Una investigación con casi 400 hombres descarta que el estilo de vida explique las diferencias geográficas de fertilidad en España y señala el impacto de los disruptores endocrinos
07 jul 2026 . Actualizado a las 08:55 h.Una nueva investigación, presentada en el congreso anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), ha desmontado la creencia de que los hábitos de vida expliquen las diferencias geográficas en la salud reproductiva masculina. El estudio, liderado por Rocío Núñez-Calonge, analizó a 386 hombres en siete clínicas de fertilidad del país entre el 2024 y el 2025. Tras evaluar variables como el índice de masa corporal, el ejercicio o el consumo de alcohol, tabaco y café, los datos revelaron que los varones del norte de España registran una calidad seminal significativamente más elevada, a pesar de que sus estilos de vida son similares a los del resto de regiones. Descartada la conducta personal, Núñez-Calonge apunta a la exposición a contaminantes ambientales como causa de la diferencia.
El hallazgo ha despertado un gran interés científico. Rita Vassena, directora médica en CooperSurgical —una empresa que comercializa productos y servicios para la reproducción asistida—, en declaraciones difundidas por Science Media Centre España, destacó que el trabajo demuestra que el peso de la geografía supera al de cualquier hábito personal. No obstante, advirtió que una división territorial tan amplia impide concretar la causa exacta, por lo que insta a observar al microentorno: los hombres en zonas industriales o de agricultura intensiva sufren un mayor deterioro seminal debido a la toxicidad ambiental.
En la misma línea, Marc Yeste, profesor de Biología Celular de la Universidad de Girona, afirmó que el estudio constata que la ubicación se asocia con la calidad del esperma, abre una nueva vía de investigación para entender el declive de la fertilidad y demuestra la necesidad de investigar el impacto de los contaminantes ambientales y los disruptores endocrinos en la salud reproductiva a través de biomarcadores objetivos. Esta posición es compartida por Fernando Quintana Ferraz, director del Laboratorio de Andrología de IVI Bilbao, quien en declaraciones publicadas por el Science Media Centre España coincide en que este estudio prospectivo vuelve a confirmar la persistencia de las diferencias geográficas incluso tras ajustar todos los factores de la actividad física o las rutinas diarias. Para Quintana, estos hábitos, por sí solos, no pueden explicar las variaciones observadas entre las regiones españolas, lo que obliga a considerar otros determinantes externos como los disruptores endocrinos.
Los disruptores endocrinos son sustancias químicas presentes de forma habitual en plásticos, pesticidas, cosméticos y múltiples productos de uso cotidiano, que tienen la capacidad de interferir con el sistema hormonal humano incluso a dosis muy bajas. El experto de IVI Bilbao advierte de que la evidencia científica disponible hasta la fecha indica que la exposición a estos compuestos, especialmente durante etapas críticas del desarrollo, puede dejar secuelas y efectos duraderos sobre la función reproductiva masculina. Aunque reconoce que este estudio concreto no permite establecer relaciones causales directas, concluye que sus resultados refuerzan de manera contundente la necesidad de profundizar en el verdadero papel que juegan los contaminantes ambientales en la salud reproductiva.