Trump anuncia un acuerdo con Irán y el levantamiento inmediato del bloqueo sobre Ormuz
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Pakistán ha asegurado que se firmará el próximo viernes e incluirá un alto el fuego en todos los frentes, también en el Líbano
15 jun 2026 . Actualizado a las 00:25 h.El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado un acuerdo con Irán por el que se levanta de inmediato el bloqueo del estrecho de Ormuz instaurado por las fuerzas militares estadounidenses. «El Acuerdo con la República Islámica de Irán está ya finalizado. ¡Felicidades a todos!», ha indicado Trump en un mensaje publicado en redes sociales recogido por Europa Press. Trump ha emplazado así a los «buques del mundo» a «encender motores». «¡Que fluya el petróleo!», ha remachado el mandatario estadounidense, que por el momento no ha dado más detalles sobre el acuerdo.
«Por la presente autorizo la total apertura sin peajes del estrecho de Ormuz y, simultáneamente por la presente autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos», ha añadido en referencia al cierre perimetral de Ormuz impuesto por la Armada estadounidense en respuesta al cierre del paso por parte de Irán.
El primero en anunciar el acuerdo fue el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha anunciado que Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz provisional que incluye un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano. «Las dos partes han declarado el fin inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano», explicó en un mensaje publicado en redes sociales. La ceremonia oficial de firma del acuerdo será el viernes 19 de junio en Suiza, ha apuntado Sharif, que ha aprovechado para expresar su agradecimiento a Estados Unidos y a Irán «por su compromiso para lograr una solución diplomática al conflicto».
«También queremos poner en valor a nuestros hermanos en la mediación», ha señalado Sharif, que se refiere así a Catar, «por su apoyo para lograr este acuerdo»; a Arabia Saudí, por su «liderazgo visionario», y a Turquía, «por sus inmensas contribuciones». Ahora, los mediadores propiciarán una serie de reuniones que se celebrarán esta misma semana. «Estos contactos de preimplementación sentarán las bases para las conversaciones técnicas y la ceremonia oficial de firma», ha explicado.
La televisión pública iraní, IRIB, se ha hecho eco también del acuerdo. «Con la autoridad, firmeza y valiente resistencia de las fuerzas armadas y del pueblo contra el enemigo criminal, Estados Unidos se ha visto obligado a aceptar el fin de la guerra contra la República Islámica de Irán y el Frente de la Resistencia», ha informado la cadena.
Un ataque israelí contra Beirut dejó hoy en el aire el acuerdo
Por su parte, Benjamin Netanyahu regaló a Donald Trump por su 80 cumpleaños un ataque en el sur de Beirut que mató a tres personas y dejó en suspenso la firma del memorando de entendimiento, según informó el periodista Mikel Ayestaran, de Colpisa. El primer ministro hebreo puso como excusa el lanzamiento de drones al norte de Israel por parte de Hezbolá y bombardeó el sur de la capital libanesa en una jornada que estaba marcada para ser clave para la diplomacia, ante lo que la república islámica clamó venganza. El inquilino de la Casa Blanca, que llamó al líder israelí para mostrar su malestar por lo sucedido, se dirigió a Tel Aviv y Teherán para pedir contención y dijo que el bombardeo «no debería haber ocurrido». «No tiene ni una brizna de juicio», dijo sobre Netanyahu, según el medio Axios. Pese a todo, insistía en que el texto se firmaría «en horas».
Para los israelíes cualquier acuerdo es un mal acuerdo y su primer ministro, duramente criticado por miembros de su gabinete y oposición bajo la acusación de no saber decir no a Trump, superó una de las líneas rojas marcadas por Teherán y Washington al atacar el sur de Beirut. La operación se produjo en medio del clima de optimismo generalizado a causa del anuncio el sábado por parte de Estados Unidos y Pakistán de la firma del pacto en 24 horas, que se cumplieron este domingo.
Una delegación de Catar viajó a primera hora del día a la capital persa para intentar limar los últimos flecos, pero el primer ministro hebreo hizo saltar el proceso por los aires cuando todo parecía listo para la rúbrica final.
La respuesta iraní fue inmediata. Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, escribió en X: «El crimen cometido en Dahiyeh, Beirut, demuestra una vez más que Estados Unidos es débil y carece de credibilidad, ya que ni siquiera es capaz de controlar a este régimen ilegítimo» y anunció que habría «una respuesta contundente».
El jefe negociador persa, Mohammad Ghalibaf, censuró asimismo la falta de autoridad de Trump sobre Netanyahu y declaró que «el juego del policía bueno y el policía malo es viejo. Si no tienen la voluntad ni la capacidad de cumplir sus obligaciones, no es posible hablar de continuar por este camino». Hace una semana se vivió una situación similar y la República Islámica lanzó dos oleadas de misiles contra el Estado judío.
Israel no es el único que se opone al acuerdo. En Irán, los más conservadores critican con dureza la negociación y rechazan cualquier tipo de acuerdo. Este sector llamó a los ciudadanos a echarse a las calles en señal de protesta porque considera que el régimen persa se ha vuelto tan fuerte militarmente que es capaz de derrotar a Estados Unidos, borrar a Israel del mapa y liberar Palestina.
Ni Washington ni Teherán han compartido el texto del acuerdo que está sobre la mesa. Sin embargo, funcionarios estadounidenses e iraníes han descrito un «memorando de entendimiento» inicial que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz, levantar el bloqueo sobre los puertos persas y extender durante 60 días el alto el fuego que ambas partes acordaron en abril. Las cuestiones más controvertidas, como el programa nuclear de Irán y el levantamiento de sanciones, quedarían aplazadas para una segunda ronda de negociaciones durante esos dos meses.
Israel desconfía de cualquier acuerdo que le obligue a detener sus operaciones en Líbano y los últimos días están siendo especialmente intensos en el campo de batalla. Los libaneses son expertos en este tipo de jornadas claves y desde primera hora se registraron duros bombardeos. El Ejército hebreo emitió órdenes de evacuación forzosa para los habitantes de otros 29 pueblos y localidades, la mayoría en la gobernación de Nabatieh, pero también en Sidón y en zonas muy al norte de la llamada línea amarilla, la franja que el Estado judío intenta controlar y ocupar. El gran temor era un ataque israelí en el sur de Beirut, una provocación que pudiera desencadenar una respuesta persa y poner en riesgo todo el proceso y no tardó en llegar.
El precio del petróleo anticipó el desbloqueo de Ormuz
El comportamiento que ha experimentado el barril de brent en las últimas jornadas avecinó movimientos en una de las arterias energéticas más importantes del mundo (por Ormuz pasa casi el 20 % del consumo de petróleo global). A finales de abril, el crudo tocaba un pico de 126 dólares por barril, en el momento de mayor tensión geopolítica. El viernes 12 de junio, última jornada de la que hay datos, la caída registrada anunciaba buenas nuevas. El barril de brent cerraba en los 87,33 dólares (afianzando una caída diaria de más del 3 % y del 6,2 % en el acumulado de toda la semana). Pero las cifras son todavía mayores si se amplía el foco, porque el petróleo ha bajado un 30 % desde sus máximos registrados durante la guerra.