Miguel Higuera, presidente de Anprogapor: «En verano es cuando hay más riesgo de que la peste porcina salte a las grajas»
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Sostiene que la enfermedad está causando un gran daño a los ganaderos
17 jun 2026 . Actualizado a las 10:24 h.Fue en noviembre del año pasado cuando los peores presagios del sector porcino español se vieron confirmados con la aparición de la peste porcina africana (PPA) en Cataluña. Desde la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor) llevan desde entonces trabajando para ayudar a los productores de porcino españoles, que lo están pasando especialmente mal porque la enfermedad ha implicado una bajada de precios. Su presidente, Miguel Ángel Higuera, visitó hace unas semanas Galicia para participar en el monográfico del sector porcino que se celebró en Silleda. Allí dejó claro que el riesgo que supone esta enfermedad no ha disminuido y sigue siendo necesario extremar las medidas de bioseguridad.
—Parece que la enfermedad está controlada y reducida a una zona ¿pero el riesgo de que se expanda sigue ahí?
—En verano es cuando entramos en la época de mayor riesgo de que la enfermedad dé el salto del jabalí a las granjas y por eso es tan importante aumentar las medidas de bioseguridad. Lo que no ha decaído tampoco es el riesgo de que puedan aparecer nuevos casos en otras zonas. Ese es el mismo que tenemos desde hace años. Pero sí que hay más de que salte a los cerdos domésticos porque llega la época de la cosecha. Los agentes rurales explican que ahora es más difícil detectar a los jabalíes porque se refugian en las cosechas de trigo y cebada. Ahí pueden morir y, luego, entrar en una máquina. Por eso todo el cereal que se coseche este año va a ir a unos silos donde va a pasar 60 días y nuestro consejo es que después vaya solo a la fabricación de pienso para rumiantes o a granulado. Además, la paja se tiene que dejar en la zona.
—¿Qué supondría que se registrara el primer caso en cerdos domésticos en España?
—Pues que tendríamos que declarar la presencia de la enfermedad en cerdos domésticos y reportarlo al resto del mundo. Después habría que ver cómo se toman eso los otros países y si siguen aceptando nuestros productos. Es más un problema de que perderíamos credibilidad ante terceros países.
Actualmente la PPA está en trece países y solo dos fueron capaces de erradicarla, que fueron Bélgica y Suecia
—Cuando hay un brote de estos siempre se cree que, con el paso del tiempo, los contagios tienden a disminuir. Con la PPA no es así, ¿verdad?
—La PPA es una enfermedad de difusión lenta. Actualmente está en trece países y solo dos fueron capaces de erradicarla, que fueron Bélgica y Suecia. Todos los demás, pese a todos los medios que han puesto, no han conseguido erradicarla porque es muy difícil acabar con este virus.
—¿Se necesitarían más medios para erradicar la enfermedad?
—Sin duda. Todo lo que se está haciendo está bien, pero los resultados son proporcionales a los medios de los que dispones. Y necesitamos más medios para aumentar esos resultados. Si tuviéramos más apoyo, la velocidad de trabajo sería más grande. Hasta ahora, la PPA la estamos encontrando en animales muertos y eso no es una buena noticia. Porque cuanto más tiempo estén vivos estos animales, más contagian. Eso quiere decir que vamos dos o tres semanas por detrás del virus. Sabemos que en la zona hay 16.000 y hemos quitado, en total, 6.000. Quedan todavía 10.000, que ahora serán más porque hay parideras.
—Hay una serie de granjas que no pueden vender sus animales porque están en la zona afectada ¿no hay ayudas para esas explotaciones?
—No hay ayudas porque no tenemos PPA en cerdos domésticos. La gran ventaja que supone que la enfermedad no haya llegado a las granjas supone también que no se pueden habilitar ayudas para paliar las pérdidas de estas explotaciones. Y así, estos ganaderos están pagando el pato por estar donde no deben. Son ganaderos que están haciendo lo mismo que los de Galicia, pero que por una cuestión geográfica están sufriendo unos daños muy importantes. Al principio, ningún matadero quería sacar sus cerdos. Por eso hemos incrementado la extensión de la norma, para poder entre todo el sector pagarles los animales que se destruyeron y subvencionar el lucro cesante de seis explotaciones que están en la zona afectada y que se han despoblado para evitar contagios. También vamos a firmar un acuerdo con la federación catalana de caza, de 250.000 euros, para que maten más jabalíes. Les vamos a dar 50 euros más por cada macho que maten y 80 por cada hembra.
—Parte del problema viene porque no se han controlado las poblaciones de jabalíes.
—Esta es una crisis que existe en todas las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias de caza. Han hecho una gestión sobreprotectora que ahora impide que se puedan manejar las poblaciones de jabalíes y que está ocasionando problemas porque suponen un riesgo sanitario importante. No solo por la PPA. Los jabalíes también transmiten otras enfermedades. Lo que está pasando en Cataluña podría pasar en cualquier otra comunidad. Porque ahora tiene un problema de control, más allá de que haya surgido el problema de la PPA.
—¿Las comunidades deberían tomar nota y aprovechar para redimensionar sus poblaciones de jabalí?
—Lo primero que tienen que hacer es informarse sobre cuántos jabalíes tienen y dónde están localizados. También, establecer un plan para que esta especie pueda convivir con el ser humano., No queremos ser como los daneses, que mataron a todos sus jabalíes. Pero es que ya están causando daños en los cultivos, en las carreteras, con más de 14.000 accidentes de tráfico al año. Hay que buscar el equilibrio para que el jabalí pueda vivir en condiciones normales y no tenga que acercarse a los humanos y cause problemas en la cosecha. Hoy en día, el jabalí no tiene depredadores naturales y, en Galicia, tiene comida los doce meses del año.
—¿Cómo está pasando el sector toda esta situación? Porque los precios del porcino han caído notablemente
—Es muy duro. Por ahora, el que está sufriendo todo es el sector productor, el ganadero. Es el más perjudicado y las perspectivas son de que este va a ser un mal año. Encima, ahora con la guerra nos van a subir los costes de producción y de desplazamientos, mientras que los precios siguen muy bajos. Por eso creemos que la situación va a ser inaguantable. Creemos que es el momento de mirar la posibilidad de poner en marcha algún tipo de ayudas, o créditos blandos, para ayudar a las explotaciones porque va a haber problemas de liquidez.