Trump amenaza a España: «No vamos a hacer más negocios con ellos»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Pedro Sánchez y Donald Trump durante la cumbre de la OTAN celebrada este miércoles en Ankara (Turquía).
Pedro Sánchez y Donald Trump durante la cumbre de la OTAN celebrada este miércoles en Ankara (Turquía). DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Bruselas responde al mandatario que protegerá a todos los Estados miembros ante sus advertencias a Madrid, a quien EE.UU. no puede sancionar

09 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las relaciones entre EE.UU. y España vuelven a enfriarse. El presidente estadounidense, Donald Trump, dio orden ayer de cortar «toda relación comercial» con Madrid tras acusar al Gobierno de Pedro Sánchez de falta de compromiso con el aumento del gasto en defensa de los países miembros de la OTAN y por haberle dado plantón en la operación Furia Épica contra la República Islámica de Irán.

«España es un socio pésimo en la OTAN. No participan, no pagan. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas (...) No queremos tener nada que ver», declaró Trump en una reunión durante la cumbre de la Alianza en Ankara junto a su secretario general, Mark Rutte, en la que también agregó que Madrid «no tiene remedio». Y curiosamente, mencionó que «son mala gente». Hasta ahora, había hablado en buenos términos de la ciudadanía, no así del Ejecutivo.

«Ganan muchísimo dinero a nuestra costa, y vamos a hacer que ganen mucho menos. No quiero hacer negocios con ellos. Ya veremos cuánto les dura la hostilidad cuando llamen diciendo: ‘Por favor, por favor, queremos comerciar con usted, señor’», remató antes de encargar al secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, que diese «la orden» de cortar relaciones comerciales con España y suspender los viajes al país.

Si bien España ha elevado su gasto en defensa al 2,1 %, la Casa Blanca pide a los aliados hacerlo hasta el 5 %, una petición no compartida por los Veintisiete.

En la misma comparecencia, Rutte respondió y defendió de forma velada a España: «Ha mencionado a España; incluso usted logró que España pagara el 2 % [de su PIB en gasto militar], dieron un enorme paso el año pasado. Hay algunos asuntos que tenemos que resolver, pero incluso España llegó al 2 %», dijo en referencia a que todos los aliados europeos se subieron al barco del rearme.

Además, quiso reseñar que Europa, a la que hay que mirar en materia defensiva en bloque, ayudó en su campaña contra Irán prestando puertos y aviones. «Eso hace de Europa una gran plataforma de proyección del poder de Estados Unidos ayudando con Furia Épica, incluyendo a países que usted ha mencionado, como Alemania, desde el primer día, o Francia y muchos otros», añadió.

Fuentes de Moncloa dijeron que el Gobierno se siente «tranquilo» porque «EE.UU. tiene superávit comercial con España» y dicha relación resultaría más perniciosa para Washington que para Madrid. Además, recordaron que «los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos». «Nuestro país mantiene una magnífica relación social, cultural y económica con EE.UU. y no es nuestra intención que eso cambie», indicaron las mismas fuentes.

Europa cierra filas

La Comisión Europea también salió al paso de las declaraciones de Trump y solicitó al republicano que cumpla con el tratado comercial del pasado verano que puso fin a la guerra arancelaria con Europa. «La Comisión siempre velará por la plena protección de los intereses de la UE y de todos sus Estados miembros. Seguiremos abogando por un comercio trasatlántico estable, predecible y mutuamente beneficioso para todos», dijo el portavoz de Comercio del Ejecutivo comuntario, Olof Gill, que además avisó de que Trump no puede represaliar el comercio de un Estado miembro de la Unión, sino que tendría que hacerlo con los Veintisiete o imponer aranceles sobre sectores específicos.

«El comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos está profundamente integrado y es mutuamente beneficioso. Nos interesa a ambos salvaguardar esta relación», zanjó.

Pedro Sánchez responde al republicano: «Somos un país pacifista, pero también un aliado fiable»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, evaluó las amenazas de Donald Trump en una rueda de prensa horas después de que las profiriera, pero restó hierro a las declaraciones del estadounidense y consideró que las amenazas comerciales del inquilino de la Casa Blanca serán palabras y no hechos y que se pueden entender dentro de su retórica habitual.

El líder de los socialistas señaló desde Ankara que encaja las declaraciones de Trump «con calma, con paciencia y una cierta normalidad» porque no es la primera vez que el republicano lanza amenazas a España por el gasto en defensa. «España es un país que quiere y trabaja por tener las mejores relaciones con todos los países, sobre todo con países aliados, con los que tenemos lazos muy consolidados, que han trascendido la orientación ideológica de las administraciones que han estado en España y Estados Unidos a lo largo de las décadas», agregó.

El presidente del Gobierno, a quien Trump tiene en el punto de mira al igual que al resto de dirigentes socialdemócratas europeos, ratificó que mantuvo «una charla informal» con Trump entre bambalinas y que trataron el Mundial de fútbol y más escasamente hablaron de golf. «Yo no lo practico tanto», bromeó Sánchez, que además negó que hubiera «ningún tipo de tirantez». «Al contrario, todo ha sido buenas palabras y amabilidad», apostilló para remarcar que el encuentro se produjo «en buen tono y muy cordial» antes de la foto de familia.

Un «socio fiable»

Sánchez también arguyó que ha sido presidente durante el primer mandato de Trump, seguidamente del demócrata Joe Biden y ahora vuelve a tener como interlocutor al republicano, lo que muestra que hay buena sintonía con Washington. «Tenemos la mejor de las voluntades y el mayor de nuestros compromisos para tener la mejor relación con Estados Unidos, porque creo que son más las cosas que nos unen de las que nos separan», señaló el jefe de los socialistas.

Además, se refirió a las circunstancias de la cumbre de la OTAN y dejó clara la posición española en la Alianza: «Somos un país pacífico, pacifista, pero también somos un aliado fiable». Además, reiteró que en su Gobierno está «muy cerca» de sus aliados y también «de los valores y de los objetivos que inspiraron la creación tanto de la Unión Europea como de la OTAN». Unos valores que, reseñó, se acercan a una solidaridad de la que se aleja el mandatario estadounidense.