El auto del juez desmonta toda la defensa de Zapatero

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela REDACCIÓN / LA VOZ

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Sonsoles Espinosa y José Luis Rodríguez Zapatero, en abril del 2008, llegando al Congreso de los Diputados, donde posteriormente se iba a celebrar el Debate de Investidura.
Sonsoles Espinosa y José Luis Rodríguez Zapatero, en abril del 2008, llegando al Congreso de los Diputados, donde posteriormente se iba a celebrar el Debate de Investidura. EUROPA PRESS | EUROPAPRESS

El magistrado Calama corrige en su escrito al expresidente, quien siempre negó haber realizado gestiones vinculadas a Plus Ultra o lucrarse por sus actividades en Venezuela

23 may 2026 . Actualizado a las 20:11 h.

«No he tenido nunca relación con Plus Ultra, de ningún tipo, ni nadie me ha pedido nada para Plus Ultra». El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero negó, repetidamente, cualquier vinculación con la compañía aérea hispanovenezolana, rescatada por el Estado por valor de 53 millones de euros durante la pandemia. En marzo de este año, Zapatero insistió en ese argumento pese a las reiteradas preguntas de los senadores que le interrogaban en la comisión de investigación de la Cámara Alta por el Caso Koldo. «Quieren dañar mi imagen pública, mi dignidad y mi honor», replicó entonces el exdirigente socialista, visiblemente molesto por las acusaciones vertidas en el Senado.

Pero el demoledor auto del juez instructor José Luis Calama desmonta punto por punto la estrategia seguida por Zapatero en la comisión de investigación. También en las entrevistas que concedía al tiempo que afloraban novedades en la investigación de la UDEF sobre su implicación en una trama corrupta alrededor del rescate. La Audiencia Nacional terminó imputándole delitos de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental, considerándolo «vértice estratégico» de la estructura desde su oficina en la calle Ferraz, ubicada justo enfrente de la sede del PSOE. Estas son las principales incongruencias entre las declaraciones del expresidente y lo expuesto por el juez en su auto:

 MEDIADOR CON PLUS ULTRA

«Jamás he realizado ninguna gestión en relación con Plus Ultra»

Zapatero llegó a revolverse en su intervención en el Senado ante las preguntas por su relación con la aerolínea: «Por Dios, que los informes que yo he hecho no tienen nada que ver con Plus Ultra. Cero. Ninguno. Nunca he trabajado para Plus Ultra». Según el auto del juez, el expresidente es el «vértice estratégico» de una estructura organizada dedicada al tráfico de influencias, lo que se demuestra con registros de llamadas, cartas con instrucciones explícitas y audios intervenidos. Entre ellos, las conversaciones entre directivos de Plus Ultra abordando la mediación directa de Zapatero. Sabían que tenían el rescate asegurado gracias a él, lo que sintetiza una de las frases con mayor trascendencia desde que estalló el caso: «Sí bro. Nuestro pana Zapatero detrás (dixit)». La instrucción refleja que el exdirigente socialista tuvo un «papel predominante» en garantizar que Plus Ultra obtuviese la ayuda pública de 53 millones de euros de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales).

El documento del juez también señala que Zapatero dio instrucciones expresas para que se contactara al Banco Santander con el fin de presionar para la obtención de un crédito ICO para la aerolínea. La compañía es fundamental en la trama al actuar como principal financiador corruptor, al regar con millones de euros a las empresas instrumentales de la red. El expresidente volvió a negar cualquier relación con Plus Ultra en el vídeo que difundió el martes, tras saber de su imputación.

 MÁS DE 530.000 EUROS

«No he cobrado ninguna comisión de Plus Ultra jamás»

Otra de las presuntas falsedades en las que habría incurrido Zapatero: negar en comisión parlamentaria, y también en entrevistas, que cobrase mordidas en el rescate de Plus Ultra. El juez intuye que la trama acordó cobrar a la aerolínea una comisión del 1 % del importe total de la ayuda pública concedida por la SEPI. Es decir, 530.000 euros.

El auto traza el recorrido de esa mordida, que parte de un contrato simulado el 19 de enero del 2021, firmado entre la compañía y la sociedad instrumental de la trama Idella Consulenza Strategica SL, representada por Julio Martínez. Ese 1 % de comisión se corresponde a un cobro relacionado con la prestación de «servicios de asesoramiento y enfoque estratégico» para la obtención de la ayuda. Se creó para recibir el cobro una sociedad offshore, Landside Dubái Fzco, con sede en la zona franca de Dubái, pero el juez advierte que, según la Agencia Tributaria, no constan pagos ejecutados de ese contrato. 

SOCIEDADES PANTALLA

«Mis ingresos han sido declarados vía IRPF con transparencia y legalidad»

Zapatero ha tratado de demostrar así su honorabilidad, asegurando que cualquier ingreso percibido en su actividad privada fue demostrado ante Hacienda. Es más, negó cualquier acusación de poseer sociedades pantalla. Y lo cierto es que en el auto judicial no constan este tipo de entidades instrumentales a su nombre, pero sí que ejerció control, dirección y supervisión de un entramado en el que se esforzó en no dejar rastro. Para lograr esta ocultación y desvincularse legalmente, la trama utilizaba un complejo ecosistema societario apoyado en administradores testaferros y dirigido operativamente por colaboradores de su máxima confianza, principalmente Julio Martínez, detenido en el mes de diciembre.

Una de esas empresas es la citada sociedad offshore con sede en Emiratos Árabes Unidos, con el único fin de canalizar en el extranjero el cobro del 1 % de comisión pactado por el rescate público de Plus Ultra, evitando su trazabilidad en territorio español. El juez infiere que Zapatero y Martínez acordaron crear esta entidad pantalla tras analizar una cadena de correos electrónicos intervenidos. Otro ejemplo es la empresa Whathefav SL, administrada por sus hijas, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, que operaba como receptora finalista de la trama, ingresando fondos de sociedades instrumentales. Entre ellos, 561.440 euros de Inteligencia Prospectiva, otra de las compañías inscritas en la red. Zapatero figura como persona autorizada en las cuentas bancarias personales de sus hijas, las cuales recibían las transferencias directas desde Whathefav SL.

A pesar de estas pesquisas, el expresidente volvió a negar esta semana que contase con sociedades mercantiles «ni directamente ni a través de terceros» en España o en el extranjero.

DESVÍO DE FONDOS

«Yo propuse que la empresa de mis hijas llevara la comunicación»

Zapatero siempre defendió que Whathefav SL ofrecía servicios reales de consultoría de márketing, estadísticas de internet o comunicación. Según el magistrado, la empresa de sus hijas era una estructura completamente artificiosa utilizada para dar apariencia de legalidad a los pagos y desviar los fondos hacia el entorno íntimo del expresidente. Los escritos de esos supuestos informes de asesoría internacional eran redactados por un colaborador de Zapatero llamado Sergio Sánchez, quien enviaba esos escritos a Whathefav SL para que las hijas de Zapatero se dedicasen, únicamente, al diseño y maquetación visual de los documentos. Una vez maquetados, la empresa de sus hijas se encargaba de enviarlos directamente a la lista de clientes que el propio Zapatero había facilitado.

El juez concluye que la empresa no aportaba ningún valor técnico real y que solo se utilizaba como pantalla para justificar el trasvase de fondos. A través de este circuito, según recoge el auto, Zapatero percibió un total de 490.780 euros de Análisis Relevante SL entre el 2020 y 2025.

 SUPERVISOR DE LA TRAMA

«El detalle de relación con cada cliente [de Análisis Relevante], no lo tenía»

El juez expone que Zapatero no era un actor pasivo en la trama, sino que era él quien daba el «visto bueno» personalmente a los listados de receptores de informes y a las estrategias operativas de la red. El auto constata que tenía pleno conocimiento de los clientes de Análisis Relevante SL, y detalla su implicación directa en varias ocasiones. Por ejemplo, cuando envió dos archivos con las bases de datos de personas físicas y jurídicas, incluidas direcciones de correo y cargos, a Julio Martínez, administrador único de la consultora y amigo personal de Zapatero. Según el juez, no se trataba de un mero listado, sino de una «herramienta logística» que reflejaba una clara planificación previa. También se demuestra que el exsecretario general socialista tenía una participación «activa y directa» en los canales de organización y comunicación interna de la sociedad Análisis Relevante, incluido un chat grupal de mensajería móvil denominado «AR».

Esto desmonta otra de las tesis del expresidente durante los últimos meses. En Onda Cero dijo desconocer de forma pormenorizada cualquier listado: «Análisis debía tener clientes, evidente, pero el detalle de la relación con cada cliente no lo tenía». «Yo me limitaba a facturarle a Análisis Relevante, tal y como hago con otras consultoras; por lo tanto, desconozco la identidad de sus clientes, el volumen que manejan o su nivel de rotación», añadió Zapatero. En esa misma respuesta, aseguró no conocer a nadie en Plus Ultra.

 BORRADO DE MENSAJES

«Hubo un montaje burdo para dar la sensación de que estábamos tramando algo [Martínez y él]»

Tres días antes de la detención de Julio Martínez, Zapatero fue fotografiado junto a él. Las imágenes fueron publicadas en lo que el expresidente consideró un montaje para «dar la sensación» de que estaban tramando algo. El socialista habla de una relación de amistad, que empezó en lo deportivo —yendo juntos a correr— y pasó después a lo empresarial. Pero lo que desvela el auto es que la presunta trama ocultaba el vínculo entre Zapatero y sus colaboradores. Constan correos electrónicos que apuntan a esa dirección, y se señala explícitamente que Julio Martínez eliminaba de forma «sistemática» alguno de los mensajes que intercambia con el expresidente.

 REUNIÓN CON ESCRIVÁ

«No hablé con ninguna autoridad pública [sobre el rescate]»

Zapatero siempre negó que mantuviese reuniones políticas para favorecer el expediente de Plus Ultra en los ministerios españoles. El auto saca a la luz encuentros clave en el epicentro temporal del rescate, como la cita con el entonces ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, el 7 de septiembre del 2020, en el Ministerio de Trabajo. Según el juez, el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García, monitorizan la reunión. Zapatero también rechazó que se hubiese reunido con Ábalos para hablar de Plus Ultra, pero el auto especifica que sí hubo encuentros entre ambos en esa época.

 NEGOCIOS EN CARACAS

«Mi vinculación con Venezuela no va más allá de que no hubiera un conflicto civil»

El auto judicial mantiene que José Luis Rodríguez Zapatero y su red se lucraron por diversas vías en Venezuela, donde siempre manifestó que trabaja con fines diplomáticos. La investigación documenta su intervención directa en operaciones internacionales de alto valor económico con el Estado venezolano, incluyendo transacciones de petcoke u oro.

En el sector petrolero, compradores internacionales chinos o suizos debían canalizar sus peticiones enviando una carta de intenciones (LOI) dirigida expresamente a la «Oficina del Presidente Zapatero». Esto, sostiene el juez, les garantizaba acceso directo a los altos cargos que controlaban la asignación de buques, como la actual presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, quien aparece identificada como «La Dama», y el «Ministro de Petróleo». La trama también monetizó su capacidad de influencia sobre el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela y su presidente, Juan Manuel Teixeira Díaz, para resolver problemas de deuda y conseguir autorizaciones de vuelos para la aerolínea Plus Ultra.