El Gobierno avala el pacto de cuentas entre Illa y Junqueras en Cataluña

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ayer, la sesión de control al gobierno catalán. quique garcía efe
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ayer, la sesión de control al gobierno catalán. quique garcía efe Quique García | EFE

Las juventudes de Esquerra amenazan con fulminar los presupuestos

21 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno de Pedro Sánchez dio por bueno este miércoles los principales acuerdos entre la Generalitat socialista y sus socios de Esquerra para los Presupuestos autonómicos del 2026. Serán los primeros del dirigente del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC, en catalán) desde que llegó al cargo en agosto del 2024, si es que salva antes las reticencias de sus otros socios, los Comunes, que exigen nuevas concesiones, y de las juventudes de Esquerra, contrarias al aval de Junqueras a las cuentas de los socialistas catalanes. Aunque solo cuentan con un diputado en el Parlamento autonómico, este resulta fundamental para sacar adelante el proyecto de presupuestos, de manera que si cumplen la amenaza el texto podría acabar en la papelera.

En cualquier caso, la comisión bilateral Estado-Generalitat, celebrada ayer en Madrid, bajo la presidencia del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y del consejero catalán de Presidencia, Albert Dalmau, avaló los principales puntos del acuerdo suscrito por socialistas e independentistas en Cataluña: la futura línea orbital ferroviaria de Barcelona, la creación de una sociedad de inversiones del Estado en Cataluña, y que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona tengan mayoría en el consorcio de la Zona Franca de Barcelona, uno de los últimos reductos de poder económico que conserva el Estado (concretamente, el Ministerio de Hacienda) en la región. En ausencia del traspaso del IRPF, que los de Junqueras habían fijado como condición «indispensable» para apoyar las primeras cuentas de Illa, el plato estrella del acuerdo es el nuevo tren orbital de Barcelona, de 120 kilómetros, que conectará las principales ciudades de la segunda corona metropolitana, desde Vilafranca del Penedès a Mataró pasando por Martorell, Sabadell, Terrassa y Granollers, sin cruzar la capital.

El coste superará los 5.200 millones de euros, que se espera que sufrague el Estado, con un plazo de ejecución de 15 años. El proyecto se gestionará desde un consorcio participado por ambas administraciones e integrado en el Ministerio de Transportes, y una sociedad mercantil también de carácter paritario, que sustituirá al proyecto propuesto por Esquerra y fulminado por Junts a finales de abril en el Congreso.

Además, el ministro Torres firmó el acuerdo que garantiza la financiación necesaria para ampliar la plantilla de Mossos hasta alcanzar los 25.000 en el 2030 (hoy no llegan a 20.000). El documento prevé que el coste de 70.600 euros por agente se actualice cada año según el IPC. También se comprometieron ayudas al fomento del catalán en la administración del Estado.

Desguazar el Estado

El portavoz del PP, Juan Fernández, cargó contra la reunión de la comisión bilateral al entender que su objetivo es «desguazar el Estado en Cataluña». En su opinión, el Gobierno pretende consolidar los acuerdos con Esquerra para «garantizar la supervivencia política» de los presidentes Pedro Sánchez y Salvador Illa.

Pese al aval del Ejecutivo central, el proyecto de Presupuestos pactado por Salvador Illa y Junqueras debe pasar aún el filtro del Parlamento catalán. Ayer, el presidente de la Generalitat volvió a agradecer a Esquerra su «sentido de país», dijo, «a pesar de a pesar de tener proyectos políticos muy distintos». Le respondió desafiante el jefe de filas de ERC, Josep Maria Jové: «No se relaje, no piense que con estos Presupuestos ya tienen el trabajo hecho».