Teherán responderá militarmente a cualquier agresión de Washington
20 may 2026 . Actualizado a las 08:22 h.La guerra acecha nuevamente a Irán. Con la diplomacia atascada, el presidente de EE.UU., Donald Trump, amagó en la noche del lunes con un presunto ataque sobre suelo persa que habrían impedido sus aliados del Golfo, y amenazó ayer con retornar a la guerra si Teherán no le presenta una oferta satisfactoria para acabar con su programa nuclear. Una subida de tono que otros países tratan de rebajar por la crisis que el cierre del estrecho de Ormuz provoca sobre la seguridad alimentaria.
Trump aseguró unilateralmente que canceló un ataque el martes «a petición» de los líderes de los Emiratos Árabes, Catar y Arabia Saudí, que insistieron en que aún existe una posibilidad de cerrar un acuerdo con Irán «de forma inminente». Pero al supuesto ejercicio de contención del mandatario republicano le siguió una amenaza a Teherán: presentar una propuesta para cercenar en la práctica el programa nuclear persa o la guerra. Y lo exigió en un plazo breve: «Digo dos o tres días. Tal vez el viernes, sábado, domingo. Algo quizás a principios de la próxima semana. Un período de tiempo limitado».
No se conoce el alcance real de las amenazas de Trump, dado que a estas han seguido, en ocasiones, anuncios sobre citas diplomáticas o prolongaciones de la actual tregua, concebida para negociar con las autoridades de Teherán el final de la guerra. Sea como sea, el presidente se reunirá con su gabinete de seguridad. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también mantiene sus tropas en alerta.
En Irán, la posibilidad de que EE.UU. vuelva a la guerra no amedrenta a la Guardia Revolucionaria ni a las autoridades políticas del país. El Ejército recogió el testigo de las amenazas de Trump y respondió: «Si el enemigo comete una nueva estupidez y cae de nuevo en la trampa sionista y lanza otra agresión contra el querido Irán, abriremos nuevos frentes contra él, con nuevas herramientas y métodos». «La República Islámica de Irán no puede ser cercada o derrotada», añadió.
Conseguir la paz
Las tensiones en Oriente Medio se incrementan, y la comunidad internacional trata de poner solución a las crisis derivadas de la campaña militar de Washington y Tel Aviv. Las cifras del Programa Mundial de Alimentos publicadas ayer revelan que «casi 45 millones de personas más podrían caer en una grave inseguridad alimentaria si el conflicto [con Irán] no termina a mediados de este año». Además, el ministro canadiense de Finanzas, Jean-Philippe Champagne, aseguró que el G7 «está unido» en atajar la crisis que no solo afecta al crudo, al gas y a los fertilizantes, sino también al aprovisionamiento de minerales críticos en un mundo «cada vez más complejo y volátil».
Los actores regionales también se pronunciaron sobre el devenir de la guerra. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari, advirtió: «Irán ha optado por atacar a Catar, y esto supone una amenaza para las relaciones entre ambos países. Queremos proteger a la población de la región para que no sea, en esencia, la principal perjudicada por cualquier escalada en la región». Además, insistió en que el proceso de paz en el que Pakistán actúa como mediador requiere de más tiempo para poder culminar en el acuerdo que le ponga punto y final a la guerra e insistió en que «ningún país tiene derecho» a bloquear el estrecho de Ormuz, un mensaje tanto para Teherán como para Washington.