tras considerar que la propuesta de paz de diez puntos remitida ayer por Teherán, a través de Pakistán, era «significativa», pero «no suficientemente buena».
El documento iraní, divulgado por la agencia oficial Irna, incluye el fin de las hostilidades, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de las sanciones internacionales contra la república islámica. Era su contrapropuesta al plan estadounidense de quince puntos presentada hace dos semanas. Ambas partes también rechazaron la iniciativa de Egipto, Pakistán y Turquía, en el que proponían un alto el fuego de 45 días y la reapertura del estrecho de Ormuz. El objetivo era dar tiempo a abrir unas negociaciones amplias y, potencialmente, un acuerdo de paz más duradero.
«Para las 24.00 [horas del martes] en punto cada puente de Irán será arrasado. Cada central nuclear estará inoperativa, en llamas, con explosiones y jamás podrá volver a ser utilizada», declaró el presidente, aunque evitó aclarar, pese a las reiterada preguntas de los periodistas, cuáles serían los próximos pasos. En su habitual doble mensaje, en otro momento, aseguró que Irán está negociando «de buena fe» con su país y que «les gustaría poder llegar a un acuerdo» antes del martes.
Al ser interrogado por el hecho de que los bombardeos que anuncia puedan ser considerados crímenes de guerra —como alertó la ONU—, respondió que los propios iraníes «están dispuestos a sufrir por su libertad». «Tenemos muchos mensajes interceptados, ‘por favor, seguid bombardeando' y las bombas caen al lado de sus casas (...). Todo lo que os puedo decir es que quieren libertad», añadió. También desveló que EE.UU. envió «armas, muchas armas que se suponía que debían llegar al pueblo para que pudieran defenderse de esos matones» en referencia al Gobierno de Teherán, pero volvió a indicar que quienes debían entregarlas -grupos rebeldes kurdos, según aseguró el fin de semana- no lo hicieron.
En medio dejó entrever su verdadero anhelo: «Si por mí fuera, me quedaría con el petróleo». «Ganaríamos muchísimo dinero. Y también cuidaría mucho mejor del pueblo iraní de lo que lo han tratado hasta ahora», añadió.
Durante la larga rueda de prensa tuvo tiempo de cargar contra los medios que considera enemigos como The New York Times y la CNN. Poco antes, Donald Trump amenazó con la cárcel al periodista que informó sobre la desaparición del tripulante del F-15 derribado, tras acusarlo de haber complicado el operativo. No es la primera vez que el mandatario o su Gobierno amenaza con consecuencias legales a medios por publicar información filtrada por funcionarios. En enero, el FBI allanó la casa de una periodista de The Washington Post y confiscó su ordenador.
Durante el tiempo que dedicó a dar detalles sobre el rescate del militar en suelo iraní, sacó pecho por la que dijo es una de las operaciones de búsqueda «más osadas» de la historia. «Fue como buscar una aguja en un pajar», dijo rodeado de la cúpula militar.
Explico que en la misión participaron 155 aeronaves, incluidos cuatro bombarderos, 64 cazas, 48 aviones de reabastecimiento y trece aparatos de rescate. «Entramos con todos y gran parte era un subterfugio. Queríamos que pensaran que era en otro lugar porque tienen una fuerza militar numerosa, miles de personas buscando», desveló.
Amenaza a la OTAN
Otro día más, Trump volvió a cargar contra la OTAN y dijo que la falta de apoyo de los aliados en la guerra contra Irán es una «mancha» que «nunca desaparecerá» de su mente. «Dijimos ‘queremos Groenlandia' y no quisieron dárnosla. Y yo dije ‘adiós'», afirmó
«Lo vais a ver muy pronto. La OTAN debería avergonzarse de sí misma», declaro el presidente se la cadena ABC al ser preguntado directamente sobre si sigue considerando sacar al país del bloque militar creado en 1949. Trump no concretó plazos ni medidas, pero su respuesta apunta a un posible movimiento que alteraría de forma estructural la arquitectura de seguridad occidental.
Irán advierte de un «efecto dominó de fuego», tras los ataques israelíes contra su corazón gasístico
Irán advirtió este lunes que ha comenzado «un efecto dominó de fuego» que nadie puede detener tras los ataques de Israel contra las principales instalaciones petroquímicas del país. «Ahora ha comenzado un efecto dominó de fuego que nadie, excepto Irán, puede detener: Haifa (Israel), Fuyaira (Emiratos), Shuaiba (Kuwait)…», aseguró el comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria.
La advertencia llegó después de que Israel golpeara el corazón energético: dos plantas petroquímicas del complejo Pars Sur, el yacimiento que alberga las mayores reservas mundiales de gas natural y que Irán comparte con Catar. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó la autoría del ataque y aseguró que ha dejado fuera de servicio el centro petroquímico ubicado en Asaluyeh, que, según estima Israel, procesa en torno al 50 % de productos petroquímicos persas. Este bombardeo llegó en paralelo con el ataque a otra planta cercana, en Marvdash. Han quedado «inhabilitadas», afirmo Katz, lo que supone alrededor del 85 % de las exportaciones de gas de la república islámica. «Esto supone un golpe económico de miles de millones de dólares para el régimen iraní», añadió el ministro.
La Compañía Nacional de Industrias Petroquímicas de Irán dio otra versión y aseguró que la situación en este complejo está bajo control y que se están evaluando los aspectos técnicos y el alcance de los daños. Irán ha respondido hasta ahora con reciprocidad a los ataques contra sus infraestructuras civiles e industriales en territorio israelí y en los reinos del Golfo.