Sánchez ratifica su apoyo a Zapatero, minimiza los registros y rechaza elecciones
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«No puedo convocar elecciones por interés partidista», asegura el presidente del Gobierno desde Roma
28 may 2026 . Actualizado a las 13:36 h.Hubo que esperar nueve días para que el presidente del Gobierno respondiese ante los medios sobre la triple imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, señalado por el juez como vértice de una extensa trama corrupta. Ocurrió este miércoles en Roma, donde se entrevistó con el papa León XIV y la expectación por la comparecencia era máxima, por si Pedro Sánchez ratificaba o no la defensa cerrada que hizo al exdirigente socialista ante el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, en la sesión de control del Congreso el pasado miércoles. Pero cualquier argumentario preparado de antemano quebró durante la audiencia con el papa, que coincidió en el tiempo con la entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en las oficinas de la sede federal del PSOE para reclamar información.
Y a pesar de la agobiante presión sobre la cúpula socialista, con un diario goteo de infortunios judiciales y la pérdida de confianza que explicitan los socios del Gobierno, Sánchez se sacudió cualquier preocupación. Rebajó el registro en Ferraz a «un requerimiento», insistió en la «colaboración plena» de su partido con la Justicia y mantuvo su apoyo a Zapatero pese a la lectura del auto de procesamiento y del sumario de la investigación con casi 4.000 páginas, hacia los que hizo una referencia velada y no reparó en ningún detalle de los registros, como el hallazgo de joyas en la caja fuerte del despacho del expresidente. El secretario general socialista, además, descartó cualquier adelanto electoral y mantuvo su compromiso de agotar la legislatura.
Ofreció argumentos para ello, e incluso se permitió «una broma» que compartió ante la prensa: «Hay algún compañero que me pide adelantar las elecciones porque es consciente de que voy a tener una mayoría parlamentaria en el Gobierno y en el Congreso para poder gobernar de manera mucho más tranquila, y yo se lo agradezco, pero no puedo convocar elecciones por interés partidista». Sánchez aseguró que lo hará por el interés general de los ciudadanos, y que en ese propósito está la respuesta «eficaz» de su Gobierno ante los desafíos globales y la «estabilidad» que proporciona su gestión desde la Moncloa.
Sobre Zapatero, el jefe del Ejecutivo reiteró el apoyo mostrado hace justo una semana y dijo que no había «motivos para cambiar de posición» después de «todo lo que ha leído» y «podido compartir con personas que saben mucho más de derecho» que él. «Toda la colaboración con la justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia del presidente Zapatero y todo mi apoyo al presidente Zapatero», manifestó en una comparecencia en la que apenas permitió un puñado de preguntas, aunque con extensas respuestas.
Colaboración con la Justicia
«Lo desconocía, tuve que preguntar exactamente qué estaba sucediendo», reconoció Sánchez sobre la entrada de la UCO en Ferraz, después de un largo repaso sobre el contenido de su reunión con el papa, que visitará España en junio. El presidente enmendó las informaciones publicadas hasta ese momento de la mañana y matizó que no se trataba de un registro en las oficinas centrales del partido, sino de «un requerimiento». Valoró la apreciación al advertir que «antes había una organización política», en referencia al Partido Popular, que utilizaba las instituciones «para obstruir la Justicia». «No quiero minusvalorar la gravedad de la investigación», contrastó, y trasladó la total colaboración del Gobierno y del Partido Socialista con la Justicia. «Somos un partido que no tiene nada que esconder», presumió a continuación Sánchez, quien descartó un adelanto electoral pese a la presión de la oposición y los socios de la coalición.
«Ha habido mucha rumorología, mucho bulo, de financiación irregular. Yo no resto importancia ni gravedad a la investigación que se está realizando, pero en el momento en el que surjan nuevas informaciones sobre cuestiones que afecten a actividades o actitudes irregulares, el Partido Socialista actuará con contundencia, como siempre hemos hecho», añadió.
En cuanto a la «exmilitante» Leire Díaz, por cuya implicación en una presunta trama para desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno se producía la entrada de la UCO en Ferraz, argumentó que el partido tomó «las medidas sobre ella hace más de un año». «Los tiempos de la Justicia son los tiempos de la Justicia. Respetemos la Justicia», siguió Sánchez, quien contrapuso la evolución de las investigaciones mientras España está «inmersa en una transformación que está dando resultados», citando la economía, los avances sociales o el posicionamiento internacional de España frente a las guerras. «Ya veremos en qué acaban» estos casos, continuó, para resaltar que «no impugnan en absoluto lo que está haciendo el Gobierno de España». Y sobre la hoy gerente del PSOE, Ana María Fuentes, también imputada, defendió que «es una mujer que ha llevado las cuentas de manera escrupulosa».
Preocupación interna
«Todo o que está acontecendo, a todos nos preocupa», respondía este miércoles en rueda de prensa la diputada autonómica Silvia Longueira sobre las actuaciones de la UCO. Una consternación que explicitaron otras figuras del partido, como la expresidenta de Andalucía y senadora, Susana Díaz, quien calificó de «insufrible» una situación «que pasa de castaño a oscuro»; o el exdirigente en Madrid y también senador, Juan Lobato, que instó a «parar», «reflexionar» y «tomar decisiones».
Registro en Ferraz
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha imputado al exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán, al exvicepresidente de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías y a la gerente del partido, Ana María Fuentes, en una causa en la que investiga presuntos pagos irregulares a la exmilitante socialista Leire Díez por su presunta labor para desbaratar procedimientos judiciales.
Pedraz ordenó a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que acuda a la sede del PSOE para requerir diversa documentación y archivos electrónicos en una investigación contra una trama dirigida a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno, informan a EFE fuentes jurídicas.
El magistrado dirige el procedimiento contra Cerdán, Leire Díez Castro, el empresario Javier Pérez Dolset, y el exconsejero de Presidencia de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías por delitos de organización criminal, plurales delitos de cohecho, revelación de secretos, inducción al falso testimonio, acusación falsa, falsedad en documento mercantil, prevaricación, tráfico de influencias y delito contra las instituciones del Estado.