Pardo de Vera admite que envió el currículo de Jésica a Ineco por recomendación de Ábalos

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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La expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, tras declarar en la sesión del juicio del caso Koldo.
La expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, tras declarar en la sesión del juicio del caso Koldo. VÍCTOR LEMA

La expresidenta de Adif y otro testigo confirman que Víctor de Aldama se movía libremente por el Ministerio de Transportes. La exresponsable de la empresa pública se desvincula de la decisión comprar mascarillas a la firma del comisionista

16 abr 2026 . Actualizado a las 08:32 h.

«A mí me pasaron un currículo y lo que hice fue trasladárselo a la presidenta de Ineco, diciendo que había llegado de parte del gabinete del ministro y que quedaba a su consideración si había vacantes, sin más importancia». La expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, admitió así este miércoles que envió el historial profesional de Jésica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, a la presidenta de Ineco, donde esta fue finalmente contratada, por recomendación de Koldo García. Aseguró, sin embargo, que ella no conocía «de nada» a «esa señora» y que el exministro nunca la llamó para «colocarla» en Ineco ni en Tragsatec, la otra empresa pública vinculada a Adif en la que recaló Jésica.

La testigo sí reconoció que Koldo le envió un mensaje para que llamaran a Jésica e iniciaran los trámites de su contratación, en el que le advertía de que, si no, Ábalos le cortaba «los huevos». Recalcó que en el momento de la contratación no sabía que Jésica tenía una relación con Ábalos y que, cuando se enteró, vio «un claro conflicto de interés» y se desvinculó del asunto. «Debí de ser la última en enterarme de que el ministro había tenido una relación con esta persona», dijo.

En lo que respecta a su intervención en la compra de mascarillas durante la pandemia del covid-19, se desvinculó de la decisión de contratar con la empresa Soluciones de Gestión, vinculada al comisionista Víctor de Aldama. Explicó que fue el Consejo de Ministros el que decidió que se compraran por la vía de urgencia y que entonces se derivó a Adif la adquisición de cinco millones de tapabocas. Señaló que Koldo García fue la persona encargada de «coordinar la compra», pero la orden ministerial de adquirir las mascarillas «la firmó el ministro»

Cuestiona a Óscar Puente

Cuando la oferta de Soluciones de Gestión, proveedor de Puertos del Estado, llegó a Adif, lo que hizo fue remitirla a la Dirección General de Personas. Y, según aseguró, ella solo intervino cuando el contrato estaba firmado y se constató que todo se había hecho conforme a la ley. «Se me puso a la firma la emergencia y al día siguiente llegaron las mascarillas», apuntó. «Mi equipo tomó una resolución acertada», dijo, precisando que la decisión final correspondió al Consejo de Administración porque ella no adopta «nunca ese tipo de decisiones». De la auditoría encargada después por el actual ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo que «no puede auditar quien es parte del proceso».

Sobre su relación con Víctor de Aldama, relató que se lo presentó Koldo, que era muy educado, y que le contó que el cumpleaños de Ábalos se celebró en uno de sus restaurantes. Agregó que luego se lo encontró varias veces en la planta tercera a la izquierda, un lugar «inaccesible» porque es el área del ministro. A ella le preocupaba esa presencia y se lo comunicó a Ábalos, que le dijo que era «amigo de Koldo» y que eso no era normal y que preguntaría. A partir de ahí, afirmó, no volvió a ver más a Aldama en el ministerio.

José Luis Rodríguez García, subteniente de la Guardia Civil destinado en Nuevos Ministerios, donde está Transportes, negó ser el contacto de la trama con el ministerio y afirmó también que Aldama «entraba y salía» en Transportes «sin que nadie le dijera nada» y usaba el estacionamiento de autoridades. «Es el único caso que conozco», precisó.

Álvaro Sánchez Manzanares, exsecretario general de Puertos del Estado e imputado en la Audiencia Nacional, admitió que envió correos a Aldama sobre las decisiones en la compra de mascarillas, incluyendo la oferta de un competidor. «Para nosotros, Aldama estaba en la parte del ministerio», declaró.

El expresidente de Puertos del Estado Francisco Toledo se desmarcó de la decisión de pasar de cuatro a ocho millones el número de mascarillas compradas a Soluciones de Gestión y aseguró que nadie le dijo que contratara «con una empresa o con otra» y que las mascarillas llegaron finalmente «en una situación muy tremenda».