El mundo funciona con mil millones menos de barriles de petróleo que antes de la guerra
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La Agencia Internacional de la Energía advierte de subidas de precio antes del verano
14 may 2026 . Actualizado a las 08:44 h.La guerra de Estados Unidos contra Irán y el estrangulamiento del estrecho de Ormuz, por el que circulaba antes del conflicto el 20 % del crudo mundial, ha hundido el suministro de petróleo procedente de los países del Golfo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) puso ayer cifras a esa sangría en el boletín mensual sobre este mercado, correspondiente al mes de abril. Desde el inicio de la guerra —a finales de febrero— y hasta el cierre de abril, los productores de esa área geográfica han dejado de exportar mil millones de barriles de petróleo. Esto es, más de 14 millones de barriles diarios de crudo paralizados, lo que supone, en palabras del organismo internacional, «una crisis de suministro sin precedentes».
No obstante, la agencia subraya que la brecha actual entre la oferta y la demanda es significativamente menor, porque «el mercado ya presentaba un superávit antes de la crisis, y tanto productores como consumidores están respondiendo a las señales del mercado». Por un lado, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos han redirigido algunas exportaciones a terminales de carga fuera de Ormuz, a lo que habría que añadir la liberación extraordinaria de reservas de petróleo —en España, 11,5 millones de barriles— acordada para aliviar la situación. Además, en respuesta a la crisis, los países productores no pertenecientes a Oriente Medio han incrementado significativamente sus aportaciones al mercado petrolero (Estados Unidos, Brasil, Canadá, Kazajistán y Venezuela). Las exportaciones rusas de crudo también han aumentado, ya que los repetidos ataques a sus refinerías han reducido el consumo interno y han provocado un incremento de los envíos, a lo que se añade que Estados Unidos haya suspendido temporalmente las sanciones al petróleo ruso transportado por vía marítima.
En el lado de la demanda, se ha producido una reducción de las operaciones en las refinerías ante la necesidad de rebajar drásticamente las importaciones de crudo. Según Kpler, las importaciones chinas de crudo por vía marítima se redujeron en 3,6 millones de barriles diarios entre febrero y abril; 1,9 en Japón; uno en Corea; y 760.000 en la India. «Si bien la desaceleración de la actividad de refinación mundial —de alrededor de cinco millones de barriles diarios interanuales en abril— ha aliviado temporalmente las tensiones en el mercado del crudo, la escasez se está extendiendo rápidamente a los mercados de productos refinados», subraya el informe.
En cuanto a los usuarios finales, la agencia indica que el sector petroquímico es el que está registrando una mayor contracción del consumo, ya que la disponibilidad de materia prima es cada vez más limitada. No obstante, la actividad de la aviación también se encuentra muy por debajo de los niveles normales, lo que contribuye a aliviar parte de la presión sobre los precios del combustible para aviones, que casi se triplicaron tras la interrupción de las exportaciones de Oriente Medio. Varias aerolíneas han anunciado en las últimas semanas recortes de vuelos para este verano debido a la escasez de combustible. Hoy son Estados Unidos y la la refinería Dangote de Nigeria los que sostienen el suministro de combustible de aviación para Europa, subraya el informe.
Con todo, la AIE asume en su escenario base que los flujos a través de Ormuz comenzarán a recuperarse gradualmente a partir de junio, siempre y cuando se alcance un acuerdo de paz más pronto que tarde. Bajo ese supuesto, la demanda mundial —que se prevé que se contraiga en 420.000 barriles diarios (mb/d) en el conjunto del 2026 (1,3 mb/d por debajo de lo que se esperaba antes de la guerra— podría volver a crecer hacia finales de año. No obstante, advierte que la oferta tardará más en recuperarse. El mercado seguirá en déficit hasta el último trimestre, como mínimo, y esa brecha será preocupante hasta finales del tercer trimestre incluso si el conflicto termina a principios de verano.
Una brecha sin precedentes
En cuanto a los precios, la Agencia Internacional de la Energía augura nuevas subidas antes del verano, con el barril sometido a una fuerte volatilidad como hasta ahora: llegó a dispararse hasta los 144 dólares antes de desplomarse por debajo de los cien cuando circularon rumores de acercamiento diplomático entre Washington y Teherán. Esa volatilidad de casi 50 dólares en un solo mes no tiene precedente en tiempos recientes.