Groenlandia eclipsa el optimismo de una OTAN que ratifica su compromiso con Kiev

jose santalla LOVAINA / E. LA VOZ

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El presidente de EE.UU., Donald Trump, en Ankara.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, en Ankara. Stoyan Nenov | REUTERS

El presidente de EE.UU. autorizará la fabricación de misiles Patriot en Europa para Ucrania

09 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La OTAN ha reafirmado en Ankara su compromiso con el mayor gasto militar en décadas. Los miembros de la Alianza se mostraron satisfechos por los avances para dedicar el 5 % de su PIB a defensa, según lo acordado el año pasado en La Haya. El optimismo, sin embargo, ha quedado opacado por las nuevas amenazas de Donald Trump de hacerse con Groenlandia.

En su llegada a Ankara, el presidente estadounidense repitió que la isla ártica, de soberanía danesa, estaría mejor en Estados Unidos. Estas declaraciones resucitaron la crisis de inicios de año, cuando Trump afirmó que haría algo con Groenlandia «a cualquier precio». El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, presentó entonces la misión Centinela del Ártico para calmar las preocupaciones estadounidenses por la presencia de barcos chinos y rusos y asegurar las nuevas rutas y recursos disponibles.

En la Declaración de Ankara los mandatarios no incluyeron ninguna referencia a la región ni a la misión. Pese a ello, doce países aliados, entre ellos España, anunciaron un compromiso para aumentar la vigilancia en el Atlántico norte, el Ártico y el mar Báltico. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, explicó que esta operación es una respuesta a las peticiones estadounidenses de que Canadá y Europa asuman más responsabilidades.

En rueda de prensa, Rutte explicó que «Trump tenía toda la razón sobre la defensa del Ártico», y afirmó que su papel es «hablar con los líderes nacionales para poner en marcha Centinela del Ártico». El líder de la OTAN tampoco descartó un cambio en la soberanía de la isla, un asunto «entre Estados Unidos, Groenlandia y Dinamarca».

Quien sí lo ha hecho ha sido la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien repitió que Groenlandia no está en venta. Frederiksen también afirmó que Estados Unidos «crea incerteza dentro de la OTAN» y reivindicó el artículo 5 del Tratado de Washington, que establece que «un ataque contra un miembro es un ataque contra todos». La Declaración de Ankara menciona la importancia de este pacto en su primer punto, pero esto es tradicional en la resolución de cada cumbre anual de la Alianza.

Cumbre «muy exitosa»

La cita de Ankara se intuía como una revisión de Donald Trump a los compromisos de sus aliados y así fue. El estadounidense describió la cumbre como «muy exitosa» y aplaudió la unidad y los esfuerzos para alcanzar el objetivo de gasto. Mark Rutte también elogió la puesta a punto de varios socios, entre ellos España. «Bélgica, Canadá, España e Italia estaban lejos. Hace falta un poco de tiempo, pero se han comprometido», afirmó.

En el año 2025, Europa y Canadá aumentaron su gasto militar en 139.000 millones de dólares, llegando al límite de sus capacidades. Por ello, Rutte anunció la inversión de 50.000 millones entre doce países, a lo largo de diez años, para aumentar la producción y la industria de misiles de largo alcance. En los últimos dos días, la Alianza también ha presentado planes para hacer realidad la eurocéntrica «OTAN 3.0»: el plan balístico ya mencionado, nuevos aviones de vigilancia, transporte o repostaje en vuelo, o una inversión de 40.000 millones de dólares en cinco años para mejorar las capacidades europeas en drones. Con este último plan se comprarán nuevos aviones no tripulados, se adiestrarán pilotos y se reforzará la vigilancia ante amenazas. Varios drones rusos ya han impactado, por accidente, en territorio aliado durante la invasión de Ucrania. En la Declaración de Ankara, además, los líderes nacionales anunciaron el desarrollo de modelos de IA y una potente nube de servicios militares.

La OTAN también ha reforzado su compromiso con Ucrania, a quien ayudarán con 70.000 millones de euros anuales este curso y el siguiente. En este gasto están incluidos los 60.000 millones reservados a necesidades bélicas del préstamo que la UE otorgó al Gobierno de Volodymyr Zelensky en abril. El líder ucraniano y Donald Trump protagonizaron, después de la cumbre, una reunión mucho más cordial que en anteriores ocasiones. En ella, el presidente estadounidense desveló a su homólogo que se permitirá fabricar en Europa misiles Patriot, los usados por Ucrania para su sistema antiaéreo y de los que no disponen actualmente. Esta petición ha sido constante en las necesidades para liberarse de la invasión rusa, pero hasta ahora se ha limitado su fabricación -de unos tres millones de dólares por unidad- a empresas americanas.