Teherán desbloquea el flujo naval de crudo para cumplir con el memorando
18 jun 2026 . Actualizado a las 20:45 h.Las negociaciones para el tratado de paz definitivo entre EE.UU. e Irán ya están en marcha. Washington y Teherán no quisieron esperar al viernes para firmar el memorando preliminar en el complejo suizo de Bürgenstock y lo hicieron de forma telemática para abrir el período de 60 días en el que ambas potencias trabajarán, principalmente, sobre el programa nuclear persa, las sanciones, el petróleo y la reconstrucción de la República Islámica. Y lo harán a pesar de la oposición de Israel.
El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, ofreció una rueda de prensa para arrojar luz sobre los próximos pasos del acuerdo, una vez que el estrecho de Ormuz se abrió de nuevo. «No queremos que algo así vuelva a ocurrir jamás. No se trata de imponer peajes ni tasas. Se trata de garantizar que los estrechos nunca más sean utilizados como un punto de estrangulamiento para la economía mundial», explicó, al tiempo que advirtió a Teherán de que, «si los iraníes quieren obtener los beneficios del acuerdo, tienen que darnos lo que es necesario». Es decir, seguridad económica y el compromiso de que no tendrán un arma nuclear.
Además, la mano derecha de Donald Trump también confirmó que Irán podrá conservar su programa de misiles, porque «no se puede negar el derecho a la autodefensa» a ningún país, y cargó duramente contra Israel por cómo gestiona sus agresiones a Hezbolá, como ya hizo el propio Trump.
En Teherán confirmaron que, pese a los cambios de agenda y a las fricciones con otros actores (como Tel Aviv), el acuerdo seguirá su curso, porque «se trata de un documento histórico y de un mensaje de un Irán poderoso: que la paz se alcanzará a través del respeto mutuo», según indicó el presidente Masoud Pezeshkian. Además, señaló con aires de victoria que el acuerdo «refleja la voz de una nación que nunca ha cambiado su dignidad e independencia por ninguna amenaza o presión».
El proceso de paz quedó inaugurado tras una cumbre del G7 en Francia en la que Trump mostró gran sintonía con los aliados europeos. Sin embargo, su secretario de Defensa, Pete Hegseth, ideólogo de la campaña militar de Washington contra Teherán, se desmarcó para decir que «esos aliados pusieron en riesgo a los hijos e hijas de Estados Unidos al negarles el acceso predecible, las bases y los sobrevuelos que nunca debieron haber estado en cuestión. En algunos casos, tuvimos que trasladar capacidades de un país a otro, fuera de países aliados de la OTAN por completo. No hay excusa para eso».
Trump puso en valor su firma frente a los críticos: «Cuando ven que el mercado de valores alcanza un máximo histórico y que los precios del petróleo están cayendo, o son mala gente o son estúpidos».
El Partido Republicano carga contra el acuerdo suscrito por Trump
Redacción / agencias
Parecía que estaba todo hecho, pero Trump tendrá problemas domésticos. El tratado de paz generó un amplio descontento entre senadores republicanos, especialmente en lo relativo al levantamiento de sanciones y a la posibilidad de que Teherán acceda a fondos congelados que serán liberados.
Leer más: Falsa tregua en el Líbano
«El peor error de política exterior en décadas», un acuerdo fruto de «pésimos consejos», un coste de «13 estadounidenses muertos» y familias que «han pagado miles de millones en las gasolineras» son algunas de las reacciones que han tenido destacados senadores del Partido Republicano tras la publicación de los 14 puntos del memorando de entendimiento. «La historia nos enseña que entregar miles de millones de dólares a fanáticos teócratas que quieren asesinarnos no es una buena idea. Creo que el presidente está recibiendo pésimos consejos sobre este acuerdo», declaró el senador republicano por Texas, Ted Cruz.
El senador por Luisiana, Bill Cassidy, también cree que «las ambiciones nucleares de Irán no se frenarán» y que, después de una guerra de más de 100 días, el régimen «ha aprendido que amenazar con el cierre del estrecho de Ormuz funciona».