Israel apura la espera del acuerdo de paz y ataca zonas del Líbano a las que no llegaba desde hace 20 años
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El ejército hebreo avanzó más allá del río Litani, en el sur del Líbano, por primera vez desde el 2006 y está a punto de rodear la ciudad estratégica de Nabatieh
31 may 2026 . Actualizado a las 10:14 h.Mientras el mundo espera a que Donald Trump y el líder supremo de Irán den un primer paso hacia la paz, el Ejército de Israel pisa como nunca el acelerador para ganar posiciones tanto en Gaza, como en el Líbano. A la vez sus ministros claman contra otra tregua impuesta por Irán y Estados Unidos. El propio Benjamin Netanyahu anunció el viernes acciones militares que convierten en papel mojado los altos al fuego pactados hasta ahora. Al Yazira publicó este sábado que fuentes militares libanesas confirmaban que el ejército hebreo cruzó el río Litani, en el sur del Líbano, por primera vez en veinte años. Además, está a punto de hacerse con la ciudad de Nabatieh, un bastión para la economía del sur del país y un importante centro cultural. Esta urbe, de mayoría chií, es un punto estratégico y muchos libaneses la consideran un símbolo de resistencia por su papel histórico en la primera línea frente a los ataques israelíes. Hezbolá replicó con andanadas de cohetes y drones, según recoge The Times of Israel, que asegura que las escuelas permanecen cerradas por esta violencia.
Los ataques israelíes en territorio libanés durante la noche del viernes mataron a tres personas y dejaron una decena de heridos. Dos de las víctimas mortales, un padre y su hijo, fallecieron por el impacto de un dron que alcanzó al resto de la familia, según datos de la agencia oficial libanesa NNA. El asedio de Israel incluye órdenes de evacuación para diez aldeas en el sur del Líbano, una medida que se lleva a cabo de forma simultánea a las conversaciones de paz con funcionarios libaneses. El portavoz en árabe del ejército israelí, Avichay Adraee, ordenó a los residentes de estas zonas que abandonasen sus casas o sus vidas correrían peligro. Sin embargo, las personas que huyen de sus hogares tienen escasas opciones vitales, ya que más del 20 % de la población —alrededor de 1,2 millones de personas— está desplazada por estos combates. El sábado, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, denunció un caos que describió como una escalada «peligrosa y sin precedentes» por parte de Israel en el sur. El mandatario instó a un alto el fuego inmediato e insistió en que una «política de tierra arrasada» no garantizaría la seguridad de Israel.
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El tira y afloja de EE.UU. e Irán
Mientras tanto, entre Estados Unidos e Irán se juega una partida que incluye faroles constantes, como anunciar un acuerdo inminente para, poco después, atacar o desmentirlo. Este sábado se filtró que Donald Trump estaba reunido para firmar un principio de pacto, pero fue el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el que amenazó con otra embestida militar: «Nuestra capacidad para reanudar las operaciones si fuera necesario radica en que somos más que capaces; nuestras reservas son más que adecuadas, tanto allí como en todo el mundo».
Hegseth ataca el sistema de alianzas y dice que la dependencia de EE.UU. acabó
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reiteró en su comparecencia de ayer ante el foro de defensa Shangri-La 2026 en Singapur la animadversión de la Administración Trump hacia el actual sistema de alianzas internacional. En este sentido, reivindicó a su país como un factor de «equilibrio» frente a los esfuerzos de China para establecer una nueva hegemonía a través de un crecimiento militar que está provocando un «justificado alarmismo». Además da por acabada «la era en la que Estados Unidos subsidia la defensa de naciones ricas» antes de insistir una vez más en que EE.UU. necesita «socios y no protectorados: buscamos alianzas basadas en la responsabilidad compartida».
Buques que se arriesgan a cruzar Ormuz en modo «apagado»
Ormuz es pieza clave del acuerdo que los mediadores de EE.UU e Irán. Mientras se aprueba, el tránsito ha caído más de un 90 % en los tres meses de cierre de Ormuz. No obstante, el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales señala que «algunos buques pueden estar operando en modo apagado, con los transpondedores AIS desactivados y, por lo tanto, no registrados en los datos».
Los expertos alertan de que el peligro de estas prácticas es elevado, como se ha demostrado con los diferentes ataques sufridos por varias de las embarcaciones, que se enfrentan a los misiles y las minas iraníes y la posibilidad de ser abordados por Estados Unidos.