Trump amenaza con tomar el control de Cuba en cuanto finalice el conflicto en Irán

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  durante un evento en el Centro Raymond F. Kravis para las Artes Escénicas en West Palm Beach, Florida
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un evento en el Centro Raymond F. Kravis para las Artes Escénicas en West Palm Beach, Florida Nathan Howard | REUTERS

El presidente sugiere un intervención militar con el futuro envío del portaviones Abraham Lincoln a la costa de la isla

02 may 2026 . Actualizado a las 19:24 h.

La intervención en Cuba sigue estando entre los planes de Donald Trump, aunque lo supedita al final del conflicto de Irán, algo que no parece, por ahora, muy cercano. El mismo viernes en que su Administración redoblaba las sanciones contra la isla, el presidente aseguró que «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato». No obstante, vinculó esa acción con la guerra en Oriente Medio: «Acabaremos con una primero, me gusta terminar el trabajo», agregó.

Acto seguido sugirió una intervención militar contra el régimen castrista, con el envío a sus aguas del portaviones Abraham Lincoln. «De regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes, tal vez el portaviones Abraham Lincoln, el más grande del mundo, se acerque, se detenga a unos 100 metros de la costa y nos digan: ‘Muchas gracias, nos rendimos’», en alusión a una supuesta respuesta de los cubanos.

Esa amenaza la lanzó durante su intervención como orador en una cena en el Forum Club en West Palm Beach, un espacio habitual de encuentro en Florida entre líderes políticos, empresarios y figuras públicas, donde Trump fue invitado principal en un acto cerrado con asistentes seleccionados. Gran parte del público reaccionó entre risas a las declaraciones aparentemente jocosas del republicano.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió este sábado a las declaraciones de Trump. «Los cubanos no nos dejamos amedrentar. La respuesta decidida del pueblo y su respaldo a la revolución se demostró masivamente este Primero de Mayo», escribió en redes sociales en referencia a las masivas movilizaciones progubernamentales de la víspera. El expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, reapareció en esa manifestación, en la que se reiteró el llamamiento del Gobierno a la defensa nacional ante una posible intervención militar estadounidense. Castro estuvo en la Tribuna Antiimperialista José Martí, situada frente a la Embajada de EE.UU., donde le entregaron dos libros que, según las autoridades del país caribeño, contenían más de 6,2 millones de rubricas recogidas en la iniciativa gubernamental «Mi firma por la patria».

Más sanciones

Coincidiendo con la movilización, la Administración redobló las sanciones contra la isla, unas medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros. Según la orden ejecutiva firmada el viernes, a cualquier persona o empresa que opere o haga negocios con el Gobierno de La Habana se le aplicará el bloqueo total de sus activos en Estados Unidos.

Washington justifica la decisión alegando que el Gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense por sus vínculos con países y organizaciones consideradas hostiles, así como por su papel en la represión interna y la inestabilidad regional. Además, ha acusado a La Habana de albergar actividades de inteligencia extranjera y de mantener relaciones con actores como Irán o la milicia libanesa Hezbolá. Por su parte, el Gobierno de Cuba calificó las nuevas sanciones de medidas «coercitivas» e «ilegales», pero que no tendrán efecto disuasorio sobre el país.