Cristina García, pediatra: «Debe existir un poco de control en las comidas, que no estén picoteando continuamente»
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La especialista insiste en que los niños «deben descansar del curso académico» durante el verano, «no puede ser una continuación de este»
30 jun 2026 . Actualizado a las 08:44 h.El verano, esa época del año tan ansiada por los niños, ya está aquí. Días de contacto con la naturaleza, de planes al aire libre y de juegos. Eso sí, siempre bajo la especial atención de los padres. Cristina García de Ribera, miembro del Comité de Promoción de la Salud de la Asociación Española de Pediatría, resuelve las principales dudas que suelen surgir en estos días sobre rutinas y horarios, pantallas, exposición solar y protección de los menores en el agua.
—¿Lo ideal es que los niños tengan unas rutinas o en verano se puede flexibilizar un poco más en cuanto a horarios?
—Todos nuestros menores han llegado muy cansados a final de curso y merecen descansar de las rutinas que tenían. Relajarse un poco los horarios para que descanse un poco la mente, el cuerpo, pero no hay que dejar que sea un caos. Lo ideal es poner ciertos límites a la hora de acostarse y levantarse, poner como una hora tope y ver qué días son más excepcionales, si se puede considerar que se queden hasta más tarde; sobre todo, para que no se descoloque mucho todo.
También es muy importante poner un límite a las horas de pantallas porque tienden a tener barra libre y eso provoca que en vez de estar al aire libre aprovechando este tiempo tan bueno, lleguen a consumir muchas más horas de dispositivos digitales. También debe existir un poco de control en las comidas para que sean saludables y no que estén picoteando continuamente en la cocina. Ratos al aire libre, pero también de actividad física. Dentro de esa flexibilidad que hay en verano, tener unos mínimos que hagan que haya un orden, dentro del desorden que ya hay.
—¿Los niños deben hacer deberes en verano?
—En general, los niños deben descansar del curso académico, no puede ser una continuación de este. Va a depender mucho de cada niño, de cómo haya ido durante el curso escolar. Lo fundamental es que lean. No pueden dejar de hacerlo porque para su desarrollo cerebral es muy importante. Y aquellos que necesiten un pequeño refuerzo o que les guste profundizar en ciertas cosas, sí que se puede considerar durante un tiempo, un poco al día, hacer algo, pero no sería estrictamente necesario. Tienen que aprovechar a hacer todo aquello que no se puede hacer cuando el tiempo no acompaña: mucho deporte, descubrir cosas nuevas, hacer manualidades, viajar con sus padres, estar con sus amigos, deportes de agua, piscina… Todas esas cosas que están más limitadas durante el curso escolar.
—¿Hay que poner límites al tiempo que pasan con las pantallas?
—Sí, hay que poner límites. Cuando se pueda establecer un control parental a estos dispositivos, hay que ponerlo. Tal como recomienda la Asociación Española de Pediatría, de 0 a 6 años no se recomienda ningún tipo de pantalla. Puntualmente se puede ver alguna película en familia o se puede aprovechar para hacer cosas que les aporten culturalmente, también para hacer videollamadas con familiares. Si bien, habrá que tener mucho control sobre los videojuegos. que es a lo que más suelen tener adicción, así como a las redes sociales que, además, ya sabemos que no deben ser utilizadas por menores.
—¿Se debe dar ejemplo?
—Sí, es muy importante que lo hagamos toda la familia, no podemos estar diciéndole a los niños que no estén enganchados a las pantallas y que nosotros estemos todo el rato mirando el móvil. Hay que planearlo bien en familia y dar opciones. Estar todos en las comidas sin los móviles y no tenerlos en la habitación por la noche. En la hora antes de dormir, no deben ver ningún tipo de dispositivo digital. Tampoco que lo vean en el baño, que sea algo que se controle en familia, todos por igual.
—¿Qué cuidados se deben tener a la hora de exponer a los niños al sol?
—La piel de los niños es especialmente vulnerable a la radiación solar, por eso hay que evitar las horas más peligrosas del mediodía: ahí no deberían estar expuestos al sol directo. Siempre que estén al aire libre deberían llevar fotoprotección y renovarla cada dos horas. Si se sumergen en el agua, renovarla cada vez que salgan. Hay que priorizar la sombra en las horas más peligrosas. Los niños pequeños deberían llevar más protección en sus sillas o en sus carritos, que no les de la luz directa y cubrir todos la cabeza para que el sol no pegue tan directamente. Respecto a la protección solar, recordar que existen prendas muy bien diseñadas para poder poner a los niños si están en la playa, por ejemplo. Y así no tener que estar preocupados todo el tiempo por la fotoprotección.
—¿Un niño está seguro con manguitos o flotador?
—La mayor protección que puede tener un niño es que estén sus padres al lado. De hecho, no deberíamos perderlos de vista ni de nuestro alcance ni un segundo; sobre todo cuando no saben nadar o cuando todavía no lo hacen bien. También es importante que aprendan a nadar cuanto antes y respecto al uso de flotador o manguitos, no se consideran seguros. Lo que más evidencia de seguridad tiene son los famosos chalecos que además se pueden adaptar al tamaño del niño y sería lo más adecuado. Con flotador o manguitos sí que existe riesgo de que el niño pierda el control, se dé la vuelta y se quede sumergida la cabeza. Además, se puede pinchar y desinflar. En cambio hay chalecos que, por el material que tienen, que no se pinchan ni se desinflan.
—¿Un consejo para las familias en esta época?
—De cara a las familias, un consejo para el verano es que aprovechen mucho para conocerse, que sea una época en la que todos podamos bajar el ritmo, hacer cosas juntos bien planeadas y atractivas, desde juegos de mesa a alguna excursión a algún sitio interesante. Ver puestas de sol o incluso las estrellas, esas pequeñas cosas que cuando estamos con la rutina y las prisas del día a día no podemos hacer. Que sea un tiempo en el que nos conozcamos mejor, que los niños también aprendan a hacer cosas de la casa y ayudar. Que sea, para todos, un enriquecimiento.