Portugal confirma el apoyo de militares españoles para reforzar la lucha contra los incendios
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Los fuegos más preocupantes están en el municipio de Vouzela, Barcelos, la subregión de Tâmega e Sousa, Cinfães y la península de Setúbal y Arouca, en el área metropolitana de Oporto
04 jul 2026 . Actualizado a las 12:59 h.El primer ministro portugués, Luis Montenegro, ha confirmado la llegada en las próximas horas de una brigada de la Unidad Militar Española (UME), formada con una treintena de vehículos, especializada en apoyo a las operaciones contra incendios forestales, encargada de las tareas de vigilancia, dentro de la ayuda solicitada por el país luso tras activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil y los acuerdos bilaterales con España y Marruecos ante el elevado riesgo que afronta todo el país.
El incendio más preocupante continúa siendo el de Vouzela, en el centro del país. Según la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (Anepc), el fuego había calcinado ya unas 10.000 hectáreas hasta la mañana de este viernes y los esfuerzos se concentraban en impedir que alcanzara la Serra do Caramulo, una zona montañosa con varias aldeas. Las autoridades seguían con especial preocupación otro cuatro fuegos localizados en Barcelos,la subregión de Tâmega e Sousa, Cinfães y la península de Setúbal y Arouca, en el área metropolitana de Oporto. El balance provisional es de nueve heridos, dos de ellos graves, ambos civiles.
El secretario de Estado de Protección Civil, Rui Rocha, ha explicado que que es la primera vez que Portugal recurre al dispositivo militar enviado por España y subrayó que la cooperación entre ambos países resulta especialmente importante en un contexto en el que los incendios forestales son cada vez más frecuentes y extremos en la Península Ibérica, según Efe. Además, ha recordado que alrededor del 93 % de los fuegos que se producen en el país son dominados durante los primeros noventa minutos, pero advirtió de que, cuando eso no sucede y concurren condiciones meteorológicas extremas como las actuales, las llamas pueden evolucionar rápidamente hacia grandes incendios forestales, mucho más difíciles de controlar.